Estado

Vivió estado la década más violenta de su historia

En diez años se cometieron 27 mil 131 asesinatos en la entidad

Archivo / El Diario de Juárez

Miguel Vargas
El Diario de Juárez

viernes, 01 enero 2021 | 09:00

Ciudad Juárez Chihuahua vivió la década más violenta de su historia al concluir el 2020.

Con un inicio marcado en el 2010 por la más sangrienta disputa entre los cárteles de la droga, el 2020 cerró diez años con 27 mil 131 víctimas de homicidios dolosos en la entidad, según cifras oficiales.

La sola disputa territorial de los narcotraficantes en el 2010 representa el 25 por ciento de las muertes ocurridas en Chihuahua durante esta década.

Pero hace 10 años fue sólo el inicio de la pelea por “las plazas” en las localidades claves de Chihuahua, principalmente en la frontera y la zona serrana.

“Esta lucha continúa y es la causa de los homicidios”, asegura José Antonio Ortega Sánchez, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C., creador del ranking que ubicó a Juárez como la ciudad más violenta del mundo (2008-2010).

Lo peor es que en estos diez años se manifestó una resignación entre los civiles de que así continuará, ante la inacción de los gobiernos por poner remedio, explicó.

“Juárez es la ciudad más violenta de la entidad al ser puente para el narcotráfico por la colindancia con Estados Unidos”.

En la última década esta localidad registró 12 mil 747 asesinatos al cierre del 2020, de acuerdo con cifras de la Fiscalía General del Estado (FGE).

Esas víctimas locales representan el 47 por ciento del total registrado en esos 10 años en el territorio estatal, donde la disputa entre grupos de la delincuencia también se ha concentrado además en la Zona Occidente y en la capital, se acuerdo con la FGE.

La razón es evidente, “continúa la lucha por la plaza, donde la autoridad es ineficiente, está totalmente ausente, abandonando a la sociedad a su suerte”, dijo el especialista en seguridad.

“Esto, al igual que ocurre en muchas ciudades de América Latina, hace que la sociedad se vaya acostumbrando y vaya doblando las manos y que ya no pelee, junto con medios de comunicación, en exigirle a su autoridad que mejore la situación de sus ciudades y de sus países”, dijo Ortega Sánchez.

Añadió que las bandas del crimen organizado han rebasado totalmente a las esferas de gobierno. 

“Pero si la autoridad no los enfrenta, no pone remedio, pues los ciudadanos estamos indefensos”, agregó el creador del ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo.

La atrocidad con que se distinguen estos crímenes ha marcado a la década que únicamente tuvo un “respiro” en 2014 y 2015, pero que al cambio de Gobierno estatal se volvió a acrecentar, de acuerdo con las estadísticas de la FGE.

Las cifras mencionan que a nivel estado, se registraron en el 2010, 5 mil 391 homicidios, de los cuales 3 mil 57 ocurrieron en Ciudad Juárez.

Las cifras estatales mencionan al año 2011 con 4 mil 31 asesinatos, que cayeron en el 2012 a 2 mil 540.

Para el 2013 la cifra de víctimas en la entidad fue de mil 706, que se redujeron aun más en el 2014, al contabilizar mil 292 homicidios.

Para el 2015 esa cantidad logró otra baja drástica al sumar en el estado mil 151 homicidios, la cifra más baja de la década.

Pero a partir del 2016 este delito tomó fuerza nuevamente y terminó con la vida de mil 470 personas; se elevó en el año 2017 con 2 mil 12 víctimas, dice la estadística de la FGE.

El año 2018 registró 2 mil 244 homicidios dolosos en Chihuahua y el 2019 sumó 2 mil 585, según los registros oficiales.

La cifra oficial muestra que en el 2020 la cantidad de víctimas creció hasta 2 mil 709 personas en el estado, para alcanzar en una década los 27 mil 131 muertos por causas de violencia.

La tendencia radica en la comercialización de drogas en Juárez y Chihuahua al menudeo, y el tráfico de estupefacientes en las rutas de Occidente, para exportar a los Estados Unidos, según el análisis de la FGE.

Del 2010 al 2020, el crimen organizado ha mutado y dejó apartada de sus actividades a la población civil, que se ha mantenido al margen, según analistas de esa dependencia.

Esto se sabe con la propia estadística de la Fiscalía Zona Norte, donde los delitos como secuestros y extorsiones que afectaron más comúnmente a los civiles fronterizos desde el 2008, ya están prácticamente eliminados.

Jorge Nava, fiscal de Distrito, opinó que ya no hay una vinculación del crimen organizado con ambos delitos en la actualidad.

Los casos de secuestros que se presentan y de extorsiones eventuales, no tienen una relación con las actividades del narcotráfico, dijo.

“Son hechos aislados que cometen exempleados o parientes de las mismas víctimas y se tiene consecuencias en todos los casos”, aseguró.

César Peniche, fiscal del Estado, indicó que las extorsiones y secuestros marcaron a Chihuahua porque formaban parte hace 10 años del financiamiento para continuar la pelea por la plaza por parte de los dos cárteles que estaban en disputa.

Jorge Nava informó que otro de los delitos que ha ido a la baja considerablemente y que estaba asociado con estructuras o cárteles es el robo de auto.

Según estadísticas del plan Así Estamos Juárez en diciembre del 2010, se robaron en Juárez mil 30 vehículos sin violencia y 429 con violencia.

El promedio por mes en el 2020, según el reporte de la Mesa de Seguridad, es de 170 robos de vehículos sin violencia y de 31 con violencia.

Peniche y Nava coincidieron en que los homicidios que se cometen en Juárez y en la capital es porque vendedores de droga callejeros que pertenecen a distintos grupos del crimen organizado o son independientes, se disputan territorio y clientes.

En cambio en occidente, los homicidios se elevaron porque las estructuras delictivas pelean las rutas para el trasiego de drogas con sendos enfrentamientos, según los funcionarios.

Ambos coinciden en que la Fiscalía General de la República (FGR) no persigue a las estructuras que conforman los cárteles.

En ello está de acuerdo José Antonio Ortega Sánchez, quien cada año hace la evaluación de las localidades más violentas del mundo.

“Esto es muy delicado, porque ahí es donde está el problema, y si no se les investiga, si no se le sujeta a proceso, si no hay un castigo, pues les sale muy barato matar”, dijo Ortega.