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Casa Gardea, más de un siglo de tradición

Supera pandemia y el paso del tiempo

De la Redacción

jueves, 02 septiembre 2021 | 18:11

La Casa Gardea, famosa por ser la talabartería y fustería de referencia en la ciudad por más de un siglo de su fundación al brindar la fabricación de artículos de monta de caballos, equipamiento vaquero, del campo en cuero y piel, que a pesar del paso del tiempo, los avances tecnológicos y la pandemia, se ha mantenido. 

Creada en 1907 por Don Gabriel Gardea Montes de Oca, fue proveedor esencial de calzado, botas, sombreros, fundas, carrilleras, monturas, riendas, en una época que todo este tipo de artículo era indispensable, principalmente durante la Revolución Mexicana. 

Posteriormente, el negocio fue heredado a Venancio G. Gardea y actualmente lo administra la bisnieta del fundador, María Teresa García “Tita”, como le dice su familia. 

Aunque existen otras sucursales, la ubicada en la avenida Melchor Ocampo No. 211 en la zona Centro, es la más popular, sin mencionar que tiene desde 1920 que están instalados de manera ininterrumpida para dar el servicio a los chihuahuenses. 

Además de trabajar con el material, cuentan con artículos de gran valor histórico como caja registradora de la época de la Revolución, caja fuerte, máquinas de coser, como una marca Singer de 1891, la cual aún está en uso. 

No obstante, la administradora reconoció que para ser más eficientes, deben utilizar nuevas tecnologías pero mantienen maquinaria en buen estado de tiempo atrás, algo que le da un valor agregado al negocio. 

Reconoció que la contingencia sanitaria generada por el coronavirus (Covid-19) provocó estragos, pero la sequía es el principal problema porque la mayoría de su clientela es gente del campo y cuando no hay agua, los gastos se dedican a sacar adelante la siembra como prioridad. 

No obstante, tras las lluvias a inicios de julio, se notó una recuperación con más llegada de clientes que solicitaban fabricar diversos artículos y reparaciones, por lo que permanecen con la atención y servicio a quien los visita. 

La talabartería es un arte porque ningún artículo es igual al otro, se necesita dedicación, gusto, pasión y los resultados siempre son satisfactorios, además de buscar innovar con detalles y formas. 

Gardea es un negocio 100 por ciento familia y durante décadas han estado inmiscuidos los miembros al aprender el oficio y con mucha dedicación; claro, que también se ha contratado personal pero en su mayoría son hermanos, primos, tíos, sobrinos, abuelos, todos dedicados a lo que fundó Don Gabriel, hace más de 100 años.