Internacional

Los horrores médicos en Estados Unidos

Las histerectomías a migrantes en un centro de detención del ICE en Georgia son sólo uno más

/ Protesta en el centro de detenciones del ICE

Agencia Reforma

domingo, 27 septiembre 2020 | 22:30

Ciudad de México— Las recientes denuncias de histerectomías realizadas sin consentimiento a migrantes detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) son sólo uno más de los horrores médicos que se han realizado contra minorías en Estados Unidos. 

Según las denuncias, en el Centro de Detención del Condado de Irwin, se han realizado este tipo de cirugías, que implican la extracción del útero, y otros procedimientos sin consentimiento contra mujeres migrantes. 

Congresistas demócratas han señalado tener conocimiento de hasta 18 cirugías en la prisión. La agencia AP también documentó al menos 8 casos de intervenciones innecesarias y sin consentimiento. 

A continuación un recuento de otros casos del horror médico contra poblaciones vulnerables en EU: 

Experimentos de sífilis en Guatemala

Entre 1946 y 1948, durante el Gobierno de Harry Truman, el Departamento de Salud Pública de Estados Unidos patrocinó un programa de experimentación humana sin consentimiento en Guatemala. 

El proyectó, liderado por John Charles Cutler, un médico norteamericano ligado a otros experimentos, infectó con sífilis, gonorrea y otras enfermedades a soldados, presidiarios y pacientes psiquiátricos en el país centroamericano. 

El objetivo era determinar la capacidad de la penicilina para curar las enfermedades. 

Primero, se utilizó a trabajadoras sexuales infectadas para contagiar a los hombres y luego se les inocularon las enfermedades de manera directa con inyecciones en el pene, en el brazo o en la espalda. 

Se buscaba, además, estudiar el desarrollo de la enfermedad durante largos periodos de tiempo sin dar tratamiento a los enfermos. 

En 2010, el Gobierno del entonces Presidente Barack Obama reconoció los crímenes perpetrados por EU y se disculpó con el pueblo guatemalteco. 

El propio Obama se comunicó con su homólogo de Guatemala, Álvaro Colom, para pedir perdón. 

Tuskegee

En 1932, el Gobierno estadounidense, junto con el Instituto Tuskegee de Alabama, comenzó un estudio para comprender la sífilis en el que se experimentó, también sin consentimiento, en hombres afroamericanos.

Inicialmente involucró a 600 hombres negros, 399 con sífilis, y 201 sin la enfermedad. Los hombres no tenían conocimiento de la realidad del estudio. 

Se les dijo que estaban siendo tratados por "mala sangre", un término usado para describir varios males, entre los que están la sífilis y la anemia. 

No recibieron tratamiento adecuado. Se les "pagó" con exámenes médicos gratuitos, comida gratis y seguros funerarios. 

El proyecto, que también fue liderado por el médico John Charles Cutler, estaba previsto para durar 6 meses, pero se prolongó por 40 años, sólo después de que investigaciones periodísticas revelaron los crímenes. 

En mayo de 1997, el Presidente demócrata Bill Clinton se disculpó en nombre de la nación.

Inyecciones de uranio

Entre 1953 y 1957, el doctor William Sweet, jefe de Neurocirugía en Hospital General de Massachusetts en Boston inyectó uranio a al menos 11 pacientes terminales de este hospital para probar sus efectos.  

La exposición de las personas al uranio, sobre todo al enriquecido, puede causar cáncer y enfermedades del hígado.

Según los reportes disponibles, los experimentos se hicieron bajo la autorización del Gobierno. El objetivo de Sweet era probar la capacidad del uranio para usarlo como quimioterapia contra tumores. 

El médico, quien murió en 2010, aseguraba que todo los pacientes habían dado su consentimiento, pero esto no pudo probarse. 

Sin embargo, a uno de los enfermos se le inyectó el uranio cuando llegó al hospital inconsciente y murió sin antes haber recuperado la consciencia o ser identificado. 

Estudio 329

El estudio 329 fue una investigación realizada en 12 centros psiquiátricos en EU entre 1994 y 1997, el cual buscaba probar la eficacia de la paroxetina como tratamiento de la depresión en adolescentes. 

Los datos del estudio revelaban que el medicamento no era eficaz y al contrario había llevado a los jóvenes a pensar más sobre el suicidio. 

Un artículo sobre la investigación minimizó los daños del fármaco y dijo que sí ayudaba con la depresión. 

SmithKlineBeecham, farmacéutica conocida desde 200 como GlaxoSmithKline, utilizó el artículo para promocionar el uso de la medicina en adolescentes. 

Varios padres denunciaron que sus hijos adolescentes se habían suicidado mientras tomaban paroxetina, lo que desató un debate sobre conflictos de interés entre las farmacéuticas, los científicos y las autoridades regulatorias.

GlaxoSmithKline fue multada en 2012 por la Justicia estadounidense con 3 mil millones de dólares por violaciones como retener datos sobre el fármaco, promoverlo ilegalmente para su uso en adolescentes y falsear el artículo sobre el estudio 329. 

Experimentos en indigentes

En los años cincuenta, el doctor Perry Hudson, un oncólogo de la Universidad de Colombia, experimentó con hombres alcohólicos que no tenían hogar sin el consentimiento de éstos. 

Buscaba comprobar que el cáncer de próstata se podría detectar a tiempo y curarse. 

A los hombres se les prometió que si aceptaban someterse a biopsias quirúrgicas en la próstata, obtendrían una cama limpia y tres comidas completas gratis durante unos días, además de atención médica y tratamiento si se les encontraba cáncer.

Sin embargo, no se les dijo que las biopsias podrían causarles impotencia o desgarres rectales. 

Más de mil 200 hombres que vivían en un albergue de Bowery, un barrio de escasos recursos en Nueva York, se inscribieron en el estudio. 

El estudio, que se realizó entre 1950 y 1960, no fue cuestionado en su tiempo por los colegas ni por las autoridades. 

En una entrevista en 2013, Hudson dijo a The New York Times, que pensaba que los tratamientos iban a prolongar la vida de los hombres. 

No se disculpó por reclutar alcohólicos deprimidos, muchos con enfermedades mentales, al contrario, pensaba que éstos habían recibido "la mejor atención médica" en Nueva York. 

Al menos 100 hombres que participaron en el estudio de Hudson tenían cáncer. Entonces se les trató con cirugía agresiva y terapias que no estaban bajo el estándar ético. 

Se les extirpó la próstata y los testículos, lo que les provocó la pérdida del deseo sexual, musculatura y resistencia. Se les trató con estrógeno, lo que provocó un mayor riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares