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Arranca en Oregón uso legal de hongos psicodélicos

Oregón se convirtió en el primer estado de EU en legalizar los hongos psicodélicos, droga con beneficios para tratamiento de salud mental

Agencia Reforma
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martes, 03 enero 2023 | 15:18

Portland, EU.- El plan de estudios estaba listo, los estudiantes estaban inscritos y los funcionarios de Oregón aprobaron casi todos los detalles de la capacitación para la primera clase de hongos "mágicos" para quienes buscaban la certificación estatal.

  Pero cuando la sesión cuatro comenzó en la sala de conferencias de un hotel a principios de diciembre, faltaba una herramienta pedagógica importante: los hongos.

 Eso se debe a que los funcionarios estatales, dos años después de que los votantes de Oregón aprobaran por poco el uso de psilocibina en adultos, todavía estaban elaborando el marco regulatorio para la producción y venta de los hongos alucinógenos.

 En cambio, los estudiantes, la mayoría experimentados profesionales de la salud mental, tendrían que hacer juegos de rol entre ellos mediante la meditación o prácticas intensivas de respiración que podrían conducir a estados alterados de conciencia, lo más parecido al tipo de viaje psicodélico que encontrarían como guías autorizados.

 Al igual que muchas de las dos docenas de estudiantes que pagaron casi 10 mil dólares por el curso, Jason Wright, de 48 años, enfermero psiquiátrico de un hospital en Portland, dijo que estaba entusiasmado de ser parte de un experimento con implicaciones nacionales.

  "Es increíble estar al frente de algo que tiene el potencial de cambiar nuestra relación con las drogas que, en primer lugar, nunca debieron haber sido criminalizadas".

 El domingo, Oregón se convirtió en el primer estado de EU en legalizar el uso de psilocibina en adultos, un psicodélico natural que se ha mostrado muy prometedor para el tratamiento de la depresión severa, el trastorno de estrés postraumático y la ansiedad entre los enfermos terminales. entre otras condiciones de salud mental.

  Aunque los científicos todavía están trabajando para comprender su dinámica terapéutica, se cree que la psilocibina y otros psicodélicos promueven la neuroplasticidad, un nuevo circuito del cerebro que brinda a los pacientes nuevas perspectivas sobre problemas psiquiátricos de largo tiempo.

 Un estudio reciente sobre el trastorno por consumo de alcohol, por ejemplo, encontró que dos dosis de psilocibina combinadas con terapia de conversación condujeron a una disminución del 83 por ciento en el consumo excesivo de alcohol entre los participantes, y que casi la mitad de ellos habían dejado de beber por completo al final de los ocho mes de prueba.

 Los beneficios a largo plazo, sin embargo, siguen sin estar claros.

 La Medida 109 de Oregón, como se la llama, autorizó la creación de centros de servicio de psilocibina donde cualquier persona mayor de 21 años puede consumir los hongos en un entorno supervisado. Un requisito clave es que un facilitador certificado por el estado debe estar presente durante los viajes inducidos por drogas, que pueden durar de cinco a seis horas.

  A diferencia del cannabis, que puede venderse en dispensarios, Oregón no permitirá la venta minorista de psilocibina; el consumo debe realizarse en un centro de servicio autorizado.

  Para los partidarios de la reforma de las políticas de drogas, la aprobación de la medida por parte de Oregón es revolucionaria, un cambio de política que esperan inspire a otros estados y municipios, y persuada a las autoridades federales para que eliminen prohibiciones históricas.

 Los votantes de Oregón también hicieron historia en 2020 al votar decisivamente para despenalizar la posesión personal de pequeñas cantidades de drogas como heroína, cocaína y metanfetamina.

  El experimento de Oregon no ha estado exento de contratiempos. La aprobación de la medida electoral generó una reacción violenta en las zonas rurales y más conservadoras del estado. Una medida electoral posterior en noviembre dio como resultado que 25 de los 36 condados del estado votaran para optar por no participar en el programa por ahora.

  El vacío regulatorio prolongado proporcionó una oportunidad para los empresarios que se apresuraron. A principios de diciembre, la Policía allanó Shroom House, un minorista en Portland que, según las autoridades, vendía ilegalmente hongos con psilocibina y atraía largas filas de clientes.

 Los funcionarios estatales dicen que no se desaniman, aun cuando reconocen el desafío de los nuevos regulatorios y logísticos. El uso de psilocibina es legal en un puñado de países, entre ellos Brasil, Nepal y las Bahamas, pero ninguno ha buscado crear un sistema de uso supervisado.

 Angela Allbee, analista de políticas de la Autoridad de Salud de Oregón que supervisa la sección de servicios de psilocibina del estado, señaló que el proceso había sido accidentado en ocasiones, en parte porque los funcionarios buscaban maximizar la participación pública a través de paneles asesores, audiencias públicas y reuniones con funcionarios.

  Las mayores tensiones surgieron por el tema de la asequibilidad, dado que las sesiones de psilocibina no estarán cubiertas por el seguro, al menos mientras el Gobierno federal incluya la droga como una sustancia de la Lista 1 sin "uso médico actualmente aceptado".

 Es probable que una sola sesión cueste cientos o miles de dólares.

  Un debate se centró en si adoptar un modelo terapéutico que requeriría una supervisión más intensiva y costosa por parte de un psicoterapeuta, o un enfoque menos riguroso que permitiría a cualquier persona mayor de 21 años acceder a la droga, con o sin un diagnóstico de salud mental, como siempre y cuando haya facilitadores capacitados presentes durante la sesión. Los funcionarios de salud optaron por este último, al que llaman un enfoque "no dirigido".

 "Ser los primeros en la nación significa que tenemos la responsabilidad de hacerlo bien, y eso a veces significa aprender sobre la marcha", señaló Allbee.

 Había una sensación palpable de emoción cuando los estudiantes se reunieron en el Dossier Hotel en el centro de Portland para un curso de 160 horas a cargo de Fluence, una consultoría de educación y capacitación que ofrece certificación en el campo naciente de la terapia asistida por psicodélicos.

 "Parece que estoy soñando", dijo Brian Pilecki, de 43 años, un psicoterapeuta que fue uno de los instructores. "Nunca imaginé que esto sucedería en mi vida".

 El primer día del curso de Fluence se dedicó en gran parte a la autorreflexión, y muchos estudiantes expresaron su frustración con las limitaciones de los medicamentos psicotrópicos como Xanax o Zoloft que se usan para tratar los síntomas de la enfermedad mental, no las causas subyacentes. Otros hablaron efusivamente sobre sus propias experiencias con psicodélicos.

  El modelo actual de atención psiquiátrica, dijo Wright, gira en torno a calmar a los pacientes que se presentan en la sala de emergencias en medio de un episodio psicótico o maníaco.

 Wright señaló que la actual lista de medicamentos era eficaz para estabilizar a un paciente, pero que muchos simplemente regresaban porque el trauma, la ansiedad o la depresión precipitantes no se trataban.

  "Estoy feliz de estar aquí", externó al grupo, "para poder dejar de vender medicamentos ineficaces a mis pacientes".