Internacional

Ven alza en compra de armas en EU

De acuerdo con expertos y gente de la industria, los nuevos compradores de armas se están incrementando

Reforma

jueves, 15 octubre 2020 | 21:22

Washington DC, Estados Unidos (15 octubre 2020).- Expertos de la industria, académicos y dueños de tiendas afirman que las ventas de armas en Estados Unidos se están disparando en medio de un momento de polarización y cerca de la elección presidencial.

Andreyah Garland, una madre soltera de 44 años con tres hijas, compró una escopeta en mayo para protegerse en la ciudad de clase media de Fishkill, Nueva York.

Se unió a un club de armas local recién formado para aprender a disparar.

Desde entonces, ha solicitado un permiso de arma y constantemente busca municiones cada vez más escasas, haciendo tres viajes por semana a un Walmart local.

"Nunca hay", dijo.

Al igual que legiones de otros primeros compradores que están contribuyendo a ventas récord para la industria de armas en Estados Unidos este año, la decisión de Garland de armarse se debe en parte a noticias inquietantes sobre la pandemia de Covid-19, disturbios sociales por la brutalidad policial contra personas negras y una elección que podría ser impugnada y que muchos temen podría provocar violencia.

"Con todo lo que sucede a nuestro alrededor", dijo, "ves una necesidad".

Según los datos federales de verificación de armas, en las últimas décadas, los aumentos repentinos en las ventas de armas de fuego en el país han sido impulsados de manera predecible por eventos que provocaron temores por una inminente legislación de control de armas, así como por la elección de un Presidente demócrata o una serie de tiroteos masivos.

Expertos de la industria y académicos que estudian la propiedad de armas dicen que tales incrementos se producían en gran medida entre clientes blancos, hombres y de tendencia conservadora que a menudo ya tenían una o varias armas.

Este año, sin embargo, el mercado se está ampliando para incluir a una nueva oleada de compradores primerizos, incluidas muchas mujeres, minorías y compradores políticamente liberales que alguna vez no habrían considerado la posesión de armas, según entrevistas de Reuters con más de una docena de expertos de la industria, académicos y propietarios de tiendas de armas.

"Las personas que normalmente no piensan en armas de fuego se ven obligadas a contemplar algo fuera de su universo", dijo Dan Eldridge, propietario de Maxon Shooter's Supplies and Indoor Range en el suburbio de Des Plaines, Illinois, en Chicago.

El número de compradores primerizos se ha disparado este año, según analistas de la industria, grupos comerciales y el director ejecutivo del importante fabricante de armas Smith & Wesson Brands Inc, Mark Peter Smith.

En una conferencia telefónica con inversionistas el 3 de septiembre, Smith estimó que los nuevos compradores de armas de fuego representaron alrededor del 40 por ciento de las ventas de este año.

Señaló que era una estimación que calificó de conservadora y "el doble del promedio nacional" en los últimos años.

En una llamada del 2 de septiembre, el director ejecutivo de Sportsman's Warehouse Holdings Inc, Jon Barker, dijo que la compañía estimaba que 5 millones de personas compraron armas de fuego por primera vez en los primeros siete meses del año, lo que coincidió con una cifra reciente publicada por el National Shooting Sports Foundation, un grupo comercial, basada en una encuesta nacional de minoristas.

En un comunicado dirigido a Reuters, Walmart reconoció que tenía escasez de municiones, incluida la de caza, pero no dio detalles sobre sus ventas o inventarios.

"Estamos trabajando con nuestros proveedores para que el producto esté disponible para nuestros clientes lo más rápido posible", dijo la empresa.

Entre los nuevos compradores se encuentra Bailey Beeken, de 61 años, quien vive en Riverdale, Nueva York y se describe a sí misma como una mujer blanca, liberal y de clase media.

Comenzó a tomar lecciones de tiro este verano, contó, porque "cualquiera que sea la forma en que se desarrollen estas elecciones, podría ser realmente aterrador y podría ponerse sangriento".

Con una pandemia que enfrenta a aquellos que defienden el uso de mascarillas contra los que protestan contra ellas y las protestas de brutalidad policial que generan violentos enfrentamientos callejeros, "siento que es un polvorín", dijo.

"Quiero estar armada y ser peligrosa".