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Calincanto: de bar a bazar de antigüedades

Ha resurgido en un nuevo lugar ubicado sobre la calle Bolívar en el Centro

El Diario

De la Redacción/El Diario

lunes, 24 agosto 2020 | 17:37

El bazar Calicanto, que ahora se encuentra en el reconocido excafé Calicanto, ha resurgido en un nuevo punto en la ciudad. Sobre la calle Bolívar en el propio Centro, donde más de 10 stands exhiben variedad de productos de segundo uso entre los que destacan las antigüedades y artículos de colección, así como diferentes artículos decorativos únicos. 

El Café Calicanto cerró sus puertas luego de 15 años, pero quienes integraron este proyecto único en la ciudad decidieron seguir unidos para dar forma a este tipo de c ome r c i o por lo que se trasladaron a la avenida Cuauhtémoc donde se instalaban en una casa restaurant que también cerró sus puertas, sin embargo hace dos años y medio que se instalan los domingo de 8 de la mañana a tres de la tarde en un espacio sobre la calle Bolívar y Quinta en el Centro de la ciudad. 

“Este proyecto surgió como un bazar de antigüedades que poco a poco ha evolucionado y ofrece también venta de manualidades, pedrería exclusiva y otro tipo de artículos, pero la esencia son las antigüedades”, explicó Jaime Calderón, organizador de este bazar. 

Añadió que se trata de un total de diez stands que ofrecen todo tipo de artículos, que se obtienen de la compra venta en bazares, a particulares e incluso que se importan de Estados Unidos o el sur del país. 

Aunque algunos de ellos ofrecen muchas piezas para conocedores, otros se dedican al comercio que está más centrado en artículos de segunda mano, que son muy accesibles en precio para todos los ciudadanos.

Actualmente el bazar mantiene la idea de expandirse e instalar algún tipo de venta de alimentos o café con el que quienes acudan puedan degustar algún aperitivo y recorrer los stands, que fue como se concibió en un principio en el Calicanto. 

Por su parte Francisco Arredondo, quien es un aficionado a las antigüedades señaló que tiene artículos muy buenos y exclusivos entre las que se encuentran vajillas alemanas, sillas y vitrinas inglesas de la época victoriana, cristalería florentina, entre muchos otros artículos exclusivos y llenos de historia, según detalló.