Internacional

Médicos y enfermeras están 'viviendo una constante crisis' mientras el Covid llena los hospitales

La altamente contagiosa variante ómicron llegó a Estados Unidos en un momento de poca capacidad hospitalaria

The New York Times

The New York Times

sábado, 18 diciembre 2021 | 06:18

Saginvaw, Michigan.— En el piso superior del hospital, en la unidad que alberga a los pacientes más enfermos de Covid-19, 13 de 14 camas están ocupadas. En una habitación desocupada, una persona acaba de morir.

Oleada tras oleada, los encargados de la unidad en el Centro de Salud Covenant de Saginaw, Michigan, han ayudado a los pacientes a decirles adiós a sus parientes a través de una videollamada.

Los trabajadores de la salud han llorado en los pasillos poco iluminados. Han visto que los casos han disminuido, pero luego, las camas vuelven a ocuparse. Mayormente han aprendido a temer lo peor.

“Uno llega al trabajo y pregunta quién se murió. No creo que la gente entienda la factura que esto nos ha pasado hasta que uno lo vive”, comentó Bridget Klingenberg, enfermera de la unidad de cuidados intensivos de Covenant, en donde los niveles de personal están tan diezmados que el Departamento de la Defensa envió refuerzos recientemente.

La altamente contagiosa variante ómicron llegó a Estados Unidos en un momento en que hay poca capacidad en los hospitales, especialmente en el norte-centro y noreste del país, en donde el número de casos está en el nivel más alto, y en donde muchos trabajadores de la salud siguen luchando contra la variante Delta.

Algunos investigadores esperan que ómicron pueda causar una enfermedad menos severa que Delta, aunque los oficiales de salud siguen preocupados de que la nueva variante pueda presionar más el sistema médico, hasta llegar al punto de quiebre.

Aproximadamente mil 300 estadounidenses están muriendo de coronavirus diariamente. El índice nacional de casos, muertes y hospitalizaciones siguen muy por debajo de los que se tuvieron el invierno pasado, antes de que las vacunas estuvieran disponibles ampliamente.

Pero inesperadamente las pruebas positivas empezaron a aumentar.

“Vivir en una crisis constante durante más de 20 meses es un poco abrumador”, comentó el Dr. Matthew Deibel, director médico de atención de emergencia en Covenant, en donde los pacientes en algunas ocasiones esperan horas para ser atendidos por la escasez de camas y personal.