Internacional

Acceden a fentanilo vía FB, IG, TW y Snap

Autoridades en EU creen que una gran parte de las 108 mil muertes por sobredosis se debe al fácil acceso al fentanilo vía redes sociales

Reforma

viernes, 20 mayo 2022 | 16:07

Ciudad de México.- Poco después de que Kade Webb, de 20 años, colapsara y muriera en un baño en Safeway Market en Roseville, California, en diciembre, la Policía abrió su teléfono y fue directamente a sus aplicaciones de redes sociales. Allí, encontraron exactamente lo que temían.

 Webb, un snowboarder y skater que, con el inminente nacimiento de su primer hijo se había desanimado por sus finanzas empañadas por la pandemia de Covid-19, compró Percocet, un opioide recetado, a través de un distribuidor en Snapchat. Resultó contener una cantidad letal de fentanilo.

 La muerte de Webb fue una de los casi 108 mil decesos por drogas en Estados Unidos el año pasado, un récord, según cifras preliminares publicadas este mes por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

 Autoridades encargadas de hacer cumplir la ley dicen que una parte alarmante de dichas defunciones se desarrolló de la misma manera que la del joven: a partir de píldoras falsificadas contaminadas con fentanilo que se compraron en las redes sociales.

 "Las redes sociales son casi exclusivamente la forma en que obtienen las pastillas", indicó Morgan Gire, fiscal de distrito del condado de Placer, California, donde 40 personas murieron por envenenamiento con fentanilo el año pasado.

 Ha presentado cargos de asesinato contra un hombre de 20 años acusado de ser el traficante de Webb, quien se declaró inocente.

"Alrededor del 90 por ciento de las píldoras que le compras a un distribuidor en las redes sociales ahora son fentanilo", advirtió Gire.

 Al igual que los traficantes de drogas en las décadas de 1980 y 1990 se apoderaron de buscapersonas y teléfonos desechables para realizar negocios de forma encubierta, los proveedores de hoy han adoptado vías modernas: redes sociales y aplicaciones de mensajería con características de privacidad, como mensajes encriptados o que desaparecen.

 Los distribuidores y los compradores jóvenes generalmente se identifican entre sí en las plataformas digitales y luego, a menudo, se envían mensajes directamente.

Las redes sociales se convirtieron en un conducto rápido y fácil durante la pandemia de Covid-19, cuando la demanda de medicamentos recetados ilícitos aumentó, tanto para clientes ansiosos y aburridos como para aquellos que ya luchan contra la adicción y que se vieron privados del apoyo grupal en persona.

 Los suministros de píldoras contaminadas, impulsadas por carteles mexicanos con productos químicos de China e India, han aumentado proporcionalmente.

 El fentanilo, más rápido y más barato de producir que la heroína y 50 veces más potente, se convirtió en un relleno altamente adictivo.

El año pasado, la Administración Federal de Control de Drogas confiscó 20.4 millones de pastillas falsificadas, que según los expertos representan una pequeña fracción de las producidas.

 Sus científicos apuntan que aproximadamente 4 de cada 10 píldoras contienen dosis letales de fentanilo.

 El resultado es que nuevas oleadas de clientes se están volviendo adictos rápidamente, manifestó la Dra. Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas.

 "Cuando pones fentanilo en pastillas que se venden como benzodiazepinas o para el dolor, estás llegando a un nuevo grupo de clientes que no tendrías si solo vendieras polvo de fentanilo".

 En un lapso de dos meses en el otoño pasado, la DEA identificó 76 casos que involucraban a traficantes de drogas que hacían publicidad con emojis y palabras clave en plataformas de comercio electrónico y aplicaciones.

 "Hay vendedores de drogas en todas las principales redes sociales, que incluyen Instagram, Facebook, Twitter, Snapchat, Pinterest, TikTok y plataformas emergentes como Discord y Telegram", alertó Tim Mackey, profesor de la Universidad de California en San Diego.

 Mackey dirige una startup financiada con fondos federales que desarrolló software de inteligencia artificial para detectar ventas ilícitas de drogas en línea.

"Es un problema de todo el ecosistema: mientras su hijo esté en una de esas plataformas, tendrá el potencial de estar expuesto a los vendedores de drogas".

En enero, los padres de niños de hasta 13 años que habían muerto a causa de las pastillas protestaron frente a la sede de Snap, la empresa matriz de Snapchat, en Santa Mónica, California, con carteles que acusaban a la compañía de ser cómplice de asesinato.

 Uno de los oradores fue Laura Berman, terapeuta de relaciones y presentadora de televisión. En febrero de 2021, su hijo de 16 años, Sam, compró lo que pensó que era un Xanax a través de una conexión de Snapchat, lo ingirió y murió en su casa por envenenamiento con fentanilo.

 Frente a un aluvión de críticas, las plataformas de redes sociales han incrementado la vigilancia, cerrando las cuentas de los traficantes y redirigiendo a quienes buscan drogas a los servicios de adicción.

 El lunes, la organización sin fines de lucro Ad Council anunció una campaña de amplio alcance que se lanzará este verano, financiada por Snap, Meta y Google, para alertar a adolescentes y adultos jóvenes sobre peligros del fentanilo.

 Snap reportó que tomó medidas en 144 mil cuentas relacionadas con drogas en Estados Unidos entre julio y diciembre del año pasado.

 Según Facebook, hizo lo propio en 4 millones de intercambios relacionados con sustancias prohibidas en todo el mundo en el cuarto trimestre de 2021