Estado

Se olvidan menores de la magia

Juguetes mexicanos tradicionales ya no se venden tanto durante el Día de Reyes, aseguran comerciantes

Omar Morales / El Diario de Juárez / Ahora trompos, yoyos y otros instrumentos quedan arrumbados, lamentan

Sol Gallegos / El Diario de Juárez

miércoles, 05 enero 2022 | 05:00

Ciudad Juárez.— El Día de los Reyes Magos es una celebración que con el paso de los años ha cambiado. Es común que durante cada 6 de enero los niños y niñas reciban un juguete, aunque con la llegada de la tecnología se han olvidado de los más tradicionales, como el yoyo, el trompo, tablitas mágicas o carritos de madera.

Joel González Rosas, locatario del Mercado Cuauhtémoc, mencionó que los niños ya no tienen el interés por jugar con algunos de estos juguetes, que muchos años atrás eran los favoritos de los menores, y estos han sido cambiados por videojuegos, computadoras o celulares.

“Vendemos artesanías mexicanas y ya los juguetes para el Día de Reyes ya casi no se venden, los niños ahora con el celular ya no quieren los yoyos, trompos, las tablitas mágicas, los títeres y todo eso ya no se vende como antes, ya los niños ya no quieren eso”, explicó.

Este cambio lo atribuyó a la tecnología, ya que miran como juguetes viejos a los trompos, baleros o yoyos, y por tal motivo cree que las tradiciones están cambiando.

Joel, quien tiene 54 años de edad, ofrece en su local diferentes productos mexicanos, entre ellos estos juguetes de madera que están alrededor de 45 pesos, aunque va cambiando su precio según el tamaño de cada uno de los productos.

“Yo digo que sí se están perdiendo las costumbres, porque si les compran un yoyo o un trompo a los niños ya nada más lo tienen arrumbado, ya no lo utilizan como nosotros, yo recuerdo que nos compraban un trompo, un yoyo o un balero para entretenernos y ahora ya no, ahora si un niño no tiene un celular no está contento y hasta llora”, mencionó el comerciante.

Además, señaló que estos juguetes son buscados principalmente por los extranjeros, además de las personas adultas que al ver alguno de los productos recuerdan su niñez y buscan que sus hijos adopten estas costumbres que ellos tuvieron cuando eran menores.

“Prácticamente son de ambos lados, pero compran más los juguetitos los extranjeros, también gente de aquí compra todavía, claro que a veces vienen los papás y los niños no lo quieren y aun así se los compran porque quieren compartirles los juguetes que ellos utilizaban de niños”, expresó.