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El Chihuahua que se nos va

Don  Zeferino y la Paloma representan el choque del viejo Chihuahua con el nuevo en el que ya no caben ellos

Efrén Guzmán De la Rosa / El Diario
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Efrén Guzmán De la Rosa / El Diario

viernes, 11 junio 2021 | 12:33

Chihuahua- Con la mirada cansada y arrastrando sus patas, la Paloma, enfrenta la cuesta arriba ayudada por su compañero en una calle de la colonia Villa Juárez con una temperatura cercana a los 40 grados.

La Paloma es una burra pinta ya vieja, y su compañero es don Zeferino, un hombre ya entrado en años que se ha dedicado a vender frutas y verduras casi toda si vida.

“Más de 55 años, eso tengo vendiendo fruta, usted dirá”, dice el viejo en respuesta.

Difícil calcular el peso del carromato, pero en él caben mangos, tomates, chilacas, melones, naranjas, papas, plátanos, limones, piñas, nopales y hasta coliflores. Y más, muchas cosas más como la esperanza para salir otro día.

Con todo y el peso de los años, don Zeferino responde como si fuera la primera vez que sale a vender. Como si fuera un adolescente, ofrece su mercancía a gritos por la calle. Es un hombre de los que se curtieron con el tiempo y en el campo.

Le da un respiro a la Paloma y la detiene por unos momentos para atender a un cliente. Allá van mangos, cebollas, tomates y chilaca.

La cliente paga lo que pidió y luego lo recomienda. “Tiene muy buenos precios y su fruta y verdura está fresca”, dice para luego despedirse.

Quizás su destino esté marcado allá en la frontera, en donde ya se prohibió el uso de animales para jalar carretas. 

Sin saberlo, don Zeferino y su burra la Paloma hacen una estampa del Chihuahua que se va y que ya no regresará. Quizás sean de los últimos que representan el choque del viejo Chihuahua con el nuevo en el que ya no caben ellos.

eguzman@diarioch.com.mx