Internacional

Aumentan amenazas y tensiones a medida que Trump y aliados atacan el proceso electoral

Acusaciones del presidente sobre fraude electoral provoca que escalada de enfrentamientos en Estados Unidos

/ Simpatizantes de Donald Trump

The New York Times

jueves, 19 noviembre 2020 | 09:04

Nueva York— Las falsas acusaciones del presidente Trump de que el fraude electoral le negó la reelección están provocando una escalada de enfrentamientos en los estados indecisos de todo el país, lo que lleva a amenazas de violencia contra funcionarios de ambos partidos y trastorna incluso los pasos más rutinarios del proceso electoral.

En Arizona, el miércoles, la secretaria de estado demócrata, Katie Hobbs, emitió un comunicado lamentando el "socavamiento constante y sistemático de la confianza" en las elecciones y pidió a los funcionarios republicanos que dejen de "perpetuar la desinformación". Describió las amenazas contra ella y su familia después de la victoria de Joseph R. Biden Jr. sobre Trump en su estado.

En Georgia, donde Biden tiene una pequeña ventaja que se espera que se mantenga a través de un recuento que concluye este miércoles por la noche, el secretario de Estado, Brad Raffensperger, un republicano, ha dicho que él también recibió mensajes amenazantes. También dijo que se sintió presionado por la senadora Lindsey Graham, una aliada cercana de Trump y presidenta del Comité Judicial del Senado, para buscar formas de descalificar los votos.

En Pensilvania, los republicanos de la Cámara de Representantes presentaron ayer una propuesta para auditar los resultados electorales del estado que citaban "una letanía de inconsistencias", una medida que los demócratas describieron como obstruccionista e innecesaria dado que Trump no presentó ninguna evidencia en la corte de fraude generalizado u otros problemas. Los republicanos en Wisconsin presentaron nuevas demandas este miércoles en los dos condados más grandes del estado, buscando un recuento. Biden recuperó ambos estados después de que Trump los ganara en 2016.

En ningún lugar la confusión y el caos fueron más evidentes que en Michigan el pasado martes por la noche, cuando dos miembros republicanos de la junta de escrutinio en el condado de Wayne, que incluye a Detroit, inicialmente se negaron a certificar los resultados de las elecciones, señalando discrepancias menores en los registros. Fue una movida asombrosamente partidista que habría privado de sus derechos a cientos de miles de votantes de una ciudad predominantemente afroamericana, y después de una serie de reacciones públicas, los dos miembros de la junta revocaron sus votos y acordaron certificar.