Internacional

Reconoce Canadá internamiento masivo indígena

Se estima que alrededor de 150 mil indígenas fueron forzados por las autoridades canadienses a abandonar su lengua y sus tradiciones

Reforma

martes, 01 septiembre 2020 | 20:57

Toronto, Canadá (01 septiembre 2020).- El Gobierno canadiense reconoció este martes, de manera oficial, "el significado histórico nacional" de uno de los capítulos más oscuros de su historia, el internamiento forzoso de decenas de miles de niños indígenas en residencias escolares, considerado un "genocidio cultural".

Jonathan Wilkinson, Ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático, anunció que -además del reconocimiento oficial del sistema de residencias escolares como un evento significativo en la formación del país- Canadá designará dos de las escuelas en las que se abusó de los niños indígenas como Sitio Histórico Nacional.

Canadá ha admitido un total de 492 eventos históricos que han definido el perfil de la nación. Desde una batalla de fuerzas inglesas contra tropas francesas e indígenas en la costa del Atlántico canadiense en 1747, hasta la fundación del servicio postal en 1693 y la creación del campeonato de futbol nacional en 1909.

El país norteamericano, además, cuenta con 996 Sitios Históricos Nacionales.

Wilkinson justificó la designación de las residencias escolares -una en la provincia de Nueva Escocia y otra en la de Manitoba- en el listado de Sitios Históricos Nacionales porque "contar la historia no es sólo contar las cosas buenas. También es contar lo más problemático. Es conmemorar y entender la historia, no celebrarla".

El sistema de residencias escolares para aborígenes fue establecido a principios del siglo XIX para asimilar a la población indígena del país y se basó en el olvido de lenguas y costumbres ancestrales. La última residencia escolar cerró sus puertas en 1996.

Durante el tiempo en el que el sistema de residencias escolares estuvo en funcionamiento, unos 150 mil nativos fueron forzados a abandonar sus hogares y a vivir en recluidos durante la mayor parte de su infancia y juventud.

Muchos de los menores sufrieron sistemáticos abusos físicos, sexuales y psicológicos, incluidas torturas, por parte del personal de las escuelas residenciales, las cuales eran gestionadas, en su mayor parte, por órdenes religiosas.

En 2015 se dio a conocer el informe final de la Comisión para la Verdad y Reconciliación de Canadá (CVRC), en el cual se recopilaron testimonios de miles de sobrevivientes de las referidas residencias.

Conjuntamente, dicho informe catalogó al sistema de residencias escolares como componente de una política sistemática de "genocidio cultural" por parte de las autoridades canadienses en contra de los indígenas.

Al momento en que los menores alcanzaban edad escolar, a los cinco años, funcionarios gubernamentales -entre ellos miembros de la Policía Montada de Canadá- y religiosos acudían a las comunidades para enviarlos en autobuses o trenes a residencias situadas, en ocasiones, a mil kilómetros de distancia de sus hogares.

En la residencia escolar de St. Anne, en la localidad de Fort Albany, a unos mil kilómetros al noroeste de Toronto, los castigos eran administrados con una silla eléctrica construida por la propia institución.

Se calcula que entre 3 mil y 6 mil menores murieron en estas instituciones por enfermedad, malnutrición y, en algunos casos, por los abusos sufridos. Sin embargo la cifra exacta es imposible de saber.