Estado

Tienen guatemaltecas amarga espera

No pueden cruzar a la Unión Americana, carecen de trabajo y están endeudadas en sus países

De la Redacción
domingo, 01 diciembre 2019 | 08:00

Ciudad Juárez.- Lejos de Guatemala, Virginia Pérez se duele desesperada y con incertidumbre porque no tiene nada. Dentro de un refugio en Juárez, llora de tarde en tarde, triste, esperando.

“Hay días que no nos podemos conformar nosotras mismas, nos ponemos a llorar”, dice al lado de su compañera, otra mujer de origen hondureño. Y agrega que se siente: “triste, muy triste”.

Virginia es una de las miles de migrantes centroamericanas que llegaron a la frontera en el lapso de un año buscando entrar a Estados Unidos como asilados.

Actualmente está refugiada en el Centro Integrador para Migrantes Leona Vicario que opera el Gobierno federal en la colonia Sol de Mayo, y en el que otros cerca de 600 migrantes permanecen esperando ser llamados a entrevista.

El plan no fue quedarse tanto tiempo en Juárez lejos de La Libertad, Huehuetenango, Guatemala, la aldea de la que salió esperanzada en superar la violencia y la miseria entre la que vivió con su familia, como lo narra.

Tras llegar aquí el 11 de octubre, a sus 48 años enfrenta sentimientos de desesperación por no tener dinero, con la familia lejos y frente a un escenario incierto porque EU podría no abrirle las puertas. 

“Estoy esperando mi cita, Dios quiera que nos abran las puertas y si no, tener tan… siquiera quiero trabajar para tener siquiera dinero”, expresa.

Salir de su país le costó todo. Tuvo que vender su casa, lo que hace que pensar en volver sea todavía imposible por también otros factores: “creo que allá (Guatemala) no nos van a mirar con mucho cariño.

“Con malas miradas porque estamos pagando mal, porque la meta era llegar a Estados Unidos.

“Ir a trabajar, es lo que queremos, un futuro mejor para nuestra familia y no lo hemos tenido, y ahora qué golpe que venimos a dar acá, y más porque debemos mucho dinero allá en mi pueblo”, se siente.

Datos del Consejo Estatal de Población (Coespo) establecen que de octubre del año pasado a la fecha se han registrado más de 19 mil 180 migrantes para esperar su turno de cruzar la frontera a fin de solicitar asilo al Gobierno de Estados Unidos.

Actualmente 2 mil 136 personas se encuentran oficialmente en tránsito por Ciudad Juárez esperando su turno, de acuerdo con la Coespo.

La situación de Virginia Pérez la enfrentan otros. 

Mario, de 37 años, carga a su bebé de dos años mientras participa en la Jornada de Empleo y Servicios para Personas Migrantes que se celebró en el mismo albergue el 26 de noviembre pasado.

Pero no puede trabajar. Llegó aquí solo y no tiene quién le cuide a la criatura. “Es difícil porque no puedo dejarla sola, ¿a quién se la dejo?”, dice. “Ya trabajé algunas veces en la noche y tenía que dejarla aquí, pero me la paso con miedo”.

Virginia piensa en quedarse aquí si Estados Unidos no la recibe, aunque la frontera la aterra. “Ya retornar hasta nuestro lugar, no nos va a quedar de otra, o quedarnos aquí, pero me da miedo salir porque uno no conoce la ciudad, se pierde uno”.

“Si tienen comunicación con el Trump, díganle que nos dé una oportunidad, queremos llegar allá, no queremos quedarnos acá, nuestro plan no es quedarnos acá, sino que viajar.

“¡No hombre!, nuestra vida ahorita está, mire, complicadísima, y el Trump no sabe lo que uno está sufriendo porque que ellos son dueños de ese sagrado terreno, pero dueños mientras estamos porque el día que me vaya a morir no me voy a llevar nada”.

“Ni porque tengamos palacios no nos vamos a llevar nada, ni porque tenga tres mil carros no me voy a llevar nada”, dice, y se ríe mientras agita un globo rojo que tiene en las manos.  Nosotros debemos dinero, mucha gente hasta sus casas vendieron, imagínese para regresar sin casa, a dónde vamos a ir a parar”.