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Agustina, asesinada y tirada en un baldío

Deja tres hijos en la orfandad

De la Redacción
martes, 19 noviembre 2019 | 10:42
Silvestre Juárez/El Diario

En un predio baldío de la colonia Tres Marías en el que se tira escombro y basura fue arrojado el pasado lunes el cuerpo de Agustina, madre de tres hijos, -la menor de apenas siete años- y quien vivía en la colonia Cerro Grande, tan solo a unas cuadras de donde fue encontrada inerte y con huellas de violencia. 

Para los vecinos del sector este caso es la consecuencia fatídica del ambiente de violencia sexual y tráfico de drogas que permea a la población indígena asentada en este territorio de la capital. Tres Marías es una colonia de reciente creación aledaña a La Soledad y Cerro Grande, fraccionamientos que se extienden a las faldas de esta elevación montañosa. 

Sin embargo en Tres Marías los domicilios aún no cuentan con servicios básicos como agua, drenaje o transporte público, pues la ruta no se adentra en estas calles de terracería, por lo que los colonos deben caminar al menos diez cuadras para llegar a las paradas de autobús. 

Está compuesta por rarámuri en su mayoría que emigran de la Sierra Tarahumara para buscar mejores oportunidades de vida y llegan a asentarse a estos terrenos en los que encuentran una oportunidad de tener un techo para sus familias; sin embargo, el ambiente de violencia y adicciones está a la orden del día.

A pesar de ello, decenas de niños pasean solos por las calles encharcadas, algunos incluso de dos años gatean sobre la vía sin supervisión de adultos. Por la noche, según detallan personas de esta comunidad, se pueden ver a las niñas de apenas 12 años caminar acompañadas de hombres adultos en aparente estado de intoxicación. 

“Es un abuso a las niñas, es una venta. Ya no es nomás drogadicción, se las traen en minifaldas. Qué tienen qué hacer cuatro o cinco niñas, de entre 12 a 16 años con señores y muchachos a las tres de la mañana. 

Aquí es mucha la violencia y hay muertes de mujeres a golpes que nadie investiga”, comentó una de las mujeres que estaban en el lugar. 

Tan sólo en pasados meses, en la colonia La Noria, que se encuentra cruzando la Ampliación Nueva España, una niña de 12 años de origen rarámuri, denunció una violación dentro de una casa abandonada, lo que destapó las condiciones de violencia sexual en las que se desarrollan estás comunidades donde las menores son las más vulnerables. 

En este 2019 el caso más emblemático es el de la niña de 11 años, Dulce, también rarámuri que fue sustraída por un hombre 19 años mayor que ella y que a tres meses del hecho aún permanece desaparecida. 

Con todo ello, en estos sitios los programas de prevención son llevados por los vecinos que han encendido las alarmas sobre estas situaciones, lo que les ha costado amenazas de muerte, mientras que las autoridades se mantienen ausentes. 

El pasado lunes esta situación, consideraron, culminó en el asesinato de una madre de familia, arrojada en un terreno que se utiliza de manera clandestina como tiradero de basura y escombro y el cual es recorrido por decenas de niños diariamente, pues es el paso hacia su escuela primaria y los paraderos. 

Cuando lanzaron el cuerpo semidesnudo aún había luz, según recuerda una vecina de un domicilio cercano. A pesar de que la mayoría afirmó no conocer a Agustina, comentaron que se dieron cuenta del hecho hasta que llegaron las unidades de policía. Sin embargo aseguran no haber visto un vehículo o cualquier indicio de algún sospechoso, lo que sí recuerdan es una actitud deshumanizada incluso de los propios uniformados. 

“Nosotras no supimos qué pasó, nos acercamos y nos corrieron los patrulleros. Pero eso sí al rato se escuchaban a risa y risa. Estaban con unas carcajadotas que se oían hasta las casas. Pero una cosa fea, fea, exageradamente de ellos. Una falta de respeto, parecía fiesta. Ya ahorita piensa uno, ¿pa´qué no los grabamos?, pero olvídese que nos ven con el celular”, condenaron. 

Actualmente la familia de la mujer asesinada, de aproximadamente 40 años, confirmó que sí se trata de ella, quien se encargaba de la manutención de tres hijos que ahora quedan en orfandad, no obstante dijeron desconocer las motivaciones o la situación en la que ocurrieron los hechos. 

FEM atrae el caso 

La Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) atrajo la investigación del asesinato Agustina, localizada el pasado domingo sin vida en un terreno ubicado en la colonia Soledad. La portavoz de la FEM, Jessica Rentería, indicó que desde que se tuvo conocimiento de la localización del cadáver, agentes adscritos a esa unidad tomaron la investigación. Asimismo por la reserva de la indagatoria, no se proporcionaron mayores datos a la prensa. 

Fue en las calles Lorenzo de Ávalos y 70 ½ de la referida colonia donde el pasado domingo se localizó a la fémina en un hoyo detrás de un montón de tierra, lo anterior ante el reporte hecho a las autoridades. Las autoridades no precisaron si la mujer fue violentada sexualmente. Los agentes de la Policía Municipal fueron los primeros en acudir a la escena del crimen. Posteriormente arribaron peritos y agentes de la Fiscalía del Estado, quienes levantaron evidencias. 

El cuerpo fue trasladado al Complejo Estatal de Seguridad Púbica para la práctica de la necropsia de Ley.