Internacional

Épica batalla

Centran Trump y Biden pelea por votos en estados clave como Texas

Associated Press

Associated Press / The Washington Post

miércoles, 04 noviembre 2020 | 06:41

Washington— El presidente Donald Trump y el candidato demócrata Joe Biden se encontraban enfrascados la noche del martes en una intensa batalla en estados reñidos de todo el país, al concluir una épica campaña que influirá en la manera en que el país se enfrenta a una pandemia y a interrogantes básicas sobre la economía y la justicia racial.

Aún era demasiado pronto para declarar un ganador en los estados más disputados del mapa, como Florida, Carolina del Norte, Georgia y Pensilvania. Ambos candidatos obtuvieron triunfos predecibles. Trump se quedó con estados como Kansas y Dakota del Norte, mientras que el botín de Biden incluye Colorado y Virginia, que solían no tener una clara preferencia política pero se han convertido en bastiones demócratas.

Al cierre de esta edición, de acuerdo con el análisis del New York Times, Biden adelantaba con 209 votos del Colegio Electoral, frente a 118 de Trump. 

Biden llegó a la jornada electoral con varias opciones para aspirar al triunfo, mientras que Trump, quien va rezagado en los sondeos en varios estados sin clara inclinación política, tiene una ruta menos clara pero aún factible hacia los 270 votos del Colegio Electoral.

Los estadounidenses tomaron sus decisiones electorales en momentos en que el país enfrenta una combinación de crisis históricas y mientras ambos candidatos se acusaban mutuamente de no ser aptos para enfrentar las adversidades. 

La vida diaria ha sido transformada por una pandemia que ha cobrado la vida de más de 232 mil estadounidenses y ha costado millones de empleos.

Millones de votantes dejaron de lado sus temores en torno al virus –y las largas filas– para votar en persona, uniendo sus voces a las de otros 102 millones de estadounidenses que lo hicieron días o semanas atrás, una cifra sin precedentes que equivale al 73 por ciento de la votación total para los comicios presidenciales de 2016.

Los resultados preliminares en varios estados reñidos llegaban en grandes números mientras las autoridades electorales procesan una cifra históricamente elevada de votos por correo. 

Por lo general, los demócratas tienen una mayor participación en votaciones por correo que los republicanos, mientras que el Partido Republicano aspira a compensar el margen con la participación presencial el martes. Eso significa que los márgenes prematuros entre candidatos podrían estar influenciados por el tipo de votación –anticipada o presencial– que reportan los estados.

También está en juego el control del Senado: los demócratas necesitaban sumar tres escaños en caso de que Biden gane los comicios para tener poder absoluto en Washington por primera vez en una década. Se prevé que la Cámara de Representantes conserve la mayoría demócrata.

 Estrategias encontradas

Hubo señales de fortaleza para Biden en otros estados en disputa, incluidos Georgia, Ohio y Texas, donde los primeros resultados lo mostraron con un rendimiento superior en los condados urbanos y suburbanos.

Biden apostó a que legiones de mujeres y votantes de minorías que se rebelaron ante la conducta divisiva de Trump en el cargo resultarían en un repudio rotundo del titular y pondrían fin a su tumultuosa presidencia.

Biden se ofreció a sí mismo como sanador con la compasión y la empatía que dijo que era necesaria para marcar el comienzo de una era de civilidad y restaurar el alma de Estados Unidos. Buscó hacer historia con la senadora Kamala Harris, de California, como su compañera de fórmula. Hija de inmigrantes jamaicanos e indios, estaba tratando de convertirse en la primera mujer del país, la primera afroamericana y la primera asiáticoamericana en ocupar el puesto número dos.

Trump, mientras tanto, esperaba otro golpe para el sistema político. Buscó superar su déficit en las encuestas durante todo el año con un enérgico estallido final de campaña en el que demonizó a Biden, embelleció su historial y prometió el fin de la pandemia y revitalizar la economía.

Con la pandemia de coronavirus aún en todo el país, más de 100 millones de estadounidenses votaron temprano en persona o por correo, un récord por mucho, y se esperaba que la participación general superara los 136.7 millones que votaron en la elección presidencial de 2016.

Ambos candidatos emitieron notas de optimismo el martes, pero anticipaban finales cercanos en un puñado de estados de batalla, incluido Pensilvania, un nuevo referente que ambas campañas consideran clave en su camino hacia los 270 votos electorales.

“¡Filadelfia es la clave! ¡Filadelfia es la clave!”, dijo Biden mientras agradecía a los voluntarios en Filadelfia, la ciudad más grande del estado, donde esperaba impulsar la participación entre los votantes afroamericanos y otros demócratas para compensar los bastiones rurales de Trump.