Estado

Se llevaron a reos de Juárez porque ‘es más barato’

Tras desincorporación del Cefereso, serán reubicados a cárceles concesionadas

Gabriel Cardona/El Diario de Juárez / Escasa vigilancia se vio ayer en el Centro Federal de Readaptación Social

Sandra Rodríguez Nieto/ El Diario de Juárez

martes, 29 diciembre 2020 | 09:37

Ciudad Juárez— Los reos de los Centros Federales de Readaptación Social trasladados en el país, como ocurrió el domingo con los del penal localizado en esta frontera, están siendo re ubicados a cárceles con cesio nadas, o que operan con la figura de Contrato de Prestación de Servicios (CPS ), indican datos obtenidos de manera extraoficial en el Gobierno federal.

“Se cierran porque sale más caro atender a los PPL (personas privadas de su libertad) en los centros tradicionales, y son trasladados a los CPS, que son los de contratos de prestación de servicios”, indicó una fuente consultada en el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS) no autorizada para dar información oficial.

Los datos obtenidos agregan que estos CPS –como los ubicados en Sonora, Michoacán, Guanajuato, Oaxaca y otras entidades– operan por debajo de su capacidad y cobran al Gobierno federal al margen de la población penitenciaria que alberguen, por lo que la administración federal busca con los traslados hacer más eficiente el uso de estos recursos.

Antes que el penal número 9 o “Norte”, ubicado en esta frontera, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador “desincorporó” este año los Ceferesos número 2 u “Occidente”, en Puente Grande, Jalisco; el 6 o “Sureste”, en Huimanguillo, Tabasco; y, el pasado 15 de diciembre, el 3 o “Noroeste”, en Matamoros.

En marzo de 2019 se desincorporó el complejo penitenciario de las Islas Marías y, en 2017, el penal “Nor-noreste”, o número 10, en Coahuila.

Las desincorporaciones, que significan los cierres de las instalaciones, han sido anunciadas mediante decretos publicados en el Diario Oficial de la Federación (DOF), como el difundido el pasado domingo con el acuerdo relativo al Cefereso número 9.

“Es necesario generar acciones para la modernización y reingeniería en materia penitenciaria, privilegiando lo establecido en el artículo 18 de nuestra Carta Magna, que señala que el sistema penitenciario se organizará sobre la base del respeto a los derechos humanos”, se indicó en el DOF.

“Por lo cual, con esta acción de desincorporación se facilitarán los mecanismos y actividades para lograr la reinserción social de las personas privadas de su libertad”, agregó el texto, difundido por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, cuya oficina de Comunicación Social no respondió ayer sobre el destino de los reos y otras preguntas.

De acuerdo con el más reciente reporte con la estadística penitenciaria nacional, el Cefereso ubicado en esta frontera contaba, hasta octubre pasado, con una población de 853 reos y espacio para mil 148, por lo que no presentaba sobrepoblación.

Otros datos del Gobierno federal establecen que los penales concesionados o bajo la figura de CPS están ubicados en Hermosillo, Sonora, donde está el Cefereso 11; en Ocampo, Guanajuato, el 12; el 13 en Miahuatlán de Porfirio Díaz, Oaxaca; el 14 en Gómez Palacio, Durango; el 15 en Villa de Comaltitlán, Chiapas; el 16 en Coaltlán del Río, Morelos, y el 17 en Tomatlán, Michoacán.

De acuerdo con lo que reportó ayer El Diario, el traslado de reos en esta frontera inició la madrugada del domingo, cuando ocho autobuses salieron del reclusorio con destino al aeropuerto internacional Abraham González, de donde partieron en vuelos que aterrizaron en Uruapan, Michoacán, y León, Guanajuato.

“El traslado fue en un operativo sorpresa que incluyó el despliegue de casi 400 elementos federales de la Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana”, publicó El Diario.

“Un primer grupo de internos esposados y con sus uniformes de reclusos, volaron en la aeronave con matrícula XP-OPF que, de acuerdo con el itinerario, aterrizó en Uruapan, Michoacán (…) La otra aeronave tuvo como destino León, Guanajuato”, agregó el reporte.

Datos de la Auditoría Superior de la Federación indican que, al cierre de 2017, las instalaciones de los penales construidos a partir de 2010 en el país bajo el esquema de CPS se encontraban subutilizadas.

“Si bien el OADPRS identificó un déficit de espacios para la población penitenciaria, actualmente los siete Ceferesos CPS revisados se encuentran operando por debajo de su capacidad, en un promedio de 43.2 por ciento”, indicó la ASF en su revisión realizada con la finalidad de fiscalizar “la asignación presupuestal destinada a la construcción y operación de los Centros Penitenciarios Federales mediante la modalidad de Servicios de Largo Plazo”.

El mismo documento cita que “en febrero de 2010, la entonces Secretaría de Seguridad Pública (SSP) presentó a la Unidad de Inversiones (UI) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) la descripción del proyecto para el desarrollo de 12 Centros Penitenciarios Federales (Ceferesos CPS) mediante la contratación del Servicio Integral de Capacidad Penitenciaria (SICP), para lo cual presentó un estudio de costo y beneficio”.