Internacional

Tras pausa por Covid, EU da ciudadanía a casi un millón

A través del país, las ceremonias de naturalización están regresando, en parques, estadios y juzgados

Agencia Reforma

miércoles, 04 enero 2023 | 06:22

Nueva York, Estados Unidos.- Una mañana de la primavera pasada, Mom Leville se puso un vestido rojo y sandalias de tacón alto, y se dirigió a un estadio de béisbol en el distrito de Brooklyn, en Nueva York, con los nervios de punta.

Como refugiada camboyana, Leville había aplicado por la ciudadanía estadounidense casi dos años atrás, y, finalmente, se acercaba el momento en el que haría un juramento permanente de lealtad al país en el que su familia había encontrado un refugio seguro.

En las gradas del Parque Maimonides, se unió a 250 personas de 65 países que fueron juramentadas. Al igual que Leville, de 39 años, muchos de los nuevos estadounidenses habían esperado más de un año para ser invitados a la ceremonia de naturalización desde que presentaron sus solicitudes por primera vez.

Leville se secó las lágrimas ese día conforme se levantó para dar un discurso sobre la seguridad, la voz electoral y la responsabilidad que conlleva convertirse en ciudadano.

"Fue un proceso muy, muy largo, y fue muy emotivo", dijo.

A través del país, las ceremonias de naturalización están regresando, en parques, estadios y juzgados, luego de una larga pausa causada por los confinamientos del Covid-19 que suspendieron las reuniones públicas, cerraron las oficinas de migración y pusieron en espera miles de solicitudes de ciudadanía.

Casi un millón de migrantes, 970 mil, se convirtieron en ciudadanos en el año fiscal que terminó el pasado 30 de septiembre, el máximo en casi 15 años y la tercera cifra más alta en la historia, de acuerdo con un reciente análisis del think tank Pew Research Center, lo que demuestra el creciente impacto de la migración en quién vive y trabaja en Estados Unidos, y en quién vota.

"Las personas tienen incentivos para convertirse en ciudadanos", dijo Jeffrey S. Passel, demógrafo sénior del Pew Research, coautor del estudio.

"Los números no sólo han repuntado. Están alcanzando niveles que rara vez hemos visto en nuestra historia".

El número total de personas que buscan convertirse en ciudadanos no se refleja en los datos de final de año y, de hecho, es mucho mayor debido a la acumulación de solicitudes. Alrededor de 670 mil naturalizaciones aún están pendientes.

La Administración Biden ha tomado varias medidas para agilizar el proceso, como simplificar los formularios y redirigir a los entrevistados de ciudades cuyas oficinas de inmigración se extienden a aquellas que tienen capacidad.

Eso ha ayudado a reducir la acumulación de solicitudes pendientes de más de un millón en diciembre de 2020.

Los Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, por sus siglas en inglés), la agencia que maneja las solicitudes, también anunció recientemente que pronto realizará una prueba de un examen de naturalización rediseñado para ser más justo y consistente. Para la evaluación oral, a los candidatos se les pedirá describir tres fotografías de actividades cotidianas, el clima o la comida. El objetivo es evaluar el uso ordinario del inglés, en lugar de depender de preguntas complejas cuyas respuestas pueden diferir considerablemente según las historias personales y los países de origen de los migrantes. A los solicitantes aún se les pedirá por separado que respondan en inglés a preguntas de seguridad como parte de la revisión.

"Es bueno para la nación que la gente se una a ella de la manera más completa posible", dijo Ur M. Jaddou, director del USCIS.

"Eso ha sido una prioridad desde el comienzo de esta Administración".

Las iniciativas de la Administración Biden son un cambio por completo de las de la Administración Trump, que aumentaron el escrutinio en las solicitudes e hicieron que el examen de ciudadanía fuera más engorroso y desafiante como parte de su agenda para frenar la migración legal.

Pero esa postura migratoria de la Administración resultó contraproducente, despertando en muchos residentes de larga data el hecho de que la green card no los protegía de la deportación. Y muchos se sintieron obligados a buscar la ciudadanía para poder votar.

"La reducción deliberada de las tasas de naturalización fue una de las estrategias más miopes de la Administración Trump", dijo Wayne A. Cornelius, director fundador del Centro de Estudios Comparativos de Inmigración en la Universidad de California San Diego.

"El repunte bajo Biden refleja principalmente la inseguridad causada por la incesante demonización de los migrantes por los políticos republicanos, así como una mayor confianza en que pueden pasar la prueba".

El Presidente Joe Biden reinstauró la anterior prueba después de que asumió el cargo en enero de 2021, en preparación para renovarla aún más.

Los migrantes que demuestren residencia legal permanente continua en Estados Unidos durante al menos cinco años, o tres años si están casados con un ciudadano estadounidense, son elegibles para aplicar a la ciudadanía. Deben pasar verificación de antecedentes, presentar una gran cantidad de documentos y aprobar exámenes de educación cívica y de inglés durante una entrevista.

Las 970 mil naturalizaciones en el año fiscal 2022 fueron la mayor cantidad desde el año fiscal 2008, cuando 1.05 millones de migrantes se volvieron ciudadanos, un máximo histórico. Los números se han contado desde 1907.

Un repunte en las solicitudes de naturalización ocurrió en 1997, luego de que 2.7 millones de migrantes que vivían ilegalmente en el país obtuvieron estatus legal bajo un programa de amnistía de 1986, que los hacía elegibles para la ciudadanía años después. El número de solicitudes también se disparó en el año fiscal 2005, antes de un aumento en las tarifas.

Los honorarios al Gobierno por el trámite ahora ascienden a 725 dólares, y contratar a un abogado puede agregar varios miles de dólares.

La población de ciudadanos naturalizados en Estados Unidos se triplicó entre 1995 y 2019 a 22.1 millones desde 7.6 millones, de acuerdo con estimaciones del Pew. La proporción de todos los migrantes elegibles que se naturalizaron ha aumentado constantemente a casi dos tercios en 2019 desde 38 por ciento en 1995.

Los nuevos votantes podrían ser cruciales en estados como Pennsylvania, Nevada, Michigan y Arizona, cuyos grandes electorados de ciudadanos naturalizados han sido influyentes. Es probable que muchos más residentes permanentes en esos estados en disputa se naturalicen en los próximos años.

"Estos nuevos votantes están maduros para la movilización y ayudarán a determinar qué partido llegará a dominar en estos estados", dijo Louis DeSipio, profesor de ciencia política en la Universidad de California, Irvine.

"No hace falta decir que estos estados determinan qué partido gana la Presidencia".

Alrededor de 9 millones de migrantes en Estados Unidos son residentes permanentes legales elegibles para obtener la ciudadanía.

Menos de la mitad de aquellos de México, El Salvador, Guatemala, Honduras y Japón están naturalizados, en comparación con 80 por ciento de aquellos de Camboya, Irán, Laos, Polonia y Vietnam.

Además de conferir el derecho al voto, la ciudadanía permite a las personas formar parte de un jurado y patrocinar a otros miembros de la familia para que residan en Estados Unidos. También les da acceso a ciertos beneficios federales y trabajos gubernamentales.

Sin embargo, incluso con los esfuerzos de la Administración Biden por acelerar el proceso, tomará tiempo hacer una mella significativa en la acumulación de solicitudes de ciudadanía, dijeron expertos.

"Las cosas van en una dirección positiva, pero es difícil ponerse al día", señaló Xia Wang, CEO de Boundless, una compañía de tecnología que ayuda a las familias a navegar por el sistema migratorio estadounidense.

"Están naturalizando a más personas", dijo, "pero el tiempo de espera aún es largo, de 15 a 18 meses".