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Tiene Estado a la salud en terapia intensiva

Anunció el Gobierno en enero una ‘inversión sin precedente’ para el sector; hospitales a su cargo carecen de los medicamentos más elementales

Alejandro Vargas/El Diario de Juárez

domingo, 27 septiembre 2020 | 08:00

Ciudad Juárez Aunque en enero pasado el gobernador de Chihuahua Javier Corral Jurado informó que 2020 sería el “Año de la Salud, por la inversión sin precedente”, el déficit de fármacos en los nosocomios del Estado en Ciudad Juárez prevalece, de acuerdo con las requisiciones 97952020 y 097942020 a través del Instituto Nacional de Transparencia.

El Instituto Chihuahuense de la Salud (Ichisal) y Servicios de Salud, órganos descentralizados a los que están supeditados los nosocomios locales, informaron a El Diario que en los hospitales faltan diversos fármacos y hay escasez de otros, siendo incapaces de cumplir el consumo promedio mensual, extrañando a especialistas consultados al respecto.

Los galenos generales expertos en el sector público, Leticia Chavarría Villa, del Comité Médico Ciudadano, y Arturo Trejo Castillo, junto a Lorenzo Soberanes Maya, presidente del Clúster de Salud y Turismo Médico y vicepresidente de Salud de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), urgieron al Estado a cumplir su compromiso con la salud de la gente de Juárez.

De acuerdo con las consultas, existen faltantes y carencias de fármacos varios en los hospitales General, De la Mujer, Civil Libertad e Infantil de Especialidades, que han impactado directamente en el bienestar de la comunidad fronteriza, misma que –según se ha documentado–, como puede, debe velar por su salud.

Clorfenamina (antihistamínico para rinitis), dicloxacilina (para el tratamiento de neumonía), meropenem (para infecciones estomacales) y butilhosina/metamizol sódico (para contracciones postoperatorias) son algunos de los faltantes en el General, que aunque con 8% de desabasto, tiene inexistencias prioritarias.

Pregabalina (neuromodulador) y warfarina (anticoagulante) son otros de los fármacos que no se tienen, esto en el Hospital de la Mujer, que presenta un 20% de privación. A su vez el nosocomio Civil Libertad, que tiene 30% de falta de suministro, carece de valproato de magnesio (antiepiléptico), risperidona (antipsicótico) y carmabazepina (estabilizador de ánimo), esto aunque la contingencia sanitaria derivada de la pandemia de Covid-19 disparó trastornos.

El Infantil de Especialidades, según los datos oficiales, presenta déficit en por lo menos 81 claves, como ácido acetil salicílico (potenciador anticoagulante, usado también para el dolor, fiebre e inflamación), terbutalina (para tratar las sibilancias y falta de aire), y budenosónida (para tratar dificultad respiratoria).

“Es sumamente delicado, porque, por ejemplo, en el Hospital Infantil ha sido un déficit de abastecimiento muy marcado, y si estamos viendo que los niños son quienes más padecen enfermedades respiratorias en esta temporada, son las víctimas más vulnerables. Creo que a estas alturas, Gobierno del Estado ya tendría que tener resuelto esto, es inadmisible, ya no hay justificación, tuvieron que preverlo”, dijo Chavarría Villa.

Trejo Castillo destacó, en unanimidad con la galena, que no debiera faltar medicamento, independientemente de la crisis por Covid-19, ya que han pasado seis meses desde que inició en la ciudad, mismos en los que tampoco se han atendido de lleno otros padecimientos varios, aparte del SARS-CoV-2.

Tan es así que, además de las consultas médicas, los procedimientos quirúrgicos considerados no prioritarios fueron aplazados para darse prioridad a la atención de la cepa pandémica; en Juárez, según dicen las solicitudes 97922020 y 097932020, se suspendieron 746 cirugías hasta agosto.

Si bien los aplazamientos quirúrgicos generales, de ortopedia, traumatología, urología, vasculares, maxilofaciales y hasta oncológicos, se debieron en parte a que personal de salud vulnerable ante el virus se envió a resguardo para evitar fatalidades, a casi un mes de su regreso se sigue igual: con cirugías lentas.

El 14 de agosto pasado el secretario de Salud estatal, Eduardo Fernández Herrera, manifestó que los profesionales de la salud de riesgo deberían regresar en breve a sus labores. Para el 21 de dicho mes, de los 2 mil 160 que estaban en resguardo, más de 200 pertenecientes a esta urbe, el 84% ya había sido reincorporado. 

Pese a que la medida ayudaría a agilizar los procesos quirúrgicos pendientes, el personal se enfrenta ahora al déficit de fármacos que, Soberanes Maya aseguró, incide directamente en que aún no se reactiven al 100 por ciento las cirugías, junto a las consultas médicas, más allá de la actual pandemia.

“Dieron un golpe a la moral de los vulnerables, porque ahorita priva en el medio una situación de inseguridad, porque ellos se sentían protegidos por su patrón, el Gobierno, porque saben que tienen esas comorbilidades y ahorita, al exponerlos a la vulnerabilidad y no ser productivos, se genera esa doble sensación, porque, por ejemplo, dicen ‘me dijiste que me traías a barrer, pero no me das escoba’”, señaló.

A través de la información oficial en poder de este medio, los órganos que administran los nosocomios refirieron que, entre los factores que inciden al déficit de medicamentos, están, por ejemplo, que “no llegan a almacén central por falta de ellos”, “se hace muy tardada la solicitud de compra” y “por modificaciones de precios”.

Por ello, se ha tenido que recurrir –para resolver las necesidades de los pacientes– a acudir a otras unidades hospitalarias “para que se preste o traspase” el medicamento, con el compromiso de hacer la devolución a la brevedad, afectándose así, sentenciaron los galenos, la atención dada en otros inmuebles.

Consultado al respecto, Arturo Valenzuela Zorrilla, director médico Zona Norte, manifestó que ha sido una labor complicada pero se han conseguido –sentenció– todo lo necesario para el tratamiento de pacientes, aunque sí destacó que la atención a la pandemia ha sido prioridad, sin dejarse el resto de enfermedades.

“Jamás ha faltado en la pandemia un ventilador para alguien, no se han quedado pacientes haciendo fila y el problema del abasto, con grandes esfuerzos se ha venido corrigiendo, inclusive apoyándonos de otros hospitales, cuando vimos rebasada la ocupación de camas”, destacó el médico cirujano ante lo expuesto.

Para Chavarría Villa, Trejo Castillo y Soberanes Maya, esta situación en el Sector Salud va más allá de las autoridades locales, que –aseveraron– aunque hacen un esfuerzo legítimo, continúan supeditadas a una administración, que, pese a ser compromiso de Corral Jurado, no es de un galeno, sino de un economista. 

“Es resultado de la nueva administración del secretario de Salud (Fernández Herrera, quien no es médico), que trae como consigna la reasignación de fondos, y esto es preocupante, porque ésta es una de las tareas que le asignaron (como economista), los ajustes presupuestales, y la gente va a empezar a sufrir”, destacó.

Puntualizó –al igual que el resto de los galenos ajenos a Salud estatal– que no entiende cómo es que el Estado invirtió en la gaza “Héroes de la Salud”, ubicada en bulevar Juan Pablo II y Francisco Villarreal, incluso elevando costos de 49 hasta 65 millones de pesos a causa de “vicios ocultos”, y no hizo lo propio con los trabajadores de nosocomios, potenciando inversión a obras de salud que aún siguen pendientes. 

“No entiendo las políticas que están desarrollando, no logro saber cuál es el objetivo, porque por un lado están tirando dinero en las calles, abriendo hoyos en todos lados y ahorita lo que más necesitamos es salud, las inversiones que se deben de hacer deben ser en salud porque es la que nos va a permitir el ver estas obras que están haciendo, no están preponderando las cosas de manera adecuada”, dijo Soberanes.

A su vez, Chavarría Villa destacó que es preciso que el Estado, que obtiene un sinnúmero de recursos de esta frontera, reinvierta en ella y más en la salud: “Fue un compromiso del gobernador ver por los pobres, y los pobres de la ciudad son los que van a esos centros de salud y hospitales. Debe cumplir su promesa”.

Y al unísono, Trejo Castillo exhortó a que la situación de desabasto se resuelva a la brevedad, ya que la salud es un derecho de la población, estipulado en el artículo cuarto de la Constitución, y debe ser protegido.