Estado
Juárez, Ojinaga y Palomas

Un violento corredor migratorio

Indocumentados tienen que sortear todo tipo de obstáculos en busca del llegar a EU

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Un adulto carga a un menor en el albergue Leona Vicario
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Un grupo de indocumentados en el centro federal

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 07 octubre 2021 | 07:55

Ciudad Juárez— Las fronteras chihuahuenses: Ciudad Juárez, el Valle de Juárez, Ojinaga y Puerto Palomas de Villa, conforman “el corredor norte” en las rutas migratorias de México, en donde la violencia es uno de los principales riesgos para quienes buscan llegar a Estados Unidos en busca de una mejor vida. 

Al igual que los aproximadamente 12 migrantes que fueron privados de la libertad, junto con el coyote que los trasladaba hace 13 días hacia Ojinaga, por una brecha del municipio Coyame del Sotol, un sin número de extranjeros, mexicanos y chihuahuenses buscan lograr todos los días el llamado “sueño americano” a través de las fronteras entre Chihuahua y Estados Unidos.  

De acuerdo con el informe Violencia y Protección en el Norte de Centroamérica y México: Riesgos de Protección en las Rutas Migratorias, del Grupo Humanitario REDLAC, entre los principales peligros a los que se enfrentan los migrantes en su cruce por el país están el perderse en el camino; la falta de alimento o agua; el frío o calor extremo; el abandono de los traficantes; el sufrir asaltos, robos, trata de personas, secuestros, extorsión, ataques sexuales o reclutamiento forzado por parte del crimen organizado; además del abuso de autoridad. 

Durante 2020 y 2021, al menos 40 migrantes extranjeros han denunciado ante la Fiscalía General del Estado (FGE) haber sido víctimas de algún delito en Ciudad Juárez. 

Los delitos de los que han sido víctimas las personas originarias de Argentina, Colombia, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador y Venezuela han sido fraude, lesiones, amenazas, robo, prácticas indebidas de servicios médicos, tráfico de menores, privación de la libertad, abuso de confianza y abuso de autoridad y uso ilegal de la fuerza pública. 

Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), en esta frontera, se encuentran desaparecidas desde 2008 un total 758 personas, entre ellas una brasileña, tres guatemaltecas, tres ecuatorianas, dos colombianas, 20 estadounidenses y 54 más cuya nacionalidad se desconoce. 

A dichas cifras, se le suman siete ecuatorianos desaparecidos desde noviembre a la fecha en Ciudad Juárez, y uno más en Ojinaga, todos acompañados por los coyotes, quienes en algunos casos han extorsionado a las familias para informarles sobre su paradero. 

Estos ocho casos no han sido reportados ante las autoridades mexicanas, pero a través de redes sociales y apoyadas por la organización 1800Migrante.com, las buscan a sus seres queridos. 

También se encuentra el caso de un joven venezolano, cuya madre vino hasta a Juárez a buscarlo y presentar una denuncia ante la FGE.

Además, solo en los últimos seis meses, más de mil 400 migrantes de México, Centro y Sudamérica han sido encontrados encerrados en al menos 40 viviendas de Juárez y el Valle, de acuerdo con las Secretarias de Seguridad Pública Municipal y Estatal (SSPM) y (SSPE), algunos de ellos víctimas de secuestros o extorsión. 

De acuerdo con el mapa de las rutas migratorias en México, publicado por la REDLAC, existen seis rutas: la del sureste, del suroeste, del centro, del noroeste, del norte y del noroeste. 

Las fronteras de Chihuahua forman la ruta del norte, la cual comienza en Querétaro, pasa por Celaya, Torreón, la ciudad de Chihuahua y de ahí se divide hacia Ojinaga (la ruta que tomaron los migrantes que se encuentran desaparecidos, originarios de Chihuahua, Aldama, Querétaro y la Ciudad de México) y hacia Ciudad Juárez. 

Al llegar a esta frontera, muchos de los migrantes son trasladados hacia El Valle de Juárez o Puerto Palomas de Villa, municipio de Ascensión.  Antes de comenzar en Querétaro, la ruta norte se  conecta con la ruta del centro, la cual pasa por Huehuetoca, en el Estado de México, Orizaba y Tierra Blanca, antes de comenzar en Medias Aguas, Veracruz.

La ruta centro se conecta a su vez, en Tierra Blanca, con la ruta suroeste, que pasa por Coatzacoalcos, Tenosique y Palenque, antes de comenzar en Gracias a Dios, Chiapas. También se conecta con la ruta del suroeste, la cual se conecta en Medias Aguas, pasa por Matías Romero, Ixtepec y Arriaga, antes de comenzar en Tapachula.