Internacional

Siguen cadáveres sin recoger en Ecuador

En Guayaquil, Ecuador, familias continúan conviviendo con fallecidos por coronavirus debido a que autoridades del país no los han retirado

Reforma

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lunes, 06 abril 2020 | 15:48

Ciudad de México.- En la ciudad portuaria de Guayaquil decenas de familias seguían conviviendo el lunes con los fallecidos por diferentes causas, incluido el nuevo coronavirus, porque los organismos estatales no han pasado a retirarlos debido a la congestión administrativa y logística derivada de la pandemia.

Los cuerpos, muchos en estado de descomposición, han sido sacados a los garajes de las viviendas, e incluso a las veredas, y algunos fueron abandonados en las calles, como se mostró en videos y fotos de noticiarios de televisión, debido a los malos olores que emanan.

La Policía informó que entre el domingo y lunes se han realizado 157 levantamientos de cadáveres. Tan solo el lunes se recogieron 69 cuerpos, aunque los oficiales aclararon que quedan pendientes 30 levantamientos que serán atendidos las próximas horas.

Guayaquil, que en esta época tiene una temperatura promedio de 30 grados centígrados, es la ciudad más afectada por la epidemia en Ecuador y registra 2 mil 534 de los 3 mil 556 contagios de todo el país de acuerdo con las autoridades. En todo el territorio se han reportado 191 fallecimientos. 

El delegado presidencial para atender esta situación, Jorge Wated, dijo en una rueda de prensa online que se han organizado rutas de camiones refrigerados para recoger los cuerpos, pero en al menos un 40% de los casos los familiares se niegan a entregarlos debido a que quieren enterrarlos en sitios comprados previamente y les exigen el certificado de defunción, requisito necesario para avanzar los procedimientos funerarios.

El resto son retirados por grupos mixtos de militares, policías y bomberos, quienes reciben información de los familiares sobre si el fallecido tenía seguro funerario y espacio en algún cementerio. En caso de una respuesta negativa, son llevados a la morgue en camiones refrigerados y cerrados.

Para dar una solución a los muertos sin recoger, tanto el Presidente Lenín Moreno como la Alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, nombraron sendas comisiones y pusieron a disposición de la comunidad dos números celulares para reportar a los fallecidos. Sin embargo, la magnitud del problema parece haber superado esa iniciativa.

El municipio de Guayaquil pidió a la Asociación de Cartoneros la donación de 2 mil ataúdes de cartón para enfrentar la emergencia, mientras familiares de algunos fallecidos denuncian que han tenido que enterrarlos incluso en fundas plásticas debido a que buena parte de las funerarias no trabajan por miedo a que sus empleados se contagien.

El Gobierno ha anunciado que está por terminar la construcción de 2 mil 500 tumbas individuales y el municipio guayaquileño ha anunciado la construcción inmediata de dos cementerios para 12 mil tumbas en conjunto.

Un par de semanas atrás, el Gobierno dejó sin efecto la disposición inicial de cremar a los fallecidos por Covid-19 debido a que no había suficiente capacidad para incinerar la cantidad de muertos reportados en esa ciudad.

Guayaquil, con 2,6 millones de habitantes, tiene un promedio diario de 30 fallecimientos a los que se han sumado los de los infectados por Covid-19.

En Latinoamérica y el Caribe hay más de 30 mil 800 contagiados y han muerto más de un millar personas a causa del coronavirus, con Brasil a la cabeza con 10 mil 999 casos y 495 decesos.

La pandemia ha infectado a más de 1,2 millones de personas y causado la muerte a más de 70 mil 500 en todo el mundo, acorde con el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los Gobiernos y las autoridades de salud de cada país.

En la mayoría de la gente el nuevo coronavirus provoca síntomas leves o moderados que desaparecen en dos a tres semanas. Pero en algunas personas, sobre todo adultos mayores y quienes padecen trastornos de salud subyacentes, puede causar enfermedades más graves e incluso la muerte.