Internacional

Así creman cuerpos de Covid-19 en la India

Falta oxígeno, no hay medicinas, ni suficientes ambulancias, ni camas en hospitales e improvisan crematorios en los patios

Excélsior

lunes, 03 mayo 2021 | 18:48

Está por amanecer en Nueva Delhi. El lunes el Ministerio de Salud registró 3,417 muertes por COVID-19 y 368,147 nuevos casos. El pasado sábado reportó 401,993 positivos por coronavirus, una cifra récord en 24 horas.

Y en la capital las cifras no son nada alentadoras: 407 muertes y 20,394 casos.”Es como si nos hubiera azotado un terremoto la semana pasada”, relata en entrevista para Excélsior Digital, Estela Corral, mexicana e instructora de pilates en la capital de India.

Improvisan crematorios en baldíos

El domingo se registraron 3,689 muertes por coronavirus, el lunes 3,417 más. Lo que incrementó las incineraciones. Ante el número creciente de decesos y cada vez menos espacios en funerarias, se tuvieron que improvisar crematorios en estacionamientos y terrenos baldíos.

La demanda de piras de sándalo y otras de menor calidad ya empezó a ocasionar escasez de madera. Para cremar un cuerpo se requiere entre 300 y 400 kilos.

Los hospitales están rebasados. Muchas personas esperan afuera para ser atendidos. No hay camas. No hay oxígeno. Existe un mercado negro tremendo”. Y no se consigue un tanque.

En redes sociales proliferan mensajes solicitando ayuda para conseguir un tanque de oxígeno, remdesivir, una cama en algún hospital y hasta donadores de sangre. 

La crisis de oxígeno pegó en los hospitales. El sábado, el suministro se interrumpió por 80 minutos en el Hospital Batra, donde 12 personas murieron por la falta de este elemento químico esencial para los pacientes diagnosticados con el SARS-CoV-2.

Mientras que en dos hospitales ubicados en Andhra Pradesh reportaron 16 decesos por no contar con oxígeno; otros seis murieron en el Hospital de Gurgaon

Aproximadamente el 15 por ciento de todas las personas con COVID-19 requieren soporte de oxígeno, destaca la organización PATH.

Arvind Kejriwal, ministro encargado de Delhi, reconoció que la crisis del fin de semana se debió a un faltante. De los 490MT de oxígeno asignados para el viernes, sólo entregaron 312MT.

La vida se apaga en las calles. Afuera de las instituciones de salud privadas ya no hay cupo. Los hospitales Guru Teg Bahadur y Rajiv Gandhi, administrados por el gobierno estatal, recibieron el sábado suministros de último momento.

Existe un sistema de salud endeble. Las medicinas escasean. Las ambulancias están a tope, en ocasiones no las escucho, siento que ya no hay tantas ambulancias o será que ya me acostumbre al ruido”, nos cuenta Estela, quien se enteró a través de Twitter que el ministro Arvind Kejriwal anunció una semana más de confinamiento a partir de este lunes.

“La semana pasada, el hospital militar estaba topado y cuando no tiene espacio quiere decir que las cosas van muy mal”. 

En un afán por mitigar la falta de camas, las autoridades recurrieron a los 4,000 vagones de trenes de Indian Railways, en los que adaptaron 64,000 camas en 2020, que no fueron utilizados.

Y mientras se lucha contra la COVID-19. Los accidentes en instituciones de salud son otro golpe para India. El sábado, un corto circuito en el Hospital Patel Welfare causó la muerte de 16 pacientes y dos enfermeras. 

El 22 de abril, un incendio en la unidad de cuidados intensivos del hospital Vijay Vallabh, dejó 13 muertos, todos contagiados por COVID-19. El día 21, una fuga de oxígeno en el hospital municipal de Zakir Hussain afectó los suministros y fallecieron 22 pacientes.

¿Colapsa la India? 

Estela difiere sobre el término colapso. “India es un país de casi mil 400 millones de habitantes. Para 2025 va a rebasar a China en población. La diferencia con China es que India no es un país que tenga la disciplina militar china.

“Todos están siendo afectados”

En dos semanas cambió el panorama en Nueva Delhi, una ciudad con 20 millones de habitantes, 24 millones sumando el conurbado que entra y sale. 

No hay una sola persona que no esté siendo afectada de manera directa por COVID-19. Ya no es el primo del amigo ni de mi amiga. Ahora son tus vecinos, tus papás, tus primos, tus hermanos. Eso no lo vimos hace un año, en la primera ola”.

Desde que llegó a esta ciudad Sara encontró una fuerza moral muy marcada en su gente. “Si hay una ciudad resiliente en el mundo es Nueva Delhi”. Sólo que el coronavirus “está pegando en la idiosincrasia india, que es la familia”. 

El entorno bajó la moral. “Déjame decirte que para que a un indio le baje la moral se requiere mucho”. ¿Y cómo evitarlo? Cuando el virus te arrebata a integrantes de la familia.

Les está mermando en el corazón por lo importante que es la familia. Ver morir a padres, a tíos, a la gente que te ayuda en casa: chofer; la que hace la comida; la nana… los están viendo caer como moscas”.