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La otra cara del Día del Niño

Amarga Infancia

Uno de los derechos de las y los infantes es tener una familia

Francisco López/El Diario

Alejandra Sánchez/ El Diario

sábado, 30 abril 2022 | 14:10

Chihuahua, Chih.- La muerte no le avisa a nadie. A Érik (nombre ficticio) le llegó a los cinco años en un crucero de la ciudad de Chihuahua mientras pedía limosna a los automovilistas y a unos metros de su madre.

Eran casi las ocho de la noche del pasado lunes cuando el conductor de una camioneta pick up, de color negro atropelló y mató al niño en el periférico Lombardo Toledano.

Luego de arrollar al menor, el chofer intentó huir; sin embargo, fue detenido más adelante en la calle Sierra Magisterial y el mismo periférico.

El cuerpo de Érik quedó tirado en el pavimento en un charco de sangre. La muerte fue casi instantánea.

La madre y otro de sus hijos estaban a unos metros de él cuando ocurrió el accidente; minutos más tarde, llegaron agentes de las diferentes corporaciones.

Primero, elementos de la Policía Municipal, posteriormente de Vialidad y paramédicos quienes dieron atención al niño, pero ya era demasiado tarde.

El accidente dejó en “shock” a la mamá y el padre arribó al lugar veinte minutos después, según la versión de varios testigos.

Desde ese día, ya no se supo nada más de Érik ni de su familia; ninguna autoridad volvió a hablar del accidente ni de sus circunstancias; mucho menos de lo qué ocurrió con los padres, con el otro niño y con el responsable.

Esa noche fue “trágica” para todos los que presenciaron el incidente. Principalmente, para quienes también realizan actividades en ese crucero. Limpia parabrisas, malabaristas, vendedores de agua, de periódico, o simplemente personas que piden limosna en el lugar.

“La familia aquí se la mantenía, andaba de un crucero a otro; ahí los niños limpiaban los parabrisas; desde ese día no se les ha vuelto a ver, ellos traían a otros dos niños”, narró un señor quien también trabaja en ese crucero.

Pese a que, dicen haber convivido poco con esa familia, señalan que, ellos vivían cerca de ese lugar y que anteriormente pedían al norte de la ciudad.

De tres personas entrevistadas, una de ellas no tiene casa; mientras que los otros dos, dicen ser vecinos.

“Nosotros somos vecinos, vivimos allá por Punta Oriente. Él pues duerme aquí, ¿duermes aquí verdad?”, pregunta uno de ellos, mientras él otro asienta con la cabeza.

Osvaldo, es un adolescente de 15 años; él al igual que Érik, trabaja limpiando los vidrios de los autos.

“Llego aquí en la mañana y nos vamos hasta la tarde, trabajo para poder tener dinero, mis papás también trabajan, pero en otro lado”, cuenta Osvaldo.

De acuerdo con La Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (Ley General) aprobada el 4 de diciembre de 2014 representa un hito en la historia de la garantía de derechos de la infancia y la adolescencia en México.

Esta normatividad sienta las bases de un Sistema de Protección Integral a nivel nacional para el diseño y coordinación de políticas públicas en materia de infancia y adolescencia.

Además, como parte de ese Sistema, se reconfigura la respuesta del Estado frente las violaciones de derechos de niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

Diversos apartados de la Ley General, entre ellos, el Título Quinto “De la Protección y Restitución Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes” desarrollan la manera en que el gobierno, la sociedad civil, la familia y la sociedad reaccionarán frente a la violación de derechos de niñas, niños y adolescentes, y actuarán de manera concurrente para restituírselos de forma inmediata. Esta Ley General establece diferentes mecanismos y procedimientos para asegurar la protección de niñas, niños y adolescentes cuyos derechos han sido violados.

Entre estos mecanismos se encuentran las Procuradurías de Protección (Federal y locales) y el procedimiento que se debe seguir para la protección y restitución de los derechos de forma integral.

Para llevar a cabo una verdadera restitución, es necesario conocer de forma individual el caso de cada niña, niño y/o adolescente, partiendo desde ese punto; si no existen estadísticas, no se analizan los casos de manera directa y no se tiene comunicación de forma constante con las personas en situación de trabajo de calle, no se estaría haciendo una restitución real.

“La muerte de Érik, responsabilidad de la comunidad y de la sociedad”

En lo que respecta al tema psicológico, Verónica Terrazas Aragonés, presidenta de la asociación civil, maestra en psicoterapia clínica y presidenta de Alma Calma, señaló que este hecho es responsabilidad de todos y todas, ya que, partiendo desde los derechos humanos y la dignidad, todas las personas tienen necesidades fisiológicas, de pertenencia, de seguridad y de auto realización.

“Las personas tienen necesidades que cubrir. Si no hay una manera en donde el gobierno, la comunidad, y la sociedad apoyen y satisfagan estas necesidades, las van a buscar como puedan; por eso, no se puede criminalizar a la gente que piden, no se puede criminalizar a una señora que trae a sus hijos pidiendo dinero en la calle”, expresó la titular de la asociación civil.

Además, señaló que el aspecto legal es muy importante y que es fundamental saber que viene desde el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que garantiza los derechos humanos de las niñas y niños, además de las convenciones que existen para cubrir los derechos de las NNA.

“Todo esto nos permite ir avanzando en garantizar la dignidad de las personas. Muchas veces nosotras desde donde estamos paradas creemos saber conocer lo que ellos y ellas necesitan, pero no es así, menos con las niñas, niños y adolescentes”.

Uno de los derechos de las y los infantes es tener una familia. Cuando se pasan por omisiones de cuidado, (que son diferentes a las violencias), se debe de identificar si estos padres y madres cubren con sus necesidades para darle a las y los niñas.

“¿Qué pasa con esta sociedad tan lastimada que cuando le pasa algo a una niña, niño o adolescente, normalmente se criminaliza a papá y a mamá, sin entender, sin sensibilizarnos, sin hacer conciencia que el cuidado es responsabilidad de toda la comunidad, de papá y mamá obviamente, pero también del gobierno y de la sociedad entera?”, informó la especialista.