Estado

Se exponen a enfermedades al dormir en la calle

Males dérmicos y estomacales, los principales

Alejandro Vargas/El Diario
lunes, 22 julio 2019 | 09:05

A padecimientos dérmicos y estomacales se arriesgan los migrantes retornados que pernoctan en las calles del Centro de Juárez, dijo Víctor Manuel Talamantes Vázquez, subdirector médico en la Zona Norte.


Refirió que la poca higiene de las vialidades y las particularidades de la intemperie exponen a los extranjeros a la posibilidad de adquirir piojos y a otro tipo de incidentes, incluso relacionados con la inseguridad. 


“Se exponen a los mismos riesgos a los que está expuesto cualquier indigente, independientemente de si se trata de uno mexicano o no. No hay ningún padecimiento específico por dormir en la calle pero sí se arriesgan a distintas situaciones, incluso a las infecciosas si no se tiene la correcta higiene, como piojos, o si comen algo y no se lavaron las manos, a la posibilidad de contraer una infección estomacal”, dijo.


Indicó conveniente para ellos o quienes gusten apoyarlos, el uso de sanitizante, ya que así pueden reducir los riesgos de adquirir alguna enfermedad.


Precisó que no se trata de padecimientos que atañen a una sola nacionalidad, sino que pueden presentarse en cualquier persona que pase por circunstancias iguales.


Indicadores del Instituto Nacional de Migración señalan que Ciudad Juárez ya recibió a más de 11 mil 400 solicitantes de asilo político retornados por el Gobierno de Donald Trump.


Tras días de no poder bañarse desde que son devueltos a esta frontera los extranjeros, ante el desconocimiento o temor de acudir a los albergues, optan por dormir en las calles o pedir posada por una noche en la Catedral, frente a la Plaza de Armas, situación que vulnera aun más su salud.


El pasado sábado, este medio captó dos grupos de migrantes centroamericanos retornados mientras dormían en el Centro, uno de ellos aseguró que al ser regresados fueron informados por el Grupo Beta de que ya no había lugar en los albergues.


Además, en el Centro algunas personas les hicieron creer que en los refugios serían separados de sus hijos y no los dejarían trabajar, por lo que rechazaron los intentos de ayuda del personal del Consejo Estatal de Población, que intentó guiarlos a algún centro de apoyo.