Estado

'Sufre' La Línea conflicto interno

Traición de 'El Cacharpas' y asesinato de 'El Máster' desatan guerra entre mandos criminales

David Piñón / El Diario

viernes, 31 enero 2020 | 09:00

Chihuahua.- Una nueva escisión del grupo criminal La Línea, parte del Cártel de Juárez, ha sido la causa de los recientes brotes de violencia en Madera y los municipios a su alrededor, como la ejecución de Gustavo Chávez Olivas, alias “El Máster”, cuyo homicidio se atribuye a Hugo Fuentes, alias “El Cacharpas” o “El 07”. 

El conflicto interno del grupo comenzó por la rebelión de Fuentes contra Chávez Olivas, un exagente de la Policía Municipal de Namiquipa, quien llegó al mando de La Línea en la región noroeste tras la detención de Arturo Quintana, alias “El 80”, el 17 de mayo de 2018.

De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE), que pudieron conocerse de forma extraoficial, “El Cacharpas” controla un grupo dedicado al secuestro y la extorsión, actividades no autorizadas por “El Máster”, razón por la cual fue ordenado su asesinato, que ejecutaron los mismos integrantes de La Línea el pasado lunes 27 de enero.

Por dicha fragmentación existe una alerta de las autoridades estatales y federales, dada la probabilidad de enfrentamientos en los municipios del noroeste del estado, incluido Cuauhtémoc.

“El Máster” llevaba el liderazgo de La Línea en Bachíniva y Namiquipa, la misma zona de influencia que dejó “El 80” tras su captura. De hecho la detención a cargo de la Marina generó enfrentamientos entre las mismas células del grupo criminal y contra sus adversarios, que terminaron hasta que a mediados del año 2018 Chávez Olivas tomó el control de la región.

“El Máster” comenzó su actividad criminal siendo agente de seguridad de Namiquipa, corporación a la que perteneció entre 2004 y 2006. Según registros de Seguridad Pública de ese municipio, causó baja defintiva por “pérdida de confianza”. Se cree que siempre estuvo bajo las órdenes de “El 80”, incluso desde antes de que éste cobrara relevancia como jefe criminal. 

Luego que tuvo el control, trató de mantener el dominio de La Línea en la región, en coordinación con los líderes de otros municipios cercanos, para garantizar la producción, trasiego y comercialización de drogas en las plazas a su cargo. Los integrantes de su grupo también apoyaron en enfrentamientos con células del cártel de Sinaloa, que también han peleado desde hace más de 4 años el control del crimen en la región.

Sin embargo, “El Cacharpas”, apodado también “El Cachas”,  presumiblemente traicionó a “El Máster”, luego de que el líder criminal tratara de impedir que siguieran presentándose en la región noroeste algunos delitos como secuestros y extorsiones. Dichas actividades supuestamente eran dirigidas por “El Cachas”, pese a no tener permiso para realizarlas.

Por ello Hugo Fuentes, identificado como un hombre de 25 años de edad, fue quien encabezó ataques recientes en diferentes comunidades, a fin de “calentar la plaza”, es decir que fue para llamar la atención de autoridades estatales y federales hacia “El Máster”, quien igual que su antecesor “El 80” contaba con una red de informantes e infiltrados en las corporaciones policiacas, razón por la cual no tuvieron éxito los operativos realizados para su búsqueda y captura.

Según los informes no oficiales de la FGE, fue por ello que Fuentes planeó y organizó el asesinato de “El Máster”, quien desapareció de Namiquipa el pasado jueves 23 de enero y fue encontrado muerto el lunes siguiente en el camino de terracería que conduce al basurero municipal de Bachíniva.

La ejecución provocó una pugna entre la gente que estaba al servicio de “El Máster” y el grupo de “El Cacharpas”, entre quienes se cree que ya se han dado enfrentamientos armados. 

Hasta la fecha no hay reportes confirmados que de esta escisión se hayan dado alianzas con el otro grupo criminal que disputa las plazas del noroeste, el cártel de Sinaloa, cuyo líder más visible es Francisco Arvizu, alias “El Jaguar”, cuya operación tiene su base en Madera.

                                            

Alerta por la fragmentación de La Línea

Al tiempo que “El Cacharpas” planeó tomar el mando en la región de La Línea, fue expandiendo su zona de influencia incluso hacia poblaciones de Cuauhtémoc y hacia el norte del estado.

Incluso existen versiones bajo investigación que apuntan a Fuentes como uno de los que apoyó el ataque a la familia LeBarón, ocurrida el pasado 4 de noviembre en los límites entre Chihuahua y Sonora. Dichas versiones no se han sustentado de forma fehaciente.

Sin embargo, hacia el corredor comercial que se ubica entre el seccional de Álvaro Obregón (Rubio) y la cabecera municipal de Cuauhtémoc, está confirmada la operación del grupo al mando de Fuentes, razón que ha motivado una alerta en el sector privado por las extorsiones y secuestros que se le atribuyen.

Dichas actividades le fueron atribuidas inicialmente al grupo de “El Máster”, de acuerdo con los reportes internos de la Fiscalía Estatal; se cree que los infiltrados en corporaciones policiacas ayudaron a que así se considerara. Luego se descartó la versión al conocerse la nueva pugna dentro del grupo delincuencial. Eran parte de los intentos de la célula de “El Cacharpas” para “calentar la plaza” contra Chávez Olivas.

Además de la alerta entre el empresariado, en la región existen llamados de las corporaciones a estar pendientes de posibles enfrentamientos entre uno y otro grupos de La Línea, pues la gente de “El Máster” busca venganza.

                                            

No son nuevas las traiciones en La Línea

Las traiciones en La Línea no son nuevas. No es la primera vez que una escisión provoca enfrentamientos armados.

En en enero de 2017, Arturo Quintana “El 80” entró en pugna con uno de sus subordinados, César Gamboa Sosa, “El Cabo”, por el control territorial del noroeste y la venta al menudeo de drogas en bares.

Tras varios enfrentamientos y ataques públicos, “El Cabo” fue asesinado en una emboscada el 20 de marzo de 2017, en la carretera de Rubio a Bachíniva, junto con tres de sus hombres. El ataque fue ordenado por “El 80”, según las investigaciones. Éste hecho fue el más violento ocurrido en la región y precedió a una nueva ruptura de los líderes de La Línea en Cuauhtémoc, que también duraron en pugna cerca de 8 meses.

La traición en este caso fue atribuida a Gamboa Sosa, quien comenzó a servir a otros grupos criminales dándole la espalda a “El 80”, lo que motivó una serie de incursiones del ahora preso, sobre todo después de que uno de sus escoltas, Juan Luis Uribe Rangel, fue ejecutado y decapitado por órdenes de “El Cabo”, dejándole además una amenaza a Quintana en la hielera donde pusieron la cabeza de la víctima.

La refriega que puso fin a esa pugna dejó 11 muertos, así como ocho vehículos blindados dañaos. Previamente se habían reportado tiroteos en comunidades como La Quemada y El Venado, donde también se registraron enfrentamientos entre ambos grupos.

Tras eliminar a “El Cabo”, su gente se unió a otro grupo criminal con base en Cuauhtémoc, por lo que los enfrentamientos siguieron registrándose. 

Posteriormente, en julio de 2017 fue asesinado en Guadalajara Jesús Luján Weckman, quien era considerado jefe de “El 80” y líder de “La Línea” en todo el estado. Ello supuso la expansión territorial de Quintana. Pero las traiciones dentro de su grupo continuaron.

En diciembre de 2017 fueron detenidos el comandante de la Policía Municipal de Namiquipa Héctor Martínez y un elemento, acusados de dar protección al capo de La Línea. Luego, un mes después, fueron arrestados el director de la Policía Municipal de Bachíniva, Jesús Hinojosa Rascón y otro elemento.

Después, en febrero de 2018, fue capturado el subdirector de Seguridad  de Namiquipa, Elier Daniel Gutiérrez Quintana, quien además es primo de Quintana.

De esa forma se desarticuló buena parte de la operación de El 80, hasta su captura en mayo de 2018. Su detención llevó a “El Máster” a tomar el liderazgo, hasta su ejecución el pasado lunes.