Internacional

Complica Trump obtención de ciudadanía en EU

Las políticas sobre solicitud de ciudadanía de Trump han ampliado los tiempos del proceso y han hecho más difíciles los fallos favorables

Reforma

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domingo, 01 noviembre 2020 | 15:43

San Diego, EU.- El titular en 2018 del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), quien manejaba las solicitudes de ciudadanía y visa en la Unión Americana, se sorprendió cuando enfrentó una reprimenda por hacer una referencia a que el país norteamericano era una "nación de inmigrantes" en su declaración de misión.

Posteriormente, el funcionario, hijo de un inmigrante peruano, modificó el mensaje y agregó frases como "proteger a los estadounidenses". 

L. Francis Cissna argumentó que EU era indiscutiblemente una nación de inmigrantes, pero que la declaración de la misión de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración no era el lugar para decirlo. Joseph Edlow, quien ahora supervisa la agencia, señaló que no ha pensado mucho en lo ocurrido en 2018, sin embargo, dicho episodio cristalizó para muchos cómo la Administración del Presidente Donald Trump ha cambiado el enfoque el Gobierno hacia la migración.

El USCIS -establecido en conjunto con el Departamento de Seguridad Nacional en 2003- ahora ha puesto énfasis en la detección de fraudes, así como la amplia investigación sobre quienes buscan trabajar en el territorio o convertirse en ciudadanos estadounidenses.

Dichos lineamientos, ordenados desde la Casa Blanca, han vuelto más complicado la obtención de asilo y de ciudadanía en EU. Algunos juristas, incluso, han calificado las nuevas medidas como excesivas.

Los tiempos de procesamiento son ahora más largos y el número de casos pendientes de la agencia ha ascendido a 5 millones.

Sin embargo, hacer que sea más difícil obtener los permisos para vivir y trabajar en EU también ha traído consecuencias para el USCIS, ya que su presupuesto anual -de aproximadamente 5 mil millones de dólares- se financia casi en su totalidad a través de las tarifas de solicitud, las cuales han caído de manera sustancial a causa de las reglas más restrictivas.

Frenar la inmigración ha sido una de las prioridades de Trump. Este objetivo lo ha llevado a remodelar el sistema de inmigración, posiblemente más que cualquiera de sus predecesores, y ha mantenido una narrativa en la materia de "Estados Unidos primero".

El Presidente no consiguió la aprobación del Congreso para sus recortes al sistema de inmigrantes que traen a sus familias. No obstante, Stephen Miller, uno de sus principales asesores, explicó que se optará por un mecanismo de otorgamiento de ciudadanía más "basado en méritos" y habilidades en caso de que Trump resulte reelecto el 3 de noviembre.

Miller aseguró a AP que el USCIS estaba plagado de una "gran cantidad de fraude" y que la fuerza laboral de la agencia "llegó a verse a sí mismo como representante y buscador de beneficios (para los inmigrantes), en lugar de un representante del pueblo estadounidense''.

"Esta Administración ha llevado a cabo una profunda renovación de la agencia para restaurar su misión en el Congreso de garantizar que los beneficios sólo se otorguen a aquellos que son genuinamente elegibles según la ley y que, al admitirlos, no se haga daño a nuestra seguridad económica o nacional. intereses'', abundó.

Por su parte, el demócrata Joe Biden ha ofrecido por un mensaje contrastante: preservar la inmigración basada en la familia y "agilizar" la naturalización para los titulares de tarjetas verdes. Con esto, se podría abrir camino hacia la ciudadanía para alrededor de 11 millones de personas en EU. Para que este estrategia pueda fructiferar, también se requerirá el apoyo del Legislativo.

Algunos críticos han considerado que el USCIS no ha proporcionado suficientes pruebas sobre un fraude generalizado. Incluso Louis D. Crocetti Jr., primer director de la unidad antifraude del USCIS, quien apoya las políticas de Trump y considera que el fraude es común, ha dicho que la agencia debería publicar más hallazgos.

Mientras tanto, los cambios han continuado su implementación en las oficinas del USCIS. Los trabajadores que deciden sobre las solicitudes de ciudadanía y residencia permanente en la oficina de San Diego vieron crecer su carga laboral en un 20% cuando los funcionarios ordenaron que se entrevistara a todos los peticionarios de tarjetas de residencia basadas en empleo.

Asimismo, la agencia se ha preparado para la entrada en vigor de un nuevo estatuto impulsado por Trump, el cual ampliará drásticamente los criterios para negar las tarjetas verdes a quienes reciben beneficios financiados por los contribuyentes. Sobre esto, la Suprema Corte determinó en una votación 5-4, en enero, que esta política podrá ser aplicada, pero la pandemia dejó en suspenso su implementación hasta septiembre.

En este contexto, el procesamiento de las tarjetas verdes basadas en el empleo aumentó a 14.5 meses, frente a los 6.8 meses de extensión que tenía en 2016. Para la petición de ciudadanía, el proceso se alargó hasta los 9.1 meses.

Un análisis de todas las categorías de visas realizado por la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración encontró que las largas esperas se duplicaron a 10 meses en el año fiscal 2019 con respecto a cinco años antes.

Natividad Rodríguez, de 85 años, residente de Chicago y nativa de México, ha esperado desde julio de 2019 una entrevista de ciudadanía, el último paso antes del juramento.

"Hemos estado esperando mucho tiempo'', dijo su hija Ana María Fuentes, quien ayudó a su madre a presentar la solicitud. "Es demasiado tiempo".