Internacional

De cara a las elecciones de medio término, Biden enfrenta un país más polarizado que nunca

Votantes parecen estar decididos a registrar su descontento porque él no ha cumplido de la manera en que se esperaba

The New York Times

The New York Times

lunes, 07 noviembre 2022 | 22:51

Albuquerque, Nuevo México.— Antes de dirigirse a un centro comunitario para un mitin de campaña, el presidente Biden se detuvo para hablar con una muchedumbre que no pudo entrar a las pequeñas instalaciones.

Como sucede habitualmente siempre que Biden tiene un micrófono en la mano y una audiencia dispuesta a escucharlo, aparecen sus relatos familiares.

En esta ocasión fueron sus abuelos, que desde hace tiempo murieron.

“Cada vez que entraba a la casa de mi abuelo, él me gritaba “Joey, guarda tu fe”, y mi abuela me gritaba “No, Joey, propágala”.

Biden ha estado propagando su fe en todo el país en los últimos días, sorprendido por los sondeos y pronósticos de que su partido tendrá una derrota devastadora en las elecciones de medio término de este martes.

La fe ha sido la tarjeta de presentación de Biden en sus casi dos años de presidencia —la fe en el sistema en el que ha estado durante más de medio siglo, fe en que podrá reparar las fisuras de una sociedad quebrantada, fe en que él y sólo él podría derrotar al ex presidente Donald J. Trump si se enfrentan nuevamente en el 2024.

No es una fe compartida por todos, ni siquiera entre sus compañeros demócratas, tampoco entre sus propios asesores y aliados, algunos de los cuales ven los próximos días con temor.

Después de elegir a Biden para tener una sensación de normalidad dos años después del torbellino que provocó Trump, actualmente, los votantes parecen estar decididos a registrar el descontento porque él no ha cumplido de la manera en que se esperaba, independientemente de si esto es real.

La historia en raras ocasiones ha favorecido a los presidentes de su primer término en las elecciones de medio término y el partido de Biden no tiene que perder aparatosamente para que él pierda la presidencia de la manera como es ahora.

El cambio de unos cuantos escaños en la Cámara y uno solo en el Senado frenarán severamente sus opciones para seguir adelante y generarán dudas acerca de si podría dirigir a los demócratas a la próxima elección.