Estado

‘Yo sólo quiero volverla a ver’

Ante omisión de Fiscalía, ciudadanos buscan a soldado estadounidense y a otros desaparecidos

Cortesía / Dalia Adela Leos
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Uno de los hallazgos fue un automóvil quemado
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Los activistas al inicio de su recorrido ayer
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / El padre de Esmeralda excava en el predio
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Algunas de las personas acudieron con playeras del operativo para encontrar al militar

Hérika Martínez Prado/ El Diario de Juárez

jueves, 11 marzo 2021 | 10:11

Ciudad Juárez— Ante la negativa de apoyo de la Fiscalía General del Estado, ciudadanos, activistas y familiares de personas ausentes se unieron para buscar a varios desaparecidos, entre ellos a Dalia Adela Leos Rentería y al soldado estadounidense Richard Halliday.

Dalia salió una noche de su casa para comprarle cena a sus hijos, pero hoy suman mil 54 días y ellos la continúan esperando bajo el cuidado de su tío, quien ayer al levantarse se enteró del rastreo ciudadano organizado para buscar al militar de Fort Bliss y decidió participar.

Jesús Gonzalo Leos Rentería, no conocía al soldado de 21 años, tampoco conoce a sus padres Patricia y Robert, pero comparte el mismo dolor de buscar a un ser querido, por lo que con una varilla y una pala ayer caminó durante horas en medio del desierto de Juárez, para escarbar en cualquier zona sospechosa. 

“Se va el aliento; sus hijos están chiquitos y preguntan que cuándo va a venir mamá. Y yo sólo quiero verla otra vez”, confesó el hombre mientras las lágrimas corrían por su rostro, a la altura del kilómetro 29 de la carretera a Casas Grandes, en donde una treintena de ciudadanos, activistas y familiares de personas desaparecidas buscaron durante los restos del militar estadounidense. 

El rastreo se llevó a cabo en dicha zona porque, de acuerdo con la información anónima que recibieron los padres de Halliday, desaparecido entre el 23 y 24 de julio de 2020 en la base militar de Fort Bliss, fue enterrado de manera clandestina dentro de una vivienda ubicada en ese punto, informó José Luis Castillo, padre de Esmeralda Castillo, desaparecida en Ciudad Juárez el 19 de mayo de 2010, a los 14 años de edad. 

Aunque ya han acudido tres veces, no han localizado a los habitantes de la vivienda señalada, por lo que ayer rastrearon el contorno del patio que se encuentra delimitado con tablas, sin encontrar indicios de una fosa clandestina. 

“Se ha lanzado una campaña de búsqueda importante en el caso de Richard, como en el caso de muchas otras personas desaparecidas, con el apoyo de instancias y de medios internacionales. Y nos llegó información de que presumiblemente en esta zona lo pudieron haber visto hace un par de meses, se corroboró esa información, se verificó por otra fuente, se pudo verificar la información, no a ciencia cierta, no somos la autoridad para tener la capacidad institucional para hacerlo, pero se pudo corroborar y ello nos lleva a delimitar un polígono en esta zona, en donde pudiéramos encontrar algún indicio de su paradero”, explicó el abogado David Peña, integrante del Grupo por los Derechos Humanos y la Justicia Social.

Dijo que aunque el 8 de marzo le pidieron a la Fiscalía General del Estado el apoyo de un binomio canino y de los peritos forenses para realizar el rastreo, fueron los ciudadanos, activistas y familiares de desaparecidos quienes encabezaron el rastreo, sin ningún tipo de seguridad oficial. 

“Se solicitó la colaboración de las autoridades de la Fiscalía hace dos días, nos dijeron que por carga de trabajo no podían acompañarnos, y que además ya se habían hecho rastreos en la zona, entonces que no era necesario volver a hacerlos”, lamentó Peña.

De acuerdo con Alejandro Rubalcaba, vocero de la Fiscalía de Distrito Zona Norte, las solicitudes deben realizarse con anterioridad para informar y organizar a las distintas áreas. 

Sin embargo, con la ayuda del perro de uno de los participantes, palas y varillas, cerca de una treintena de personas llegaron ayer hasta el kilómetro 29 a bordo de un camión de transporte público, con la esperanza de encontrar a Richard, aunque sólo encontraron restos de animales y un vehículo incinerado.

“Como antecedentes nosotros tenemos que hace ya varios años estuvimos realizando diferentes rastreos en el Valle de Juárez, en donde ya se habían realizado 20 o 30 rastreos por parte de las autoridades, y en los rastreos nuestros logramos encontrar 61 restos óseos humanos. Entonces, este tipo de acciones no están de más, no están de sobra”, recordó el abogado. 

Peña destacó que lo fundamental en este tipo de convocatorias es el apoyo de la sociedad civil, de los colectivos, de los familiares que tienen personas desaparecidas y  las comunidades en general. 

Ayer, Samuel Carrejo, representante de la familia Halliday, se encargó de transmitirles a los padres de Richard vía Internet cada posible hallazgo.

“Find Richard Halliday” se leía en las playeras que portan los buscadores, en las que se plasmó la silueta de un soldado dentro de un corazón rojo, con un pico y una pala, junto a la leyenda “Adopt-a-search (adopta una búsqueda)”. 

Leos Rentería portaba una de esas plateras, bajo el intenso sol del desierto juarense, en donde se apresuraba a excavar una y otra vez, con la esperanza de encontrar “algo”. 

Su hermana, Dalia Adela, cumplió 27 años el 16 de diciembre pasado, pero se encuentra desaparecida desde el 22 abril de 2018. Ella vivía en Gómez Palacio Durango, y su hermano en Acapulco, Guerrero, pero al comenzar a buscarla le aseguraron a la familia haberla visto en el fraccionamiento Riberas del Bravo de esta frontera, por lo que decidió venir a buscarla con su esposa, su hija y tres de los cuatro hijos de ella, a quienes mantiene en esta frontera buscando fierro y latas de aluminio. 

“Hasta ahorita (ayer) es el primer día que me acomodo en un grupo de búsqueda, porque no la encuentro ni viva ni muerta, y pues la esperanza es grande, sobre todo porque dejó a sus hijos”, dijo sobre un adolescente de 13 que cuida su abuela y tres niños más de 7, 8 y 9, de quienes se hacen cargo Jesús Gonzalo y su esposa.

También se unió al rastreo Guadalupe Granillo, madre de Ismael Cárdenas, de 23 años de edad, quien fue “levantado” de la carretera a Casas Grandes el 28 de enero pasado, por hombres a bordo de una camioneta Expedition Blanca.

Desde entonces, su familia ha recorrido el desierto de la zona, con la esperanza de encontrar a su hijo, mientras que ella se hace cargo actualmente de sus dos nietos de 2 y 4 años de edad. 

Con la imagen de su hija plasmada en el pecho, Martha Castillo, madre de Esmeralda Castillo, participó también en la organización del rastreo ciudadano, en el que abrazó simbólicamente a los padres de Richard, quienes permanecieron atentos desde su celular a cada paso que dieron los fronterizos en el desierto juarense.