Estado

‘Un secuestro destroza a toda una familia’

Fiscal Jorge Nava López recopila en libro historias sobre ese delito desde la óptica del delincuente, la víctima y la autoridad

Omar Morales / El Diario de Juárez

Eduardo Lara
El Diario de Juárez

domingo, 27 septiembre 2020 | 06:20

Ciudad Juárez— “Un secuestro destroza a toda una familia, se da una ruptura, y creo que es el peor delito, junto con el homicidio, que una persona puede cometer; los delincuentes no saben realmente el daño que causan con esto, porque no sólo es lo económico, también el impacto moral y psicológico es enorme”, explica el fiscal de Distrito Norte, Jorge Nava López, tras la reciente publicación de su libro “No hay arreglos”.

El libro es una recopilación de historias referentes al delito de secuestro durante el período del 2009 al 2015 en el estado de Chihuahua, principalmente en Ciudad Juárez, y que busca contar al lector la perspectiva de este crimen desde tres puntos de vista, la óptica del delincuente, la víctima y la autoridad.

Nava López relata que entre 2009 y 2016 se contabilizaron cerca de 800 secuestros, mientras que la Unidad Especializada logró desarticular más de 145 bandas criminales, integradas por 700 personas.

“Hay familias que no pudieron volver a convivir juntas después de un secuestro, la manipulación que los criminales tienen sobre la víctima en su estado de vulnerabilidad es impresionante, al grado que algunas personas incluso llegaron a suicidarse tiempo después de haber sido rescatadas. Con el tiempo se hicieron talleres para ayudar a las víctimas a salir adelante mediante técnicas de tanatología y resiliencia; en verdad fue una labor titánica”, precisa.

“Nada más en Ciudad Juárez había 10 secuestros diarios, más otros 10 que no se denunciaban por miedo”, agrega.

Asimismo expone que relatar cada una de las historias fue un reto complicado, pues la intención del libro es crear en el lector una mentalidad preventiva, para evitar que se repitan escenarios del pasado.

“Fue complicado porque no queríamos que la narrativa incentivara a las personas a incursionar en un delito. El libro relata tres perspectivas distintas, que son la del secuestrador, la de la víctima y su familia, así como la de nosotros como servidores públicos, que muy pocas veces se ve”, comparte.

“Es interesante conocer la perspectiva de los policías, los ministerios públicos, que las personas sepan cómo operó el grupo antisecuestros, los retos a los que nos enfrentamos y también lo que significó para nuestras familias”, continúa.

Respecto al nombre del libro, “No hay arreglos”, Nava López relata que la frase salió de la respuesta que la autoridad comenzó a darle a los detenidos por secuestro cuando éstos llegaron a ofrecer cantidades de dinero por su liberación.

“Fue muy común que cuando hacíamos una desarticulación criminal, muchas personas al momento de ser detenidas nos ofrecieron dinero para liberarlos, o nos decían que aquí en Chihuahua ‘de a cuánto era el arreglo’, por eso contestamos que aquí ‘no había arreglos’, ése fue el contundente mensaje que mandamos”, explica.

“El libro hace una selección muy detallada de los casos para tratar de diversificar un panorama general de lo que se vivió en Chihuahua en materia de secuestro, se abordan temas como delincuencia común, jóvenes que se ponían de acuerdo para fingir un delito, privaciones improvisadas donde incluso la víctima corría más riesgos”, narra.

“También se abordó el tema de los autosecuestros, casos que se dieron únicamente en Juárez, principalmente por grupos de jóvenes que decidieron fingir su secuestro para pedir dinero a sus familiares”, dice.

Además, el libro también menciona las complicaciones del grupo antisecuestros durante la baja de cinco de sus integrantes, incluyendo al primer director de la unidad.

“No podíamos dejar que la delincuencia tomara el mando, decidimos tomar el toro por los cuernos, son circunstancias que te dejan marcado de por vida, experiencias muy amargas, y que una vez que se vive el duelo, el mensaje hacia el personal fue que no podíamos echar por la borda el esfuerzo de los compañeros”, sostiene.

La publicación está basada en las anotaciones de vida del propio Nava López, así como en los registros de las detenciones realizadas por el grupo antisecuestros. De acuerdo con el actual fiscal de la Zona Norte, fueron cinco años de recopilación de historia, así como otros cinco años para darle estructura para su impresión final.

“Estamos muy contentos con el trabajo de los editores, el Colegio de Chihuahua fue quien se interesó en el proyecto y nos ayudó con la revisión y edición, la cual concluyó este mes de septiembre con la impresión del texto”, comenta.

La obra comprende 380 páginas en 21 capítulos, abarcando no sólo las historias de secuestro, sino además, cómo el estado de Chihuahua pasó de estar en el segundo lugar nacional en este delito a llegar a los últimos cinco puestos del mismo ranking.

elara@redaccion.diario.com.mx