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Estado

Venezolanos se dan el sí en espera del sueño americano

Seis parejas de extranjeros se casaron legalmente esta tarde en un albergue de la ciudad

Gabriel Cardona / El Diario de Juárez
Gabriel Cardona / El Diario de Juárez
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Gabriel Cardona / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

viernes, 09 diciembre 2022 | 20:31

Ciudad Juárez.- Entre sonrisas, lágrimas, besos y la esperanza de lograr el asilo político en Estados Unidos, seis parejas venezolanas se casaron legalmente esta tarde, dentro del albergue estatal Juntos por la Niñez, en Ciudad Juárez.

Con el fin de poder pedir asilo como una unidad familiar ante el gobierno de Joe Biden, y de no ser separados, Lenyerlys y Edwyn, de 25 y 26 años de edad, fueron una de las parejas venezolanas que decidieron unir sus vidas legalmente a casi 5 mil kilómetros de su país.

“Estoy muy feliz, y muy emocionada”, compartió la madre de tres hijos de 7, 9 y 11 años de edad, de los cuales el más pequeño decidió quedarse en su país con sus abuelos, mientras que los otros dos presenciaron la boda de sus padres en el albergue en el que tienen aproximadamente tres semanas alojados.

Esta fue la segunda boda colectiva de migrantes venezolanos en Ciudad Juárez, luego de que el pasado 23 de noviembre siete parejas más unieron sus vidas en el entonces albergue Refugio San Lorenzo; sin embargo, al menos otras nueve de distintas nacionalidades han acudido directamente al Registro Civil para casarse, dos de ellas hoy mismo, informó Karla Iveth Gutiérrez Islas, coordinadora del Registro Civil en Ciudad Juárez, fue la jueza encargada de casarlos.

“Yo soy de Venezuela, me siento súper emocionada, demasiado, era algo que toda la vida había soñado y no pensé que iba a ser de esta manera, pero Dios sabe cómo siempre permite sus cosas”, dijo Lenyerlys.

Con un vestido blanco de novia, que le fue prestado, y el anillo de compromiso que le dio en esta misma frontera el hombre al que conoce desde los nueve años de edad, pero con quien comenzó a vivir hace un año y medio, compartió que tuvo que huir de su país.

“El gobierno es tan fuerte que a ellos no les importa si eres culpable de algún delito o no, simplemente les interesa buscar un culpable, entonces en muchas oportunidades nos amenazaron de muerte de que nos iban a matar, de que nos iban a sembrar, entonces por ese motivo decidimos salir del país”, explicó quien ya fue expulsada de Estados Unidos bajo el Título 42.

Luz, de 28 años de edad, y José, de 31, también cruzaron ya la frontera, pero fueron separados y luego devueltos a México bajo la orden de salud pública que argumenta que los migrantes representan un peligro para la propagación del Covid-19, por lo que decidieron casarse para que cuando logren ingresar nuevamente al vecino país lo hagan como unidad familiar y no vuelvan a ser separados.

“Ya tenemos acá dos meses en México… fuimos a Coespo, yo pregunté qué necesitábamos para hacer eso, el proceso acá, ya que un día que nos entregamos a autoridades de Estados Unidos nos separaron y entonces decían que si veníamos casados era un solo proceso, y como quiera como siempre estar juntos es lo que uno ha querido como pareja, y entonces fuimos a Coespo, planteamos el tema y se nos dio el apoyo”, narró Liz, quien se dijo contenta pero también con nostalgia por casarse lejos de su país y de su familia.

Enrique Valenzuela, coordinador del Consejo Estatal de Población (Coespo), explicó que las seis parejas tienen años en unión libre y que pidieron el apoyo de las autoridades estatales para unir sus vidas legalmente.

“Ellos ya tienen una vida en común, nada más que por experiencias de otras personas que se encuentran aquí en situación de movilidad o que han ingresado a Estados Unidos y han sido separadas, porque no hay manera de acreditar totalmente el vínculo que les une, pues decidieron concretar su unión matrimonial en esta ciudad, aquí en el Estado de Chihuahua; todos son originarios de Venezuela, y han sido ya familia por algún tiempo, por años inclusive, lo único que necesitan es su acta que acredite el estado civil”, informó.

Entre aplausos y mientras eran grabados en videollamadas con sus familiares, por otros venezolanos que también se encuentran en el albergue estatal, las seis parejas celebraron sus matrimonios, brindaron y comieron pastel, con la esperanza de lograr el sueño americano.

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