Internacional

Piden perdón FARC por agravios históricos

Los miembros de las antiguas FARC, ahora un partido político, firmaron un "perdón público" a las familias de quienes secuestraron o dañaron

Reforma

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martes, 15 septiembre 2020 | 13:49

Bogotá, Colombia.- La desmovilizada guerrilla de las FARC, en Colombia, convertida en partido político, pidió "perdón público" este lunes a las víctimas y a los familiares de las personas que secuestró y aseguró que se arrepentían del dolor causado. 

"Hoy, 14 de septiembre de 2020, reunidos quienes conformamos el antiguo Secretariado de las FARC-EP y quienes firmamos en 2016 el acuerdo de paz, estamos aquí para, desde lo más profundo de nuestro corazón, pedirle perdón público a todas nuestras víctimas de secuestro y a sus familias", se expuso en una declaración firmada por ocho antiguos miembros del secretariado de las FARC, entre ellos Rodrigo Londoño, su último jefe.

"Después de haber silenciado para siempre nuestros fusiles; en el sosiego de la vida civil que nos ha permitido la reflexión profunda sobre la guerra en la que participamos y fuimos protagonistas por más de 50 años, queremos decirles que el secuestro fue un gravísimo error del que no podemos sino arrepentirnos", se agregó en el documento.

Otras figuras destacadas del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) -el cuál derivó de la extinta organización guerrillera- que firmaron la declaración fueron los legisladores Julián Gallo, de Jaime Alberto Parra, Pastor Lisandro Alape Lascarro, Pablo Catatumbo Torres, Milton de Jesús Toncel Redondo, Juan Emilio Cabrera y Rodrigo Granda.

Los firmantes aseguraron que entendían el dolor que se causó a las familias "que vivieron un infierno esperando tener noticias de sus seres queridos, imaginando si estarían sanos y en qué condiciones estarían siendo sometidos a seguir la vida".

Finalmente, en la carta se redactó que los integrantes de la FARC reconocían que actos como el secuestro sólo dejaron "una profunda herida en el alma de los afectados e hirió de muerte nuestra legitimidad y credibilidad".