Internacional

Pide ONU impuesto extraordinario a combustibles fósiles

Antonio Guterres, instó este martes a los países ricos a gravar los beneficios extraordinarios que generan las energías fósiles

Reforma

martes, 20 septiembre 2022 | 10:06

Nueva York, Estados Unidos.- El Secretario general de la ONU, Antonio Guterres, instó este martes a los países ricos a gravar los beneficios extraordinarios que generan las energías fósiles para ayudar a los países víctimas del impacto del cambio climático y a las poblaciones afectadas por la inflación. 

Guterres habló a los líderes reunidos en la apertura de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, luego de versiones virtuales e híbridas por la pandemia de Covid-19.

"Insto a todas las economías desarrolladas a gravar los beneficios extraordinarios de las compañías productoras de energías fósiles y redirigirlos de dos formas: a los países que sufren pérdidas y daños causados por la crisis climática, y a las poblaciones en dificultad por los precios de los alimentos y de la energía", dijo el Jefe de la ONU.

Guterres había denunciado hace unas semanas la "avaricia" de las grandes empresas petroleras y del gas que obtienen beneficios "escandalosos" "a costa de los más pobres", debido a la crisis energética provocada por la guerra en Ucrania, por lo que instó a los Gobiernos a hacerles pagar impuestos más altos.

Pero entonces no mencionó la posibilidad de redistribuir una parte de estos impuestos a los países en primera línea del impacto del calentamiento climático causado principalmente por el carbón, el petróleo y el gas.

El enfoque de las "pérdidas y daños" causados por la multiplicación de eventos meteorológicos extremos se ha convertido en un punto crucial de las negociaciones sobre el clima y podría convertirse en un otro punto clave de la COP27 que se celebrará en Egipto en noviembre, junto con la reducción de las emisiones, como prevé el acuerdo de París, la adaptación a los impactos y la financiación.

En la COP26 de Glasgow de fines de 2021, pese a las presiones de los países en desarrollo que reclamaban una financiación específica por estas pérdidas y daños, los países ricos bloquearon dicha demanda y la reunión se limitó a anunciar un "diálogo" sobre este asunto hasta 2024.

Hace unos días, el grupo de países menos desarrollados, reunidos en Dakar, volvió a presentar esta reivindicación, reclamando el establecimiento de un "mecanismo de financiación" para hacer frente a los daños causados por el impacto del calentamiento.

"Es hora de superar estas negociaciones sin fin", denunció el martes Antonio Guterres. "Los países vulnerables necesitan una acción que tenga sentido".

Tras denunciar la "adición" del mundo a las energías fósiles, también instó la inversión en las renovables. "Tenemos una cita con la catástrofe climática", alertó, al denunciar "nuestra guerra suicida contra la naturaleza".

Alerta de 'invierno de descontento'

Guterres también advirtió a los líderes del mundo del riesgo de "un invierno de descontento mundial" debido a la "tormenta perfecta" de múltiples crisis que se abate sobre el planeta.

"La crisis del poder adquisitivo se desata, la confianza se desmorona, las desigualdades se disparan, nuestro planeta arde, la gente sufre, sobre todo los más vulnerables", alertó Guterres.

"Estamos bloqueados por una disfunción global colosal", lamentó sobre la inacción de los Gobernantes.

El jefe de la ONU señaló que 94 países, con mil 600 millones de personas -la mayoría en África-, se enfrentan a "una tormenta perfecta: secuelas económicas y sociales de la pandemia, aumento de los precios de los alimentos y la energía, enormes deudas, espiral de la inflación y falta de acceso a los mercados financieros".

"Estas crisis amenazan al propio futuro de la humanidad y el destino del planeta", advirtió. "No nos hagamos ilusiones. Estamos en un mar agitado. Un invierno de descontento se perfila en el horizonte".

Pese a los peligros, la comunidad internacional está "paralizada", lamentó el Secretario general, que alerta del "riesgo de división entre Occidente y el Sur".

"Las divisiones políticas socavan el trabajo del Consejo de Seguridad, el derecho internacional, la confianza y la fe de la gente en las instituciones democráticas", explicó.

"No podemos seguir así", dijo, antes de señalar que se necesita una "acción coordinada anclada en el respeto del derecho internacional y la protección de los derechos humanos".