Local

Caso Rubí despierta xenofobia en chihuahuenses  

Migrantes denuncian agresiones ante la FGE

De la Redacción/El Diario
lunes, 20 mayo 2019 | 05:53

Chihuahua.- Luego de la polémica desaparición de la niña Rubí junto con un hondureño el pasado 10 de Mayo, las asociaciones que atienden a los indocumentados coninciden en que, sin importar su origen, los migrantes se han vuelto el blanco constante en discriminación, agresiones y hasta amenazas.

La agrupación Uno de Siente Migrando informó que hasta ayer habían interpuesto al menos dos denuncias penales en la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de la Fiscalía General del Estado (FGE), por agresiones a ocho centroamericanos.

Por lo anterior, exigieron a las autoridades proteger a los migrantes de agresiones y violencia a la que están constantemente expuestos.

Además llamaron a la ciudadanía a no criminalizarlos y a no “compartir contenido tendencioso y xenofóbico”.

Asimismo, la asociación lamentó la desaparición de la menor Brenda Rubí y del hondureño identificado como Wilson Lenin Pacheco, por lo que también exigió a las autoridades esclarecer el caso. Además, aclaró que contrario a lo que se había dicho, ni él ni la menor llegaron a la casa de atención a migrantes, según sus registros.

Comienzan los insultos La tensión social contra los indocumentados ha crecido en la ciudad luego del caso de Rubí a tal grado que son los mismos refugiados en los albergues quienes buscan solucionarlo.

“Últimamente la población nos ve raro, porque muchas veces los errores de otros nos criminalizan a todos, pero no todos andamos en malos pasos, como algunos de nuestros compatriotas.

Sin embargo, las represalias vienen contra todos y nos ven con otros ojos”, platicó un hondureño de la Casa del Migrante. Darío Lozano parte del equipo de Atención Humana de la Casa del Migrante de esta ciudad dijo que comparten el dolor y sufrimiento de la familia (de Brenda Rubí), pero no tolerarán ninguna falta hacia los demás.

“Nadie tiene que ser llevado a ningún lugar en contra de su voluntad. Los niños deben ser respetados sean de la nacionalidad que sea y pedimos que las autoridades brinden la justicia necesaria para este caso”, dijo.

Además, afirmó que los indocumentados sí están preocupados, “porque ya no se trata de guatemaltecos u hondureños. Ya los miran mal a todos, los corren de ciertos lugares y ahora están todos en la misma bolsa. (Antes) les daban quizá 10 pesos, pero ahora ya no se los va a dar o les dicen “pinche migrante”.

Para evitar posibles confrontaciones o que el problema escale, dijo que mantienen informadas a las personas que llegan a esta casa sobre la situación que se ha desatado en el estado, con lo que también los orientan y piden que se manejen con respeto, a pesar de que hay para ellos expresiones comunes que en México podrían ser malinterpretadas.

Lozano confesó que no se puede evitar hablar de que dentro del fenómeno migratorio haya personas con antecedentes penales, no obstante consideró que se trata de un porcentaje mínimo. Destacó que la migración es un derecho humano que está en la declaración universal, por lo que no debe haber presunción de que alguien que llega a un país que no es el suyo de origen va a cometer un acto ilícito, sino que sea sometido a la justicia al momento en que se comete el delito.

“Reiteramos nuestro compromiso y apoyo a personas en situación de movilidad y también estar a favor de la justicia esperando que la niña pronto pueda volver a casa, a su vez estamos en completa solidaridad con la familia afectada”, finalizó Lozano.