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El Chepe, un sueño que tardó 100 años

La ruta que lleva de Chihuahua a Los Mochis, Sinaloa, sigue siendo un referente turístico e histórico del estado

Francisco López/El Diario

De la Redacción/ El Diario

jueves, 28 enero 2021 | 05:59

Chihuahua.- El tren Chepe, al que se le nombra como el último tren de pasajeros en México cuenta una historia de esfuerzo y trabajo que llevó un total de 64 años para consolidarse, desde que inició en 1897 como una idea de conectar el noroeste del centro de la República, con la costa del Pacífico lo que se logró consolidar totalmente hasta el año de 1961, época desde la que esta ruta que lleva de Chihuahua a Los Mochis, Sinaloa sigue siendo un referente turístico e histórico del estado. 

Sin embargo la construcción de esta línea ferroviaria no sucedió de la noche a la mañana pues requirió de varios años y compañías para materializarse como se conoce en la actualidad. 

Los primeros esfuerzos datan del año de 1861 cuando el estadounidense Albert Kinsey Owen vino a México como ingeniero de una empresa ferroviaria, y recorriendo la costa del Pacífico llegó a la Bahía de Oguira “Lugar Encantado”, en lengua Cahita, hoy Topolobampo”. 

“Ahí consideró ideal para llevar a cabo sus fines, formar una compañía México- norteamericana y construir un ferrocarril que uniera al medio oeste-norteamericano y a su recién descubierta bahía. 

Owen obtuvo una concesión para construir un ferrocarril entre Piedras Negras y Topolobampo, con ramales a Mazatlán, Alamos y Presidio del Norte, hoy ciudad Ojinaga, Chihuahua”, según se narra en la historia por Grupo México. 

En una segunda etapa, otro norteamericano, Foster Higgins, obtuvo esta concesión con la que formó la compañía del Ferrocarril Río Grande, Sierra Madre y Pacífico construyendo en 1987 en el estado de Chihuahua del tramo Ciudad Juárez Corralitos, que al año siguiente llegaría hasta Casas Grandes mientras que Enrique Creel y Alfredo Spendlove construyeron a su vez una línea desde Chihuahua al Pacífico, bajo la compañía Chihuahua al Pacífico.

Con un nuevo decreto se constituyó la compañía norteamericana Kansas City, México y Oriente que construyó entre 1902 y 1908, el tramo de 88 kilómetros La Junta, y Temósachic en Chihuahua, y el tramo Topolobampo a San Pedro en el estado de Sinaloa. Pero fue durante el período revolucionario que las empresas pudieron concluir algunas líneas. 

De 1910 a 1914, el Ferrocarril del Noroeste pudo terminar el tramo Temosachic-Casas Grandes; y el ferrocarril Kansas, con diferente administración el tramo ChihuahuaOjinaga; por último, el ferrocarril Chihuahua al Pacífico de Enrique Creel, el tramo Chihuahua- Creel. 

En el año de 1940 el Gobierno Mexicano adquirió los derecho del Ferrocarril Kansas City, México and Oriente Railroad Co., y en mayo de 1952 tomó posesión de la línea explotada por The Mexican Northwestern Railway Co., integrándose de este modo en el año de 1955 con la fusión de estas dos empresas, el Ferrocarril Chihuahua al Pacifico, S.A de C.V. 

El tramo faltante y más complejo de 258 kilómetros, entre la estación Creel en Chihuahua y Heriberto Valdéz (San Pedro) en Sinaloa, que cruza el macizo de la Sierra Madre Occidental, fue concluido por parte del Gobierno Federal. 

Este tramo fue inaugurado el día 24 de noviembre de 1961 como Ferrocarril Chihuahua al Pacifico. Su construcción y reconstrucción, además de la importante inversión de $1,133’000 millones de pesos efectuada hasta el 30 de junio de 1961, requirió de un gran esfuerzo técnico y humano para superar los grandes obstáculos de la imponente Sierra Tarahumara. 

Tras estos esfuerzos de más de 64 años para construir la vía como se conoce actualmente esta ha durado como un atractivo turístico por 60 años más y hasta la fecha es una de las mejores opciones para conocer el Noroeste mexicano.