Internacional

Arrestan en EU a exagente de la CIA acusado de espiar para China

El exoficial habría proporcionado información clasificada de Estados Unidos al gobierno chino

The New York Times

The New York Times

martes, 18 agosto 2020 | 09:59

Un exagente de la C.I.A. fue acusado de proporcionar información clasificada al gobierno chino, anunció ayer lunes el Departamento de Justicia, el último de una serie de exoficiales de inteligencia acusados de espiar para Beijing.

El sospechoso, Alexander Yuk Ching Ma, trabajaba como agente de la C.I.A. en la década de 1980 y luego como traductor contratado para el F.B.I. en la década del 2000. Fue detenido el pasado viernes.

Según una denuncia penal, el señor Ma, de 67 años, y un pariente mayor anónimo, ahora de 87 y que padece una enfermedad cognitiva debilitante, proporcionaron información por primera vez a los funcionarios de inteligencia chinos en marzo de 2001 sobre personal de la C.I.A., informantes extranjeros, operaciones clasificadas, criptografía y otros métodos de ocultación de comunicaciones, secretos por los que se les pagó 50 mil dólares.

Las acusaciones contra Ma son las más recientes de una serie contra exagentes de inteligencia. En mayo de 2019, Kevin Patrick Mallory, exagente de la C.I.A., fue condenado a 20 años de prisión por espiar para China. En noviembre, Jerry Chun Shing Lee fue sentenciado a 19 años de prisión tras declararse culpable de conspirar para dar información clasificada a China.

"El rastro del espionaje chino es largo y, lamentablemente, está plagado de exagentes de inteligencia estadounidenses que traicionaron a sus colegas, a su país y a sus valores democráticos liberales para apoyar un régimen comunista autoritario", dijo John C. Demers, fiscal general adjunto de seguridad nacional.

De 2010 a 2012, los funcionarios chinos detuvieron a muchos informantes estadounidenses en China, mataron a muchos de ellos y destruyeron la red de fuentes de la C.I.A. en el país. El papel de algunos exagentes estadounidenses ha sido clave para revelar la identidad de los informantes, aunque los funcionarios estadounidenses no han acusado públicamente a nadie de proporcionar información que destruyera la red de informantes.