Internacional

Acusa ONU a Maduro de cometer crímenes contra opositores

La ONU acusó a Nicolás Maduro de utilizar los servicios de inteligencia y sus agentes para reprimir la Oposición en el país, cometiendo crímenes de lesa humanidad

Reforma

miércoles, 21 septiembre 2022 | 06:54

Nueva York, Estados Unidos.- Los servicios de inteligencia de Venezuela cometen crímenes de lesa humanidad bajo las órdenes de las altas esferas del Gobierno para reprimir a la Oposición, afirmó la ONU este martes en un informe. 

"Este plan fue orquestado al más alto nivel político, liderado por el Presidente Nicolas Maduro", aseguró en conferencia de prensa Marta Valiñas, presidenta de la Misión Internacional Independiente de la ONU sobre Venezuela.

"Nuestras investigaciones y análisis muestran que el Estado venezolano utiliza los servicios de inteligencia y sus agentes para reprimir la disidencia en el país. Esto conduce a la comisión de graves delitos y violaciones de los derechos humanos, incluidos actos de tortura y violencia sexual".

Las conclusiones del informe muestran el papel del Servicio Bolivariano de inteligencia (Sebin) y la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) para llevar a cabo estos atropellos en la ejecución de un plan orquestado por Maduro y otras autoridades de alto nivel para reprimir a la Oposición al Gobierno, incluso mediante la comisión de torturas de extrema gravedad, que son constitutivas de crímenes de lesa humanidad, señaló la misión.

La misión documentó 122 casos de víctimas que fueron sometidas a tortura, violencia sexual y/u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes perpetrados por agentes de la DGCIM desde 2014 hasta la actualidad.

Entre los métodos de tortura figuran "palizas con objetos, descargas eléctricas, asfixia con bolsas de plástico y posiciones de estrés, así como formas de tortura psicológica, como la 'tortura blanca'".

Estos hechos tenían lugar en su sede de Boleíta, en Caracas, y en una red de centros de detención encubiertos en todo el país.

En Caracas, Provea, una de las ONGs más activas en la denuncia de violaciones a derechos humanos en el país, denunció este martes que dos funcionarios del Sebin intentaron ingresar a su sede para "intimidar" a familiares de trabajadores detenidos que daban una rueda de prensa para exigir su libertad.

"Nos parece muy preocupante ya que creemos que forma parte de una escalada superior contra las organizaciones de derechos humanos y contra quienes hoy denuncian la política de represión de Maduro", indicaron voceros de la ONG.

Órdenes de Maduro

Según el análisis de la misión y la información recibida, las autoridades detuvieron a disidentes y opositores al Gobierno. En algunos casos, Maduro y personas de su círculo cercano, así como otras autoridades de alto nivel, "participaron en la selección de los objetivos".

El informe también cita a Diosdado Cabello, un poderoso dirigente chavista, como autor de órdenes para identificar a algunos de los detenidos por el Sebin.

Los servicios de inteligencia "han torturado o infligido malos tratos a detenidos -entre ellos políticos de la Oposición, periodistas, manifestantes y defensores de los derechos humanos- principalmente en el centro de detención 'El Helicoide'", en la capital venezolana.

Exdetenidos en este centro explicaron a la misión de la ONU las pésimas condiciones en las que se encontraban y que muchos presos "tenían que orinar en botellas de plástico", porque sólo se les permitía una visita diaria al baño. Había celdas "privilegiadas" con mejores condiciones para las que los detenidos tenían que pagar.

La misión ha investigado 51 casos que ocurrieron desde 2014.

"Tanto el Sebin como la DGCIM hicieron uso de la violencia sexual y de género para torturar y humillar a sus detenidos", agregó.

La misión, que ya presentó dos informes (en 2020 y en 2021) haciendo hincapié en las violaciones de los derechos humanos en Venezuela, insiste en que estos hechos, especialmente los cometidos por el Sebin y la DGCIM, "continúan hasta hoy".

Y "han tenido lugar en un clima de casi total impunidad", apuntó Francisco Cox, miembro de la misión de la ONU.