Estado

Solo esperó ver a su hija para morir

Gabriela hizo todo lo posible para poder cruzar a El Paso, a pesar de que los cruces están restringidos para los mexicanos debido a la pandemia

Tomada de Facebook

Araly Castañon/El Diario de Juárez

viernes, 21 agosto 2020 | 11:51

Ciudad Juárez.- La mamá de Mayra Gabriela Alvarado Galván, sólo espero verla para morir, y eso ella lo sabía, por eso hizo todo lo posible para poder cruzar a Estados Unidos, a pesar de la pandemia y de que los cruces están restringidos para los mexicanos.

Durante dos meses y medio su madre, María Santos Galván Carlín, estuvo internada en dos hospitales de El Paso, luego de que a principios de junio presentó un bloqueo intestinal y su salud se fue complicando.

Sin embargo, aunque ella tiene visa láser y presentaba las cartas médicas en los cruces internacionales, los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos le impidieron pasar en varias ocasiones.

El sábado pasado Mayra Gabriela, en entrevista con El Diario, afirmó que ella sabía que su madre la estaba esperando.

“Mi mamá sólo me está esperando”, aseguró.

Ese día dijo que iba a seguir haciendo todo lo posible para poder ingresar a Estados Unidos, y finalmente con la intervención del embajador de Estados Unidos, Christopher Landau, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SER) y el Consulado de México en El Paso, el miércoles pudo cruzar a El Paso.

“Mi intención no es quedarme en Estados Unidos, es ir a ver mi mamá, y que pase lo que tenga que pasar, pero sí poder verla, porque no sé si sea la última vez”, añadió el sábado pasado en la entrevista.

Gabriela público el miércoles en redes sociales que su madre estaba con mejoría considerable, pero desgraciadamente el jueves en la mañana falleció 

“Yo sería capaz de juntar el cielo con la tierra porque sabía que ella me esperaría hasta donde le alcanzó la vida por despedirnos de cerca”, expuso ayer en su cuenta de Facebook.

En un sentido mensaje, Gabriela comunicó a sus amigos el fallecimiento de su mamá.

“Su nombre... María Santos, “Santitos”, “María Carlín” sólo es sinónimo de una vida llena de fuerza, coraje, empuje, dedicación y sobretodo misericordia, empatía, amor, y una resiliencia que sólo ella forjó día tras día. 

39 años caminando de su mano... qué gran Maestra me regaló la vida! Y aún siento que me falta otra vida más para poder ser lo que ella fue”.