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De obras turísticas a 'elefantes blancos'

Estas obras fueron un día puntos de atracción para la ciudad, pero hoy en día solo causan mal aspecto y burlas

El Diario

Juan Carlos Núñez/El Diario

sábado, 25 julio 2020 | 15:20

Son cuatro proyectos, ente inmuebles, atracciones o dedicaciones, que han dejado mucho que desear durante la actual administración estatal, que parece haberlos dejado en el olvido en pleno primer cuadro de la ciudad, a la espera de ser reactivados. 

Uno de los espacios más visibles en la capital es la obra inconclusa de las avenidas Niños Héroes y Venustiano Carranza que iba a ser una gran plaza comercial, con inversión de la iniciativa privada y la anterior administración estatal, y que continúa en total abandono y es señalamiento de burlas que la han llamado “alberca del Centro”, además de ser un foco de infección y abrigo de indigentes. 

Una colaboración entre la administración estatal que encabezó César Duarte Jáquez y un fideicomiso del Centro Histórico a finales del sexenio, en el cual en un inicio se invirtieron más de 60 millones de pesos para hacer un primer estacionamiento subterráneo que después se adecuaría para varios locales comerciales y atracción turística, actualmente solo genera mal aspecto y malos olores; hay presencia de indigentesy de personas que se drogan, lo que representa un riesgo para la población, así como quejas entre los vecinos que durante cuatro años no han logrado ver alguna esperanza por el desinterés de la autoridad estatal. 

Otra demanda ha sido la apertura a la ciudadanía en general de la Rotonda de los Chihuahuenses Ilustres, ubicada debajo del Monumento del Ángel, y que este espacio deje de ser usado como bodega.

La obra la inauguró el exgobernador Patricio Martínez García en el 2004, pero durante años ha permanecido cerrada al público tras terminar su administración. 

Los nombres de Agustín Melgar, Manuel Ojinaga, Toribio Ortega, José Eligio Muñoz, Ángel Trías, Abraham González, Berardo Revilla, José María Mari, Laureano Muñoz, Daniel Muñoz, Cayetano Justiniani, Joaquín Terrazas, Jesús José Casavantes y Ángela Peralta están rodeados de paredes verdes de mármol, 14 urnas colocadas en herradura, una gran vitrina donde está cada bandera con que se cubrió su urna mortuoria al ser trasladada, y en el centro del salón, cuatro pantallas, permanentemente apagadas que contarían la historia y los méritos de cada personaje, algo que no se ha podido apreciar ni en la actual administración de Javier Corral Jurado. 

Otro espacio olvidado son las llamadas “Fuentes Danzarinas”, ubicadas sobre la calle Juárez, entre Neri Santos y Carranza, a un costado del monumento al Policía Caído, el cual también está olvidado ya que tiene manchas de pintura y grafitis. 

Fueron inauguradas en la administración de José Reyes Baeza Terrazas y solían ser espectáculo para los chihuahuenses y turistas que disfrutaban sus hermosas luces en el agua durante la noche, sin embargo hoy su aspecto es seco, sin mantenimiento y vacío. 

Justo al lado de las fuentes está la estructura de cuatro niveles donde en 2015 el hoy detenido mandatario Duarte Jáquez inauguró la controversial y no bien recibida Galería de la Memoria y la Recuperación de la Paz, que dedicaba sus niveles a exhibir fotografías de cadáveres desfigurados, extremidades mutiladas y portadas de periódicos de nota roja, por los tiempos más extremos de violencia que se vivióeron en todo el estado. 

No duró mucho tiempo, así que fue cerrada la galería por lo impactantes que eran las ilustraciones, no bien vistas por la comunidad. 

La edificación en acero suponía ser un mirador para la gente, pero terminó en un fracaso al ser utilizada solo por indigentes para dormir y otras personas para intoxicarse, drogarse o cometer algún crimen. 

Han sido 18 años desde que se inició con la Rotonda, posteriormente el mirador, la galería del terror, las fuentes y finalmente el fallido estacionamiento, lo más notorio del olvido y despreocupación de las autoridades, y a un año que se termine la actual administración estatal no hay algún indicio de que se puede retomar, rehabilitar o hacer alguna inversión para estos espacios, que para la gente simplemente son ruinas de un pasado no muy lejano.