Internacional

Temen que la guerra en Ucrania desborde sus fronteras

A largo plazo, esa expansión podría evolucionar a un conflicto más directo entre Washington y Moscú

The New York Times

The New York Times

miércoles, 27 abril 2022 | 23:35

Washington.— Durante nueve semanas, el presidente Biden y los aliados de occidente han puesto énfasis en la necesidad de mantener la guerra de Ucrania dentro de ese país.

Ahora, el temor en Washington y capitales europeas es que el conflicto podría escalar pronto a una guerra de mayores dimensiones —extendiéndose a países vecinos, al ciberespacio y a los países de la OTAN que inesperadamente están enfrentando el corte en el suministro de gas de Rusia.

A largo plazo, esa expansión podría evolucionar a un conflicto más directo entre Washington y Moscú como una reminiscencia de la Guerra Fría, ya que cada uno trata de debilitar el poder del otro.

En los tres últimos días, el secretario de la Defensa de Estados Unidos ha hecho un llamado para degradar la capacidad del ejército ruso para que no pueda invadir a otro país en los próximos años.

Los rusos han cortado el suministro de gas a Polonia y Bulgaria, que se unieron a la Organización del Tratado del Atlántico Norte después del colapso de la Unión Soviética, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, denunció inmediatamente la medida como un “instrumento de chantaje”.

Explosiones han afectado la disputada área de Moldova, un siguiente y natural objetivo para los rusos, un depósito de gas y una fábrica de misiles en Rusia que misteriosamente se incendió.

Con creciente frecuencia, los rusos le están recordando al mundo el tamaño y poder de su arsenal nuclear, siendo una advertencia poco sutil de que si las fuerzas convencionales del presidente Vladimir V. Putin siguen enfrentando más pérdidas humillantes, tiene otras opciones.

Funcionarios estadounidenses y europeos aseguran que no ven ninguna evidencia de que los rusos estén movilizando sus fuerzas nucleares, pero detrás de bambalinas, los funcionarios siguen tratando de encontrar la manera de reaccionar a las pruebas nucleares rusas y sobre las explosiones en el Mar Negro o en el territorio ucraniano.

Los oficiales estadounidenses y europeos dicen que sus temores están basados en la creciente convicción de que el conflicto podría “seguir durante algún tiempo”, como lo dijo recientemente el secretario de Estado, Antony J. Blinken.