Internacional

Abruman muertes de médicos a Rusia

El gremio de trabajadores de la salud en Rusia está sufriendo varias muertes por Covid-19; ven como causas la falta de insumos

Reforma

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viernes, 15 mayo 2020 | 09:05

Moscú, Rusia.- La doctora Rimma Kamalova sostiene que los dirigentes de su hospital ignoraron sus advertencias sobre un brote de neumonía inexplicable en marzo. Ella siguió trabajando.

El Hospital Clínico Republicano Kuvatova en la ciudad de Ufa, en el centro-sur de Rusia, admitió a más de 50 personas para procedimientos no urgentes el día que el personal descubrió que un paciente fallecido había dado positivo por el coronavirus, según los registros. Ella se mantuvo laborando.

El hospital fue puesto en cuarentena, con Kamalova y más de mil 200 miembros del personal y pacientes atrapados dentro. Días después, la doctora tuvo fiebre, pero siguió trabajando, confiando en su propia vía intravenosa para el alivio.

"No tenía otra opción", dijo en entrevista la también jefa del departamento de reumatología de ese centro médico.

Tanto en carteles publicitarios como en la televisión estatal, el país euroasiático aclama a sus trabajadores médicos como héroes. Pero a medida que la nación se convierte en uno de los epicentros mundiales de la enfermedad, esos empleados sufren niveles asombrosos de infección y muerte en sus filas. 

Y conforme aumenta el número de casos de coronavirus reportados en Rusia, muchos temen que lo peor está por venir.

Un sitio web que conmemora a los trabajadores de la salud que han fallecido durante la pandemia enumera más de 180 médicos, enfermeras, paramédicos y otros.

En San Petersburgo, mil 465 trabajadores de la salud han contraído el virus, dijo ayer el Gobernador, lo que representa más de 1 de cada 6 del total de casos de la ciudad.

El Ministro de Salud de Rusia, Mikhail Murashko, sostuvo ayer que 400 hospitales del país habían sufrido brotes de coronavirus.

Al igual que en el resto del mundo, muchos de esos médicos y enfermeras sufren de escasez de insumos y equipos de protección. Pero los trabajadores de la salud rusos también están a merced de una burocracia enrevesada, despersonalizada e implacable que cada vez parece más superada por la pandemia.

Un documento interno del Gobierno federal obtenido por The New York Times iluminó la falta de preparación de Rusia. A finales de marzo, los funcionarios regionales del país estaban haciendo sonar las alarmas sobre una drástica insuficiencia de equipos de protección y una confusión generalizada sobre cómo se suponía que debían combatir el virus.

Esos problemas aún no se han resuelto por completo. Ahora, seis semanas después, incluso los médicos de los mejores hospitales de Moscú informan niveles de infección casi abrumadores entre sus colegas.

Los doctores dicen que se ven obstaculizados no solo por la falta de insumos y equipo de protección, sino también por un sistema de Gobierno rígido y vertical que desalienta la iniciativa y el pensamiento independiente.

Los trabajadores sanitarios que se han pronunciado al respecto se han enfrentado a la presión de las autoridades; tres médicos que reclamaron a sus superiores por las condiciones de trabajo se cayeron de las ventanas en las últimas semanas. La Alianza de Médicos, un grupo activista de trabajadores de la salud muy críticos con la respuesta del Gobierno, los describió como posibles suicidios relacionados con el estrés, no como homicidios.

El cierre de todo el país llegó a su fin el martes por orden del Presidente Vladimir Putin, incluso cuando Rusia informaba 10 mil nuevos casos diarios. Su total, de 252 mil 245 infecciones, solo está por debajo de EU, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

El gigante euroasiático ha reportado 2 mil 305 muertes por coronavirus, un recuento posiblemente bajo dados los informes generalizados de pruebas defectuosas y otras causas de muerte registradas para pacientes que fallecieron de Covid-19.

Sin embargo, los funcionarios rusos insisten en que el país ahora está bien preparado, con una gran reserva de camas y ventiladores, así como pruebas generalizadas para identificar a portadores asintomáticos del virus.

La pandemia también ha afectado a médicos y enfermeras en los países occidentales, pero la cantidad de vidas de trabajadores médicos perdidas en Rusia parece desproporcionadamente alta respecto al total reportado de muertes nacionales. En Gran Bretaña, por ejemplo, al menos 275 trabajadores de salud y asistencia social han fallecido, de un total de más de 30 mil decesos relacionados con el coronavirus en el país.

Subrayando los riesgos de la lucha para combatir el virus, una unidad de cuidados intensivos se incendió el martes en un hospital de San Petersburgo, matando a cinco pacientes de Covid-19, y un suceso similar en un hospital de Moscú mató a uno el sábado.

La causa preliminar de ambos incendios: un ventilador sobrecargado.

Durante gran parte de este año, Rusia parecía estar en una posición envidiable ya que la pandemia se extendió por Europa occidental.

El Gobierno pareció reconocer los peligros del virus desde el principio, cerrando gran parte de la frontera terrestre con China, en enero. Dos meses después, Rusia seguía registrando menos de 100 casos nuevos al día, y Putin dijo que el virus estaba "contenido" y la situación "bajo control".

Pero detrás de escena, los funcionarios regionales rusos le dejaron claro al Kremlin que la situación no estaba bajo control, y que el sistema médico estaba mal equipado para hacer frente a la pandemia, a pesar de haber tenido dos meses para prepararse.

A finales de marzo, al menos 28 de las 85 regiones de Rusia informaban una grave escasez de equipos de protección, ventiladores y materiales de prueba, según una lista región por región recopilada por el Ministerio federal de Situaciones de Emergencia y fechada el 29 de marzo.

El informe fue preparado como una descripción general de los obstáculos regionales en la respuesta a la pandemia, indicó el Ministerio en un comunicado.

Algunos médicos han dicho que, además, las consideraciones financieras ayudaron a causar uno de los peores brotes de coronavirus de Rusia, el que atrapó a Kamalova y a otros mil 200 en el hospital de Ufa, en la región de Bashkortostán.

La médica y otro jefe de departamento en el hospital señalaron que los signos de un brote, como una serie de casos de neumonía, eran evidentes mucho antes de que se impusiera la cuarentena el 6 de abril. Pero el hospital continuó admitiendo pacientes para procedimientos planificados hasta esa fecha, según registros proporcionados al Times.

Los críticos atribuyeron la decisión de admitir pacientes, que terminaron exponiendo a más personas al brote dentro del hospital, al esfuerzo de los directivos para mantener los ingresos del nosocomio.