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Regresan a clases en EU con botones de pánico por tiroteos

La tecnología, que incluye botones de pánico portátiles o aplicaciones para celulares, permite que los maestros se notifiquen entre sí y a la Policía en caso de una emergencia

Reforma

martes, 23 agosto 2022 | 06:42

Kansas, Estados Unidos.- Después de que un estudiante abrió fuego en una preparatoria de un suburbio de Kansas City e hirió a un administrador y a un policía, Melissa Lee consolaba a su hija e hijo. 

Unas semanas después, la mujer lloraba por los padres de Uvalde, Texas, que fueron forzados a enterrar a sus hijos después de la masacre en la Escuela Primaria Robb. Lee dijo que estaba "absolutamente" tranquila cuando se enteró de que su distrito escolar había comprado desde entonces uno de esos sistemas de alertas de pánico que están ganando terreno en Estados Unidos en medio de un alza de los tiroteos en las aulas.

La tecnología, que incluye botones de pánico portátiles o aplicaciones para celulares, permite que los maestros se notifiquen entre sí y a la Policía en caso de una emergencia.

"El tiempo es esencial", dijo Lee, cuyo hijo ayudó a bloquear la puerta de un salón de clases y vio a la Policía entrar a su escuela con armas. "Pueden presionar un botón y, entonces, sabemos que algo anda mal, ya sabes, realmente mal".

En la actualidad, múltiples estados exigen o alientan los botones de pánico, y un creciente número de distritos están gastando decenas de millones de dólares por escuela para el sistema, como parte de una lucha generalizada para reforzar la seguridad escolar y prevenir tragedias. La ola de gastos incluye también detectores de metales, cámaras de seguridad, barreras para vehículos, sistemas de alarma, mochilas transparentes, vidrios a prueba de balas y sistemas de cierre de puertas.

Los críticos, no obstante, afirman que los funcionarios escolares están simplemente tratando de mostrar que toman acciones -las que sean- a los padres preocupados antes del nuevo ciclo escolar, pero en su prisa pueden estar enfocándose en cosas equivocadas.

Es un "teatro de seguridad", dijo Ken Trump, presidente de los Servicios Nacionales de Seguridad y Protección Escolar. En cambio, dijo, las escuelas deberían centrarse en asegurarse de que los maestros implementen protocolos básicos de seguridad, como revisar que las puertas no estén abiertas.

De hecho, el ataque en Uvalde ilustró las deficiencias de los sistemas de alerta de pánico.

La Escuela Primaria Robb había implementado una aplicación de alarma, y cuando un atacante se acercó a la escuela, un empleado envió una alerta de cierre. Pero no todos los maestros la recibieron por la mala conexión Wi-Fi o porque sus teléfonos estaban apagados o en un cajón, según una investigación de la Legislatura de Texas.

Y aquellos maestros que sí la recibieron, pudieron no haberla tomado en serio, según el informe de la Legislatura: la escuela enviaba alertas frecuentes relacionadas con persecuciones de autos de la Patrulla Fronteriza en las cercanías.

"La gente quiere cosas visibles y tangibles", afirmó Ken Trump. "Es mucho más difícil señalar el valor de capacitar a su personal. Esas son (cosas) intangibles... pero son las más efectivas".

En los suburbios de Kansas City, la decisión de gastar 2.1 millones de dólares durante cinco años en un sistema llamado CrisisAlert "no es una reacción instintiva", señaló Brent Kiger, director de servicios de seguridad de las Escuelas Públicas de Olathe.

Kiger afirmó que ya había estado analizando el sistema incluso antes de que estallaran disparos en una de las preparatorias de Olathe en marzo pasado, cuando el personal confrontó a un joven de 18 años por rumores de que tenía un arma en su mochila.

Entonces, el distrito escolar de Olathe sopesó si los botones de pánico habrían marcado la diferencia ese día. "Nos habría ayudado", dijo Kiger. "Simplemente no hay duda sobre eso".

El sistema, diferente al que usó Uvalde, permite que el personal de la escuela active un cierre que se anuncia con luces intermitentes, una toma de control de las computadoras del personal y un anuncio de intercomunicador pregrabado. Los maestros pueden activar las alarmas presionando un botón en una placa portátil al menos ocho veces. El personal también puede solicitar ayuda para una pelea en el pasillo o una emergencia médica si presiona el botón tres veces.

La demanda del sistema CrisisAlert ya estaba creciendo incluso antes del tiroteo en Uvalde, y los ingresos de nuevos contratos aumentaron un 270 por ciento desde el primer trimestre de 2021 hasta el primer trimestre de 2022, según el fabricante del producto, Centegix.

Arkansas fue uno de los primeros en adoptar los botones de pánico y en 2015 anunció que más de mil escuelas estarían equipadas con una aplicación de smarthphones que conecta a los usuarios rápidamente con el 911. En ese momento, los funcionarios escolares dijeron que el plan era el más completo de la nación.

Pero la idea realmente cobró fuerza después del tiroteo masivo de 2018 en la escuela Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida.

Lori Alhadeff, cuya hija de 14 años, Alyssa, estaba entre los 17 asesinados, fundó el grupo Make Our Schools Safe (Hagamos Seguras Nuestras Escuelas) y comenzó a abogar por los botones de pánico. Le había enviado un mensaje de texto a su hija cuando sonaron los disparos diciéndole que la ayuda estaba en camino.

"Pero en realidad, no había ningún botón de pánico. No había una forma inmediata de contactar a la Policía o los servicios de emergencia para llegar al lugar lo antes posible", dijo Lori Kitaygorodsky, portavoz del grupo. "El tiempo equivale a la vida".

Los legisladores de Florida y Nueva Jersey respondieron aprobando la Ley Alyssa, que exige que las escuelas comiencen a usar alarmas de pánico. Las escuelas del Distrito de Columbia también agregaron botones de pánico.

Después de la masacre en Uvalde, la Gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, promulgó una nueva ley que exige que los distritos escolares consideren instalar alarmas de pánico silenciosas. Y el Gobernador de Oklahoma, Kevin Stitt, emitió un decreto que pide a todas las escuelas implementar botones de pánico. Anteriormente el estado había lanzado un programa para motivar a las escuelas a suscribirse a una aplicación de alerta.

A lo largo de los años, se han introducido legislaciones similares en Nebraska, Texas, Arizona y Virginia, según Make Our Schools Safe.

Este año, las escuelas de Las Vegas también decidieron agregar botones de pánico para hacer frente a una ola de violencia. El distrito registró 2 mil 377 agresiones desde agosto de 2021 hasta fines de mayo, incluyendo un ataque después de clases que dejó a una maestra herida e inconsciente en su aula.

Otros distritos que agregaron botones de pánico para el regreso a clases incluyen las Escuelas del Condado de Madison en Carolina del Norte, que también están colocando rifles AR-15 en todas las escuelas, y el Distrito Escolar del Condado de Houston en Georgia.

Walter Stephens, jefe de operaciones escolares en el distrito del condado de Houston, que cuenta con 30 mil estudiantes, dijo que las autoridades probaron la tecnología del botón de pánico el año pasado en tres escuelas antes de firmar un contrato de cinco años por 1.7 millones de dólares para que esté disponible en todos los edificios.

Como la mayoría de las escuelas, el distrito reevaluó sus protocolos de seguridad luego de la tragedia en Uvalde.

Pero el tiroteo en Texas no influyó en el ímpetu para agregar los botones de pánico, insistió Stephens. Si los estudiantes no se sienten seguros, dijo, "eso se traduce en que no se desempeñarán bien en nuestras escuelas".

Los expertos aún están monitoreando si los botones de pánico funcionan según lo prometido.

En lugares como Florida, una aplicación de alerta ha resultado impopular entre los maestros. ¿Y qué sucede -preguntó Mo Canady, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Oficiales de Recursos Escolares- en el caso de una falsa alarma o de un estudiante que usa un botón de pánico para causar caos?

"Al arrojar tanta tecnología al problema... es posible que sin querer hayamos creado una falsa sensación de seguridad", dijo Canady.