Internacional

Acusa republicana a su partido de avalar supremacismo blanco

Liz Cheney acusó la propagación de teorías racistas por parte de sus correligionarios

Reforma

lunes, 16 mayo 2022 | 15:42

Washington DC, Estados Unidos.- La congresista republicana Liz Cheney (Wyoming), ex miembro del liderazgo de su partido en la Cámara Baja, acusó a los líderes de su bancada de permitir la propagación del nacionalismo blanco, luego de que un tirador que creía en ideología racista mató a 10 personas en un supermercado en Buffalo, Nueva York, el sábado. 

"El liderazgo republicano en la Cámara ha permitido el nacionalismo blanco, el supremacismo blanco y el antisemitismo", escribió Cheney en su cuenta de Twitter.

"La historia nos ha enseñado que lo que empieza con palabras termina mucho peor. Los líderes republicanos deben renunciar y condenar estos puntos de vista y a quienes los sostienen".

Su declaración se produjo cuando los republicanos en el Congreso rechazaban con enojo las acusaciones de que su lenguaje y sus acciones han perpetuado el tipo de racismo que aparentemente estuvo detrás de la masacre.

Sin embargo, hasta esta mañana, ninguno de ellos se había pronunciado en contra de la "teoría del reemplazo de blancos" que motivó los asesinatos, o del nacionalismo blanco que sustenta.

Algunos legisladores republicanos han promovido abiertamente el nacionalismo blanco. En febrero, los representantes Marjorie Taylor Greene (Georgia) y Paul Gosar (Arizona) participaron en una conferencia organizada por Nick Fuentes, un supremacista blanco.

El congresista Kevin McCarthy (California), líder de la minoría republicana en la Cámara, finalmente calificó sus acciones como "espantosas e incorrectas", pero no los reprendió ni castigó formalmente.

Aunque los principales republicanos han sido menos abiertos que algunos de sus colegas de extrema derecha, muchos de sus ataques hacia los demócratas apelan a agravios raciales y éticos y comparten temas con la teoría del reemplazo, la cual postula que las élites occidentales, algunas veces manipuladas por los judíos, quieren reemplazar y desempoderar a los estadounidenses blancos.

Gran parte del enfoque a raíz del tiroteo se ha centrado en la congresista Elise Stefanik, quien representa un distrito en el norte de Nueva York y quien reemplazó a Cheney el año pasado como la Número 3 de los republicanos en la Cámara Baja.

Stefanik ha impulsado la afirmación falsa de que los demócratas estaban planeando legalizar a los migrantes indocumentados en Estados Unidos para reemplazar a los electores estadounidenses e instalarse en el poder.

En septiembre, publicó un anuncio de campaña en Facebook asegurando que lo demócratas estaban tramando "una INSURRECCIÓN ELECTORAL PERMANENTE" al otorgar "amnistía" a los migrantes que viven en el país sin documentos, quienes, según su publicidad, podrían "derrocar al actual electorado y crear una mayoría liberal permanente en Washington".

Ella y otros republicanos han acusado también falsamente al Presidente Joe Biden en días recientes de enviar fórmula infantil a los hijos de los migrantes indocumentados a expensas de los estadounidenses que la necesitan, en medio de una escasez nacional.

Adam Kinzinger, representante republicano por Illinois y aliado de Cheney, dijo que otros líderes del partido deberían rendir cuentas por las declaraciones de Stefanik.

"¿Sabían que @EliseStefanik impulsa la teoría del reemplazo blanco? La Número 3 de los republicanos en la Cámara", escribió.

Destacó que Cheney fue destituida del liderazgo de su partido luego que criticó al ex Presidente Donald Trump por incitar el ataque al Capitolio el 6 de enero de 2021.

Alex deGrasse, un principal asesor de Stefanik, calificó como un "nuevo y repugnante punto bajo" sugerir que la congresista compartía cualquier culpabilidad por la propagación de las creencias racistas que inspiraron al tirador.

Stefanik, agregó, "jamás ha defendido alguna postura racista o hecho una declaración racista".

En un largo comunicado hoy en el que denunció las "difamaciones" en su contra, Stefanik condenó la violencia pero calló sobre las ideas de supremacismo blanco que el tirador dijo que lo motivaron.