Internacional

Inician obras de nueva sección del muro

La construcción de la sección nueva del muro tiene lugar en la zona de mayor demanda para la Patrulla Fronteriza

Reforma
sábado, 09 noviembre 2019 | 19:50

Texas, Estados Unidos (09 noviembre 2019).- Dos grúas gigantes de construcción y dos paneles de vigas de acero de 5.4 metros de altura se elevan sobre un campo de caña de azúcar cosechada en el Valle de Río Grande, en el sur de Texas.

A casi tres años de que el Presidente Donald Trump asumió el cargo, los dos cuadrados de acero -recién instalados y aún incompletos a mil 600 kilómetros del Río Grande- son las primeras secciones nuevas que se construirán del muro que el Mandatario ha prometido levantar a lo largo de 3 mil kilómetros en la frontera con México.

Hace más de dos años, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense comenzó a perforar y tomar muestras de suelo a lo largo de la frontera suroccidental, y desde entonces ha tenido un avance constante en California, Arizona y Nuevo México. Pero el trabajo, hasta ahora, sólo mejoró y reemplazó barreras existentes. La construcción en la primera sección nueva del muro fronterizo, donde antes no había nada, inició justo al sur de Donna, Texas, a finales de octubre.

Empezó meses tarde, y costará alrededor de 167 millones de dólares. Cuando esté terminada, esta histórica sección del proyecto del contencioso muro -un símbolo de la Presidencia de Trump y un punto crítico para sus detractores- extenderá la frontera dura con México por sólo 12.8 kilómetros.

Hay cientos de kilómetros más por recorrer.

El Gobierno ha estado corriendo para cumplir con una fecha límite -la promesa del Presidente de construir aproximadamente 800 kilómetros de valla fronteriza para finales de 2020. De acuerdo con funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, se han destinado alrededor de 9.8 mil millones de dólares de fondos del Departamento de Defensa, del de Seguridad Interna y del área de decomiso de activos del Departamento del Tesoro.

"Creemos que podemos llegar a cerca de los 800 kilómetros para finales del próximo año, dependiendo de ciertas condiciones en el terreno", dijo Trump a los reporteros en septiembre mientras presumía los bolardos de acero erigidos recientemente cerca de San Diego.

"Estamos construyéndolo a una velocidad vertiginosa".

La construcción de los 12.8 kilómetros de muro en Donna estaba programada para iniciar en febrero, pero no se puso en marcha sino hasta finales de octubre. El proyecto requerirá de meses para completarse.

Alrededor de 50 kilómetros al oeste del sitio de Donna, cerca de un parque estatal, grúas han despejado la tierra en preparación para la construcción de más muros nuevos que, junto con otros tres sitios, constituyen el trabajo a realizar en el Condado Hidalgo.

Preparativos similares se están realizando en otros tramos de la frontera suroccidental.

En total, se han completado cerca de 122 kilómetros de muro de reemplazo a lo largo de la frontera, dijeron funcionarios federales, lo que significa que se deben instalar más de 640 kilómetros en aproximadamente 60 semanas para cumplir con el plazo.

Ejecutivos de la construcción y aquellos involucrados en las obras de secciones previas de valla fronteriza levantada durante la administración de George W. Bush dijeron que era un plazo difícil de cumplir pero posible.

"Hace 15 años te habría dicho: '¿Qué estás fumando?'", dijo Víctor Majarrez Jr., ex jefe de sector de la Patrulla Fronteriza en El Paso, Texas, y quien ayudó a supervisar la construcción de la valla fronteriza de la era Bush a finales de la década pasada.

"Pero ahora, la gran diferencia no son sólo los recursos del Departamento de Defensa. Ahora son los contratistas quienes trabajan muchísimo más rápido de lo que podríamos haber imaginado".

La frontera suroccidental de Estados Unidos con México abarca cuatro estados y más de 3 mil kilómetros, pero durante mucho tiempo sólo había sido cercada con barreras que cubren cerca de mil kilómetros. Algunas de las controversias que complicaron y retrasaron los esfuerzos de los Presidentes anteriores para construir nuevas vallas continúan obstaculizando el proyecto actual.