Estado

Vapulea 'La Coneja' a la Fiscalía

Pedían 7 años de prisión y lo dejan en 3... ¡y en libertad condicional!

Jaime Armendáriz/El Diario
martes, 14 mayo 2019 | 05:50
Archivo/ El Diario | Durante una audiencia pasada

Chihuahua.- La falta de contundencia en las pruebas presentadas por la Fiscalía General del Estado, dejó sin acreditar el delito de peculado agravado en contra del priista Alejandro Gutiérrez, quien recibió una pena que pasará en libertad y una condena por debajo de las esperadas por el gobierno de Javier Corral cuando lo detuvieron en diciembre del 2017.

El Tribunal de Enjuiciamiento consideró ayer que la Fiscalía no presentó pruebas con el rigor necesario para agravar el delito, y con ello Gutiérrez quedó como auxiliar en el desvío de 1.7 millones de pesos durante diciembre del 2015, de las arcas estatales a dos empresas vinculadas a él.

La condena es de 3 años de cárcel, de los cuales 8 meses ya los cumplió en prisión preventiva, y los 2 años 8 meses que le restan serán en libertad condicional.

Además se le impuso una multa de 35 mil pesos y se le absolvió de la reparación del daño solicitada por la Fiscalía.

El lunes 20 de mayo a las 10 de la mañana se tendrá la última audiencia para dar lectura a toda la sentencia y conocer detalles de los criterios utilizados, así como saber si Gutiérrez mantiene el brazalete de monitoreo como medida cautelar o se le impone una distinta que lo mantenga en libertad.

Con ello finalizará la etapa de juicio oral contra el político, que se realizó en audiencias durante más de un mes, iniciadas el 2 de abril, y se convierte en el primer caso de políticos y empresarios, acusados de desvíos durante la administración de César Duarte, en llegar a esa etapa judicial.

Tanto la decisión de declarar culpable al priista como de determinar la sanción, estuvo a cargo de los 3 jueces que conformaron el tribunal de Enjuiciamiento: Hortensia García, Gabriela Córdova y Adalberto Vences.

Las dos primeras dieron la mayoría para el fallo condenatorio, mientras que para Vences no había elementos para fincarle responsabilidad. A Gutiérrez lo detuvieron en diciembre del 2017 y el gobierno de Corral lo acusó por el presunto desvío de 250 millones de pesos de las arcas del estado hacia el PRI nacional, en donde era secretario general adjunto.

Posteriormente le fincó el delito de peculado agravado por el que ayer recibió la libertad condicional.

En el primer caso, se le señalaba al priista como el presunto artífice de triangulaciones millonarias desde varios estados hacia el Revolucionario Institucional, sin embargo meses más tarde el caso le fue retirado al Estado por parte de la Federación y en esa instancia quedó sin efecto.

Ayer casi al término de la audiencia para fincarle pena por peculado, Gutiérrez tomó la palabra ante los jueces y dijo que él no tuvo comunicación con los hoy exfuncionarios que lo señalaron por prestar empresas para el desvío de recursos, además negó tener una cercanía con César Duarte, hoy prófugo de la justicia.

Mientras que su defensa, en voz del abogado Javier López, reiteró nuevamente la critica a que la Fiscalía “haya perdonado” y otorgado criterios de oportunidad a exfuncionarios que usó como testigos protegidos.

Entre esos se encuentra Jaime Herrera Corral, exsecretario de Hacienda.

“Perdonan a quien es responsable por agarrar a quien les representa más capital político”, dijo López.

Le dolió a Fiscalía ruedas de prensa Durante la audiencia de ayer, la representación de la Fiscalía condenó que Gutiérrez haya realizado ruedas de prensa y una “agenda mediática”, la cual aseguró tuvo como finalidad desprestigiar a la autoridad investigadora, a la juzgadora y buscó influir en el ánimo de las partes involucradas.

En específico hizo énfasis en la rueda de prensa que dio el priista y su defensa la tarde del viernes pasado, horas antes de que fuera declarado culpable, y en la que advertían del fallo en contra y de los mecanismos legales a seguir, como la apelación y las instancias federales.

En respuesta, Gutiérrez acusó que ese tipo de señalamientos demuestran “una tiranía” en el gobierno de Javier Corral, que no quiere que existan expresiones.

El propio juez Adalberto Vences expresó ayer que él no se ha dejado intimidar por nada ni por nadie, y por ninguna expresión dicha fuera de la sala de audiencia ni las vertidas en medios de comunicación.


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