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Dejan en el abandono educativo a El Oasis

Sin ayuda ni apoyo, más de 100 niños estudian como pueden en el asentamiento indígena

Juan Carlos Núñez/El Diario

martes, 22 septiembre 2020 | 19:40

Más de 100 niños que viven en el asentamiento indígena El Oasis, en la colonia Martín López, tienen que estudiar a duras penas con las guías de estudio, sin ningún tipo de apoyo o ayuda por parte de autoridades que, dicen los habitantes, los han dejado en total abandono en este ciclo escolar con las modalidades que implementó la Secretaría de Educación Pública (SEP) nada accesibles para ellos. 

Juanita Moreno Zaragoza, gobernadora indígena del lugar, comentó que los infantes batallan mucho, ya que más de la mitad de la población no sabe leer. El maestro responsable de la escuela primaria “Kali Rosákame” acude una vez por semana a revisar trabajos, los que cuentan con televisión no comprenden bien las clases en los canales, además de que no se cuenta con computadoras para clases en línea. 

En los patios y dentro de las casas se encuentran niños con sus guías e intentan resolver los problemas. Tales es el caso de Pamela, de cinco años, quien ayer se encontraba sola con la intención de comprender algo de su cuadernillo. Gabriel de siete años era apoyado sólo por su abuela Teresa de 65 años, quien dijo no poderle ayudar mucho ya que no sabe leer o como ella dijo, “se le olvidó por no practicar”. 

Las jóvenes en edad de preparatoria apenas pueden usar su celular para navegar en Internet p redes sociales, pero se les dificultan las clases en línea, razón por la que la líder del asentamiento ha solicitado apoyo para que tengan equipamiento adecuado a fin de que puedan estudiar. 

No obstante, reconoció que la mayoría de los varones jóvenes han dejado de estudiar cuando terminan la secundaria y se van a trabajar con los adultos o se pierden en otras actividades nocivas como adicciones. 

Dijo que están a la espera de que autoridades de la Secretaría de Cultura y de la Comisión Estatal para los Pueblos Indígenas (Coepi), regresen a dar diversos talleres que habían iniciado hace unos meses; sin embargo, reconocieron que desde inicios de la pandemia no se han aparecido por el lugar. 

Comentó que los DIF Estatal y Municipal son de las últimas autoridades que habían acudido a llevar apoyos, pero sólo dejaron despensas y alimentos diversos y en la actualidad lo que requieren es poder trabajar en venta de artesanías, ya que muchas mujeres no pueden ir a las casas como empleadas domésticas y las carencias están a la orden del día. 

Reconoció las visitas de las autoridades municipales han sido las más frecuentes, especialmente de la Dirección de Desarrollo Humano y Educación con el apoyo con despensas y platillos, también con limpieza y fumigación; sin embargo, aclaró que existen muchas necesidades, ya que debido a la pandemia prácticamente la totalidad de los habitantes no tienen trabajo. 

“Ahorita los niños estudian como pueden. Ojalá si vengan a ayudar, porque no se ha visto ya en muchos meses. No sé si por enfermedad o no quieren, pero la Coepi no ha estado por aquí, el Municipio un poco más. Sí necesitamos muchas cosas. 

Los niños son los que más necesitan ayuda. Más para poder estudiar. Así con esas hojas no aprenden, necesitan que alguien les explique bien. Las mujeres aquí no sabemos leer, no les podemos ayudar a estudiar. Parece que el Gobierno hizo esto sin pensar en nosotros”, platicó la gobernadora rarámuri. 

Calculó que actualmente hay más de 350 habitantes entre varones, mujeres y niños, sin contar con las familias que vienen de la Sierra Tarahumara, quienes suelen visitar en noviembre cuando inicia la temporada invernal, así como las fechas de Semana Santa. 

Dijo que posiblemente llegan antes del invierno, ya que la situación en la zona serrana es aún más complicada. Si desea apoyar al asentamiento, puede comunicarse al número de teléfono 614 515-64-50.