Internacional

Fracasa intento de pacificar Libia

Líderes rivales de Libia dejaron Moscú sin lograr acuerdo sobre cese al fuego propuesto por Rusia y Turquía para acabar guerra en el país

Reforma

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martes, 14 enero 2020 | 09:47

Moscú, Rusia.- Los líderes rivales de Libia abandonaron Moscú sin llegar a un acuerdo sobre un cese el fuego propuesto por Rusia y Turquía en un intento de poner fin a la larga guerra civil en el país.

Fayez Sarraj, que dirige el gobierno libio reconocido por Naciones Unidas en Trípoli, y su rival, Khalifa Hifter, llegaron a Moscú el lunes para negociar una tregua con importantes diplomáticos y militares de Rusia y Turquía. 

Las conversaciones duraron unas siete horas, en las que Sarraj y Hifter no se reunieron de forma directa.

Tras las reuniones, el Ministro ruso de Exteriores, Sergey Lavrov, y su homólogo turco, Mevlut Cavusoglu, anunciaron que Sarraj firmó el borrador de acuerdo que detallaba el acuerdo, mientras que Hifter solicitó más tiempo para estudiarlo.

Hifter se marchó de la capital rusa sin firmar el acuerdo, indicó el martes por la mañana el Ministerio ruso de Exteriores.

Sarraj también se marchó, según indicaron el martes agencias rusas de noticias; el Ministerio dijo que el trabajo con las partes continúa.

Khaled al-Mashri, miembro del gobierno en Trípoli, dijo a la televisora libia Al-Ahrar que Hifter pidió cuatro días para estudiar varios temas espinosos en el acuerdo de cese el fuego.

Señaló que esperaban recibir invitaciones para una conferencia de paz en Berlín esta semana.

Las negociaciones seguían a una tregua propuesta por Rusia y Turquía que comenzó el domingo, el primer receso en los combates en meses. Sin embargo, hubo reportes inmediatos de infracciones por ambas partes, planteando el temor a que la calma no aguantara.

Libia se sumió en el caos tras la guerra civil de 2011 en la que el veterano dictador Moamar Gadafi fue derrocado y asesinado.

El conflicto estaba al borde de una gran escalada. Distintas potencias extranjeras apoyan a los gobiernos rivales de Libia y en los últimos meses aumentaron su intervención en el conflicto en el país petrolero.

Turquía y Rusia respaldaban a gobiernos rivales en Libia.

Sus negociaciones seguían a acuerdos alcanzados por los dos países para coordinar sus acciones también en Siria, donde Moscú respaldó al gobierno del presidente, Bashar al-Assad, y Ankara apoyó a sus enemigos.

Seguirán esfuerzos

El Ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró después que Rusia y Turquía continuarán sus esfuerzos para conseguir el cese de hostilidades en Libia.

"Continuaremos los esfuerzos en ese sentido; de momento no se alcanzó un resultado definitivo", señaló Lavrov en una rueda de prensa en Colombo tras fracasar los esfuerzos de mediación de Moscú y Ankara este lunes para sentar las bases de un arreglo político al conflicto armado en el país norteafricano.

Poco antes el Ministerio de Exteriores de Rusia confirmó con un escueto 'sí' a la agencia que el líder del Ejército Nacional Libio (LNA) volvió a Libia sin firmar el acuerdo de alto el fuego permanente, que por contra sí habían firmado el líder del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA, reconocido por la ONU), Fayez al Serraj, y el presidente del Consejo Supremo de Estado, Jaled al Mashri.

Lavrov señaló que Rusia busca ahora unir todos los esfuerzos con otros socios claves para que las partes libias enfrentadas se pongan de acuerdo y cesen las hostilidades.

"Todos los esfuerzos que los europeos están haciendo ahora, incluidos los alemanes, franceses e italianos, los esfuerzos que están haciendo los vecinos libios, Argelia, Egipto, así como los Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Catar y Rusia, queremos unirlos y alentar a todas las partes libias a ponerse de acuerdo y a no seguir resolviendo sus diferencias por la fuerza", dijo.

El Gobierno sostenido por la ONU conserva el apoyo político y económico de la Unión Europea (UE) y el militar de Turquía, Catar e Italia, en tanto que Hafter cuenta con el respaldo de Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos y Rusia.

El jefe de la diplomacia rusa consideró además que los libios se 'beneficiarían' si el país se convirtiera en 'una segunda Siria', en referencia al proceso de 'estabilización' que Rusia aseguró está en curso en la nación árabe tras casi nueve años de guerra.

Pero, sostuvo, la condición de Estado de Libia fue liquidada en 2011 por la OTAN con sus bombardeos.

Asveró que hasta ahora se sufren las consecuencias de esta acción ilegal, criminal, en primer lugar los propios libios.

El fracaso de las negociaciones de Moscú bajo la mediación de Rusia y Turquía no solo pone en peligro el frágil alto el fuego que está en vigor desde el pasado día 12 y que promovieron las dos potencias, sino también la conferencia internacional que Alemania pretendía celebrar inicialmente el 19 de enero para impulsar una solución política al conflicto armado.