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Ávalos, detenida en el tiempo

La Compañía Industrial Minera México frenó sus operaciones en 1992

El Diario

Juan Carlos Núñez/El Diario

martes, 26 enero 2021 | 17:45

El poblado de Ávalos, ubicado al sur de la ciudad, fue considerada una colonia de bonanza y de bien vivir a finales del siglo XIX y principios de siglo pasado, debido a que la mayor parte de la población eran trabajadores de la fundidora de la compañía estadounidense Asarco, sin embargo actualmente es una zona que está en el olvido por parte de las autoridades, problemas sociales y varias carencias.

Un enorme complejo industrial que daba la bienvenida a la capital del estado, con su gran tronera de donde salía el humo de los grandes hornos en los que se fundían todo tipo de metales, desde el plomo hasta el oro.

De acuerdo con el Cronista de la Ciudad, Rubén Beltrán Acosta, la gente que se estableció estaba integrada íntimamente con el desarrollo y la cultura de Chihuahua y su forma de vida era de alta calidad, ya que las casas eran grandes, tenían mercado, cine, boliche, seguro, escuela, infraestructura propia.

Lamentablemente perdió importancia por la baja demanda con el paso de los años hasta el punto de dejar en abandono las instalaciones, los hogares y por ende, la contaminación que hasta la fecha se pueden apreciar las montañas de los llamados jales, que desde hace años se ha denunciado problemas de salud en los habitantes de zonas cercanas.

Es así, que más allá de ser un referente histórico para la economía de Chihuahua, también ha sido durante más de 20 años el pasivo ambiental más grande del país, pues lejos de recibir el tratamiento adecuado luego del cierre de la fundidora de metales, los contaminantes fueron abandonados y quedaron expuestos en medio de grandes zonas habitacionales.

Entre los datos históricos más relevantes fue que de 1920 a 1950, la planta surtió casi la totalidad de los insumos para la Segunda Guerra Mundial; posteriormente la compañía Industrial Minera México frenó sus operaciones en 1992 y dejó abandonadas las instalaciones.

Durante los tiempos que funcionó, fue fundamental para la economía local y proporcionó sustento para miles de chihuahuenses. Dicen vecinos que antes era como una gran familia, porque eran muy cercanos, incluso dejaban las puertas de los hogares abiertas, se vivía muy bien al decir que se podía estar al nivel casi de las colonias de alta alcurnia de la ciudad.

No obstante, la refinería de plomo sería una actividad peligrosa, ya que fallecieron obreros y sufrieron accidentes, pero también a los habitantes a los alrededores. Después del cierre de la planta a mediados de los años noventa, es que sus impactos ambientales fueron objeto de estudios científicos, y conforme hemos llegado a conocer mucho más acerca de lo peligroso que puede ser la exposición al plomo, es que los legados de cerca de un siglo de producción tóxica han comenzado a ser enfrentados. Por eso, muchos habitantes se mudaron a Ranchería Juárez para no estar tan

La gente que se estableció está integrada íntimamente con el desarrollo y la cultura de Chihuahua, cuya forma de vida era de alta calidad, ya que las casas eran grandes, tenían mercado, cine, boliche, seguro, escuela, infraestructura propia"

cerca de la contaminación.

En las zonas cercanas se adecuaron para ser campos de futbol llanero, posteriormente durante la administración de César Duarte Jáquez, se construyeron las instalaciones para la Feria de Santa Rita, además unas albercas para la recreación, pero nunca se trató el problema de la polución. Aunque hay vecinos que habitan, las casas no están en buenas condiciones, la mayoría sin escrituras, la calidad de vida es baja, hay problemas de inseguridad, está alejado de la mancha urbana y la contaminación permance.

Durante más de 100 años ha sido noticia, desde la industrialización, generación de empleos, calidad de vida, comienzos del declive, malas administraciones, abandono, proyectos fallidos, promulgaciones de ley que no han impactado directamente a la población de la zona, estudios ambientales, urbanos, sociales, pero como decían los historiadores como el fallecido Miguel Angiano, esta parte de Chihuahua se quedó detenida en el tiempo y ha quedado en el olvido.

La actual administración estatal de Javier Corral Jurado, había anunciado acuerdos para remediación ambiental, indemnización a colonos cercanos por las afectaciones a la salud, reubicación, pero hasta la fecha nada se ha concretado.