Internacional

Filadelfia ofrece disculpa por experimentar con reos de color

Investigador expuso intencionalmente a 300 presos a virus y otros agentes

Reforma

viernes, 07 octubre 2022 | 07:27

Filadelfia, Estados Unidos.- En las décadas de 1950 y 1970, Filadelfia permitió a Albert Kligman experimentar con reos negros. El investigador expuso intencionalmente a 300 presos a virus y otros agentes.

La ciudad de Filadelfia emitió este jueves una disculpa por los experimentos médicos poco éticos realizados en presos, en su mayoría negros, de la prisión Holmesburg entre las décadas de 1950 y 1970.

El anuncio llega después de que activistas de la comunidad y las familias de algunos de los reos plantearon la necesidad de una disculpa. Llega también después de una serie de disculpas por parte de varias ciudades por políticas históricamente racistas a raíz del descontento racial tras la muerte de George Floyd a manos de un oficial blanco de Minneapolis.

En su momento, Filadelfia permitió que el doctor Albert Kligman, investigador de la Universidad de Pensilvania, realizara experimentos dermatológicos, bioquímicos y farmacéuticos que expusieron intencionalmente a unos 300 reclusos a virus, hongos, asbesto y agentes químicos, incluida la dioxina, un componente del Agente Naranja, un herbicida usado por el Ejército estadounidense en Vietnam.

La mayoría de los experimentos de Kligman fueron realizados en hombres negros, muchos de los cuales estaban esperando juicio y tratando de ahorrar dinero para la fianza, y muchos de ellos eran analfabetos, dijo la ciudad.

Kligman, quien se convirtió en pionero en la investigación sobre el acné, murió en 2010. Muchos de los ex reos que participaron en los experimentos quedaron con cicatrices de por vida y problemas de salud.

Un grupo de presos presentó en 2000 una demanda contra Kligman y la universidad, la cual finalmente fue desechada debido a un estatuto de limitaciones.

El Alcalde de Filadelfia, Jim Kenney, dijo en la disculpa que los experimento se aprovecharon de una población vulnerable y que el impacto de ese racismo médico se ha extendido por generaciones.

"Sin excusas, extendemos formal y oficialmente una sincera disculpa a aquellos que fueron afectados por este inhumano y horroroso abuso", escribió Kenney.

"También sentimos que haya tomado tanto tiempo escuchar estas palabras".

El año pasado, la Universidad de Pensilvania emitió una disculpa formal y retiró el nombre de Kligman de algunos honores como una serie anual de conferencias y una cátedra. Además, la universidad destinó fondos a investigaciones sobre problemas dermatológicos en personas negras.