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Denuncian contaminación en la presa Chuvíscar

Desembocan desperdicios por un ducto en el agua

El Diario
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Juan Carlos Núñez/El Diario

martes, 16 febrero 2021 | 22:35

Vecinos de la colonia Esperanza reportaron que desde hace un año comenzaron a aparecer olores insoportables en la zona de la presa Chuvíscar, que a la fecha se han extendido por las colonias de alrededor y ocasionan que no se pueda respirar en paz aun dentro de las casas y con las ventanas abiertas.

Resulta que un tubo de varias pulgadas de diámetro ha estado depositando una gran cantidad de líquido de consistencia viscosa con olor a excremento, cebo y detergente, en el arroyo que lleva directamente a la presa. A esta contaminación se le suma el derribo de una gran cantidad de árboles en el arroyo mencionado, así como la basura que tira la gente en toda la zona.

“Cabe resaltar que es repugnante acercarse a este sitio que se encuentra muy cerca de las pistas del parque El Encino, en el cual también se desarrolla un megaproyecto millonario de un puente para conectar las tres presas. La presa Chuvíscar, como su nombre lo indica, es parte del río y la cuenca Chuvíscar, el cual posee un diverso ecosistema donde habita una gran cantidad de especies de flora y de fauna, entre las que destacan árboles, aves, reptiles, anfibios e incluso mamíferos como mapaches y otras especies nativas, como langostinos. El río Chuvíscar pasa también después de la presa, por el parque ecológico Senda Aventura, el cual se ve perjudicado por la contaminación de la parte alta.

Inmediatamente después de la presa Chuvíscar se encuentra el Acueducto, también convertido en un parque, el cual sirvió para transportar el agua de este río hacia el centro urbano e industrial (cerca de la Junta de los Ríos) donde el agua, históricamente, fue contaminada por las actividades económicas coloniales, entre las que destacan la minería y el drenaje. 

Este último todavía contamina toda la extensión del río, conocida en el centro de población urbano como El Canal,  la avenida Teófilo Borunda, la cual también desprende asquerosos olores, hasta que topa con la Junta de los Ríos, donde la situación empeora en términos de contaminación, pues se suma a la que recolectó el río Sacramento.

Sin embargo, a partir de este punto ya no hay canalización ni delimitación, pues existe todo tipo de explotación económica, aunque no todas las actividades sean legales: desde ganadería, agricultura, urbanización, tiradero de desperdicios, extracción de materiales y más”, manifiesta en un comunicado al respecto la organización “Salvemos los Cerros de Chihuahua”.

Esta grave situación de contaminación en el río y en la presa Chuvíscar ya ha sido denunciada ante diversos niveles de gobierno, como se expresa en el oficio SFP-OIC-SDUE-56-2021, y se le da seguimiento por el órgano interno de control de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, así como en una denuncia ante la Profepa. 

Las familias vecinas de la colonia Esperanza están de acuerdo en organizarse y alzar la voz para defender sus derechos y poder respirar en paz. 

Afirman personas originarias de la zona que en ese arroyo incluso se podía pescar, que solía ser una zona hermosa para pasar el día, y actualmente es imposible estar ahí. 

La lucha en defensa del agua en el desierto chihuahuense no es algo nuevo; sin embargo, cada vez más sectores se ven afectados de formas cada vez más graves e irreversibles. 

Ante esta situación, corresponde una actitud de diálogo social y búsqueda de respuestas científicas, es decir de unión entre la gente para poder superar los desafíos que plantean el riesgo de perder nuestra agua limpia.