Estado

Se abrazan después de 20 meses separadas

Lorena y su hija Oralia se reencontraron después de un año ocho meses de vivir con la incertidumbre de cuándo volvería a abrirse la frontera entre México y Estados Unidos

Cortesía / José Luis González / Lorena y su hija Oralia

Alejandra Gómez / El Diario de Juárez

martes, 09 noviembre 2021 | 05:00

Minutos después de la medianoche del lunes ocho de noviembre, en una calle al este de El Paso, Lorena y su hija Oralia volvieron a abrazarse después de un año ocho meses de vivir con la incertidumbre de cuándo volvería a abrirse la frontera entre México y Estados Unidos, y de si la pandemia por Covid-19 les permitiría continuar en pie para ese día. 

“Voy a venir todos los días, todos los días voy a venir”, le repitió Lorena a su hija mientras la abrazaba, luego de verse por última vez en febrero del 2020, sin imaginar que unas semanas después una pandemia cambiaría la vida del mundo entero y que ellas sólo podrían volver a mirarse a través de una pantalla, siempre con la esperanza de que la apertura de los puentes dejara de aplazarse mes con mes y, con ella, su reencuentro.

Cuando recibieron la noticia de que los puentes internacionales serían reabiertos para viajeros con visa de turista que contaran con su vacuna contra el Covid-19, iniciaron los preparativos de su reunión: Lorena Hernández, de 45 años, le dijo a su hija que sería la primera en cruzar a Estados Unidos durante la madrugada del lunes para poder verla en el amanecer. Y así lo hizo.

Sin embargo, no había líneas de espera en el puente internacional Paso del Norte y logró cruzar hacia el otro lado en menos tiempo de lo previsto, por lo que quedó de verse con su hija, Oralia Pérez, de 27 años, al exterior de un hotel durante esa misma noche. Al mirarse a la distancia, corrieron la una hacia la otra y se unieron en un abrazo.

“Sentí una emoción muy grande porque nosotras jamás nos habíamos separado tanto tiempo y menos por esto. Se nos juntó la pandemia, más el no poderla ver y sentíamos mucha angustia, pero cuando la vi ni siquiera lo podía creer. Fue algo muy grande, de verdad”, dijo Lorena, quien fue acompañada de Guadalupe Pérez, hermana de Oralia. 

Durante la pandemia, Lorena no sólo estuvo apartada de su hija Oralia en consecuencia de las restricciones de viaje hacia Estados Unidos, también de la familia con la que comparte su hogar: en junio del 2020 dio positivo a Covid-19 y tuvo que aislarse por un tiempo. La enfermedad y la distancia hicieron que la angustia de ambas incrementara. 

“Un mes antes de que empezara la pandemia fue la última vez que la vi porque nunca pensamos que iba a pasar esto. Yo tenía miedo de no volverla a ver, no sabíamos lo que estaba pasando, si nos podía pasar algo, tuve mucha ansiedad y desesperación, por eso cuando la abracé sentí mucha tranquilidad”, contó Oralia, quien desde hace unos años reside en Estados Unidos.

La mañana de ayer, Lorena, Oralia y Guadalupe se reunieron en un restaurante de El Paso para desayunar y contarse de cerca una vez más las anécdotas que a lo largo de un año ocho meses vivieron y sólo pudieron compartirse a través de videollamadas, pero siempre con la delicadeza necesaria para no alarmarse por los problemas que cada una enfrentaba desde el otro lado de la frontera. 

“Cada mes que decían que ya iban a abrir los puentes nos poníamos muy contentas y luego no abrían, eso para nosotras era mucho peor. De hecho, esta vez estábamos con el miedo de que dijeran que no iban a abrir otra vez, por eso nos dijimos que hasta que nos viéramos sabríamos que ahora sí es cierto”, declaró Lorena, quien por más de un año no podía creer el no poder ver a su hija teniéndola tan cerca al otro lado de la frontera.