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Busca Alemania apoyar producción de Sputnik V

Autoridades estatales en Alemania dijeron que podrían apoyar la producción en su país de la vacuna rusa Sputnik V contra Covid-19

Reforma

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jueves, 04 febrero 2021 | 09:05

Berlín, Alemania.- El Gobierno alemán, que busca acelerar la vacunación contra el coronavirus, podría apoyar al fabricante local de vacunas IDT Biologika agilizando la aprobación de su producción si la firma decide ayudar a fabricar dosis de la vacuna rusa Sputnik V, dijo el jueves un funcionario regional. 

IDT Biologika, con sede en Dessau-Rosslau, en el este de Alemania, produce vacunas víricas para empresas farmacéuticas, incluida la desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford contra el coronavirus.

 "Si IDT Biologika quiere producir la vacuna rusa y se aprueba en la UE, nosotros, como Gobierno estatal, haríamos todo lo posible para ayudar a la empresa", dijo un portavoz del estado de Sajonia-Anhalt.

 Esto podría incluir la aceleración del proceso de aprobación, como ha sucedido en los estados de Renania del Norte-Westfalia y Hesse, donde se ha aumentado el volumen de fabricación de la vacuna de BioNTech y Pfizer, dijo.

 "No hay reservas ideológicas contra la Sputnik V. Damos la bienvenida a todo lo que pueda ayudar en la lucha contra el virus".

 Alemania y otros gobiernos de la Unión Europea han recibido críticas por la lentitud de las campañas de vacunación.

 El martes, los científicos rusos dieron luz verde a la vacuna Sputnik V, afirmando que tenía una eficacia de casi el 92 por ciento en la lucha contra el Covid-19, según los resultados de los ensayos de última fase revisados por expertos y publicados en la revista médica internacional The Lancet.

 El Gobierno alemán ha culpado a AstraZeneca, Pfizer y Moderna -que anunciaron recortes en la entrega de vacunas- de los retrasos en la campaña de inoculación.

  Alemania ha dicho que usaría Sputnik V si la vacuna es aprobada por el regulador de medicamentos de la UE. La Canciller Angela Merkel indicó que el regulador alemán, el Instituto Paul-Ehrlich, podría ayudar a guiar a Rusia a través del proceso de aprobación por parte de Bruselas.